Los investigadores usaron escáneres cerebrales y probaron el aprendizaje durante el sueño en 20 participantes, haciéndoles oír ruido blanco, que contenía patrones de sonido. 

Ciudad de México, 11 de agosto (SinEmbargo/Infobae).- El debate se abrió hace tiempo, cuando aparecieron durante la década de los 80 las cassettes para “aprender historia”, “dejar de fumar” y más. La comunidad científica estaba dividida, mientras algunos creían posible acumular información en el cerebro mientras se duerme, para otros era imposible. Ahora, un nuevo estudio pone fin a este debate.

Investigadores de la Universidad PSL Research, de París, Francia, decidieron llevar adelante un trabajo profundo sobre la relación entre las etapas del sueño y la capacidad de asimilar información que se produce durante el descanso.

Mediante escáneres cerebrales, probaron el aprendizaje durante el sueño en 20 participantes, haciéndoles oír ruido blanco, que contenían patrones de sonido. El trabajo fue publicado en , publicado en la revista Nature Communications.

Los hallazgos fueron contundentes. Por un lado, los sonidos que se escucharon durante la fase REM (movimiento ocular rápido) del sueño fueron recordados cuando despertaron; por otro, descubrieron que esos sonidos no eran oídos -no recordados- durante otros momentos del descanso y, en algunos casos, hasta dificultaban su asimilación cuando se está despierto.

“Si alguien está aprendiendo un idioma con un audio, puede que necesite escuchar este material en etapas específicas del sueño. Si lo escuchan en el momento equivocado de la noche, podría tener el efecto inverso y el material que desea aprender podría ser más difícil de retener cuando se despierte”, explicó el doctor Thomas Andrillon, autor principal del estudio.

El estudio indagó en la respuesta de 20 personas. Foto: EFE

Cuando estamos dormidos, pasamos del sueño ligero no-REM, al sueño profundo no-REM y concluimos con el sueño REM, en ciclos de 90 minutos. De acuerdo a los especialistas, “el mejor momento para dormir-revisar es durante el sueño ligero no-REM y el sueño REM”, que componen “más del ciclo por la mañana que por la noche”.

El sueño profundo representa el 30 por ciento de la noche y, de acuerdo a los últimos estudios, se cree que es el momento en que los recuerdos innecesarios son desechados, por lo que cualquier sonido oído durante este tiempo también se puede perder.

“Al día siguiente, cuando alguien oye la información reproducida durante el sueño profundo otra vez, la parte del cerebro necesaria para recordarla se debilita. Esto significa que es más difícil aprender la información de nuevo que si la escuchas por primera vez”, dijo Andrillon.

Sin embargo, Andrillon no recomienda intentar aprender durante el descanso, ya que no se aconseja interrumpir el sueño: “No está claro si las ventajas de aprender durante el sueño compensan las desventajas, como una mala noche de sueño, con todo lo que eso puede generar en el organismo”.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE Infobae. Ver ORIGINAL aquí. Prohibida su reproducción.