Bogotá, 12 jun (EFE).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha propuesto llevar asistencia humanitaria y de emergencia hasta los lugares más remotos y aislados de Colombia, anunció hoy la subsecretaria del organismo para estos asuntos, Catherine Bragg.

La funcionaria internacional dijo en una entrevista con Efe en Bogotá que el Sistema de la ONU en este país andino ha asumido el compromiso de llegar hasta las comunidades de minorías étnicas y de desplazados cuyas necesidades no han sido atendidas por el Estado.

La ONU puede ser más efectiva “justamente en estas brechas, en las áreas remotas, en las áreas más difíciles de llegar, donde hasta ahora los servicios no han sido suministrados”, enfatizó Bragg, quien acompañó al secretario general del organismo, Ban Ki-moon, en la visita oficial de tres días que este funcionario hizo a Colombia.

Ban llegó el viernes a este país andino, en la primera escala de una gira suramericana que prosiguió hoy con su partida hacia Argentina y que también comprende paradas en Uruguay y Brasil.

La visita ha sido la primera de ambos a Colombia, país en el que fueron testigos de la firma de una ley que busca reparar a los millones de víctimas del conflicto armado interno rubricada por el presidente Juan Manuel Santos.

“Es un primer paso muy importante hacia la reconciliación y reparación de las personas que han sido desplazadas”, dijo Bragg, a cargo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) desde septiembre de 2007.

La subsecretaria adjunta observó que la de los desplazados por el conflicto, que dura medio siglo, es una de las dos situaciones humanitarias que ha percibido en Colombia y que “de alguna forma, se sobreponen la una con la otra”.

La otra situación humanitaria es la de las víctimas de las lluvias que han afectado a Colombia desde abril de 2002, agregó la responsable de OCHA.

“Estas situaciones humanitarias realmente se sobreponen porque mucha parte de la población afectada por las dos es la misma”, dijo Bragg, para añadir que “de hecho me dicen que un 40 por ciento de la población ha sido afectada por ambas”.

En el caso del conflicto, los desplazados suman 5,2 millones de personas, según cifras de organizaciones no gubernamentales (ONG), aunque en los datos oficiales solo figuran poco más de 3 millones.

Las lluvias, casi continuas en los últimos catorce meses por efecto del ya desaparecido fenómeno meteorológico de La Niña, han causado más de 3,66 millones de damnificados, 469 muertos, 80 desaparecidos y más de medio millón de casas dañadas.

La responsable de OCHA observó que hay comunidades en áreas inundadas de zonas remotas que no han recibido asistencia y también desplazados en lugares aislados que esperan ayuda humanitaria. En ambos casos hizo énfasis en comunidades indígenas, afrodescendientes y de desplazados.

“Estamos dispuestos y listos para extender nuestra capacidad para ingresar en estas tierras remotas y proporcionar asistencias a las personas que la necesitan en estas áreas aisladas”, dijo la alta funcionaria de la ONU.

De hecho, el sábado y desde la ciudad caribeña de Cartagena, Ban fijó la asistencia humanitaria y de emergencia como una nueva prioridad de la red de las Naciones Unidas en Colombia, donde el organismo está presente con 23 agencias.

Bragg admitió que “siempre son necesarios más recursos, porque nunca hay suficiente dinero para resolver todas las necesidades que existen”, pero confió en que la colaboración de la ONU, las ONG internacionales socias y el Gobierno permita “abordar las necesidades humanitarias que aún quedan irresueltas”.

“Nos gustaría hacer más en este país, queremos poderlo hacer, y creo que también el Gobierno ahora quiere y espera más de nosotros”, apuntó la responsable de OCHA.