Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador están ya en empate técnico, según la encuesta diaria de GEA/ISA dada a conocer por Milenio Televisión la noche de este miércoles.

En su noticiero nocturno, Ciro Gómez Leyva reconoció que las cifras de esta encuesta han generado reacciones negativas tanto del candidato presidencial de la izquierda como del equipo –así lo dijo– de la abanderada del Partido Acción Nacional.

Toda la semana, además, ha recibido descalificaciones en las redes sociales por el segundo dato importante: que Enrique Peña Nieto sigue creciendo, y parece imparable.

La encuesta difundida anoche por Milenio Televisión arrojan los siguientes datos, sin contar indecisos:

• Enrique Peña Nieto: 51.8%

• Josefina Vázquez Mota: 24.6%

• Andrés Manuel Lopez Obrador: 22.5%

•Gabriel Quadri: 1.1%

De gira por Mérida, Yucatán, Vázquez Mota rechazó ayer miércoles que su campaña sea una extensión de la agenda del presidente Felipe Calderón, y agregó que no basará su campaña en encuestas.

Pero un día antes, el Tlaxcala, Josefina dijo: “Sé que hay muchas encuestas. Nosotros también tenemos las propias y en éstas estamos a un dígito de distancia; sin embargo, vamos a asumir como punto de partida las más adversas, vamos a hacerlo para no confiarnos, para redoblar el esfuerzo”.

No mencionó el nombre de su encuestadora. “La encuesta más importante es la que traemos en el alma, es la que traemos en la mente y en el trabajo cotidiano (…) entonces les aseguro que 24 horas al día nos quedarán cortas para lograr la victoria”, dijo.

Pero en el PAN, por primera vez, circulan aires de derrota.

Vicente Fox dijo ayer miércoles que sólo un “milagro” hará posible que el PAN no pierda la Presidencia. En entrevista con Radio 13, el primer presidente surgido del PAN comentó que “su corazón y sus deseos” están con la candidata presidencial de su partido, Josefina Vázquez Mota, pero reconoció que “mi parte racional me dice que sólo un milagro hará que el PAN no pierda la Presidencia”.

Y en una entrevista con El Universal, el ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, aceptó que su candidata a la presidencia, Josefina, y su partido, el PAN, corren el riesgo de perder la elección el 1 de julio.

Ayer mismo, en León, Guanajuato, Luisa María Calderón Hinojosa, hermana del presidente Felipe Calderón, dijo en entrevista: “Josefina (Vázquez Mota) empezó abajo y es difícil subir ¿no?”.

Cocoa Calderón reiteró que la candidata presidencial del PAN “no estaba en la mejor posición” desde que inició la campaña, aunque agregó que faltan casi tres meses para las votaciones del 1 de julio “y mucha agua por correr por el río”.

En lo que sonó a un débil intento por enmendar el entuerto, la excandidata a la gubernatura de Michoacán, que fue derrotada por el priista Fausto Vallejo, también recordó que su hermano Felipe Calderón hizo modificaciones a su estrategia a mitad de la campaña.

“CONQUISTANDO A LOS PRIISTAS Y PANISTAS”

El candidato presidencial de la izquierda Andrés Manuel López Obrador aseguró su estrategia electoral está conquistando a priistas y panistas, así como a la gente que se alejó de él por sus acciones poselectorales del 2006, quienes se están convenciendo de adoptar su proyecto alternativo de nación.

En este prehispánico lugar donde tlaxcaltecas apoyaron la matanza de cholulas ordenada por Hernán Cortés durante la Conquista, el tabasqueño escuchó las manifestaciones de rechazo hacia uno de esos priistas conquistados por López Obrador: Manuel Bartlett, quien figura como candidato plurinominal al Senado de la República.

En su duodécimo día de proselitismo electoral, López Obrador no pudo dejar de observar las grandes pancartas con la imagen de Bartlett junto a Salinas, El Innombrable y Tatamandón, motes con los que el propio candidato identifica al expresidente, aunque durante esta campaña ha evitado mencionar.

Sin embargo, para que no quedara duda de su apoyo, López Obrador avaló con un apretón de manos y un abrazo, la candidatura del priista Manuel Bartlett, señalado como el artífice de la famosa “caída del sistema”, durante el proceso electoral de 1988, en el que resultó triunfador Carlos Salinas de Gortari.

Ante miles de cholultecas que esperaron al candidato a pesar de la lluvia, el tabasqueño centró su discurso en la educación. Reiteró que pedirá a Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del sindicato magisterial, que deje de intervenir en el sector y advirtió que no permitirá “cacicazgos sindicales” en perjuicio de los trabajadores.

También aseguró que no gobernará con autoritarismo, como piensan sus adversarios, pues no pretende imponer sus ideas, sino convencer a la gente de que su propuesta de gobierno puede lograr la transformación del país.

En ese sentido, reveló que se reunió con empresarios de la Comarca Lagunera, quienes, admitieron que “se habían ido con la finta” de que era un peligro para México en 2006; sin embargo, dijo que hoy en día apostarían por él para lograr un cambio en el país.

“No queremos que todos piensen como nosotros porque eso sería una dictadura. Hay libertad de conciencia. No vamos a imponer nada, vamos a convencer y a persuadir”, insistió.

Antes, en Apizaco, Tlaxcala, López Obrador, aseguró que en caso de asumir la Presidencia el 1 en diciembre de 2012 no quitará dinero, propiedades, empresas o cualquier bien a los mexicanos adinerados para dárselos a los pobres, como se difundió malintencionadamente en 2006 como parte de la “guerra sucia” en su contra, cuando participó por primera vez por este cargo.

En su primer acto de campaña del día, realizado en la plaza tlaxcalteca, a un costado de la Catedral de la Misericordia, López Obrador explicó que “no se necesita” arrebatarle sus pertenencias a quienes han sido beneficiados económicamente, porque para lograr el desarrollo económico del país “sólo se requiere ejercer el presupuesto con justicia”, el cual asciende este año a 3 billones 700 mil millones de pesos.

–Con información de Rosalía Vergara / Apro