Rafael, de 24 años, falleció por estrangulamiento. Su cuerpo presentaba golpes en la cabeza, cara, espalda, brazos, piernas y tórax; también las marcas de esposas en muñecas y tobillos.  Todo derivado de una denuncia por escandalizar semidesnudo en la vía pública. Los cuatro policías involucrados en su homicidio podrían alcanzar una pena de hasta 60 años de cárcel.

Familiares y amigos lo recuerdan como un joven talentoso y alegre, apasionado por dar clases. Su asesinato a manos de uniformados significa para ellos la “barbarie”. “Si un policía te puede matar, imagínate un Diputado o alguien con más poder”, expresaron.

Ciudad de México, 12 de agosto (SinEmbargo/Vanguardia).- Un maestro de 24 años de edad perdió la vida a manos de cuatro policías de Saltillo, Coahuila, que lo sometieron tras una denuncia por escándalos en la vía pública.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó este día que se cumplimentaron órdenes de aprehensión en contra de cuatro policías municipales (tres y una mujer) por homicidio calificado en agravio de Rafael Pérez Hernández, perteneciente a la Sección 38 del Sindicato de Maestros de Saltillo.

Familiares, amigos y colegas despidieron este sábado a Rafael Pérez, quien la noche del pasado jueves fue detenido por policías, luego de que habitantes de la colonia Zaragoza lo reportaron porque escandalizaba semidesnudo en las instalaciones de la Sección 38.

De acuerdo con el peritaje, Rafael falleció por estrangulamiento. Además, su cuerpo presentaba golpes en la cabeza, cara, espalda, brazos, piernas y tórax; también las marcas de esposas en muñecas y tobillos.

Los cuatro oficiales implicados podrían enfrentar una pena de hasta 60 años de cárcel por causar la muerte de Rafael, según el Código Penal del Estado.

“ÉL ERA MUY TALENTOSO”

Canciones de The Beatles, Janis Joplin, Jimi Hendrix y demás genios musicales se escuchaban tenues, encaminadas por una lluvia que sorprendió la ciudad. A un costado del ataúd había una guitarra que Rafael ya no podrá tocar.

La capilla de la funeraria Martínez, ubicada en el bulevar Nazario Ortiz, estaba repleta de colegas, músicos y familiares vestidos de blanco para decir adiós “al hijo rebelde y creativo”, como lo describió su padre, también de nombre Rafael Pérez.

Egresado de la escuela de Artes y cursando la carrera de Composición en la escuela de Música, demostró potenciales creativos desde niño y después se dedicó a impartir clases en la escuela primaria Anexa a la Normal.

Justo a la última ceremonia de graduación que acudiría, Rafael interpretó varias composiciones en el piano, según palabras de la subdirectora de la escuela primaria Anexa.

“El día de la ceremonia se lució. Él era muy talentoso. Tenía mucha apertura con los niños. Él brincaba y bailaba con ellos. Les contagiaba de su pasión”, platicó.

Según las declaraciones del padre, él llevaba una carrera exitosa en Arte y estaba terminando otra en Composición Musical. También señaló que él nunca se quedaba callado.

“Mis hijos no se dejan. Siempre dicen lo que tienen que decir. Obviamente es como combatir un poco esta barbarie en la que estamos viviendo”, señaló.

Los asistentes a la funeraria dijeron adiós “al hijo rebelde y creativo”, como lo describió su padre. Foto: Héctor García, Vanguardia

El padre, con una actitud pacífica y en ocasiones al borde del llanto, dio un mensaje a la clase política de Coahuila.

“A ningún grupo político le interesa cambiar. Si un policía te puede matar, imagínate un diputado o alguien con más poder”, dijo.

El también profesor y músico declaró que el salvajismo es una forma ya muy adoptada en la convivencia social.

“Esta barbarie es a la que estamos acostumbrados, con ese grado de vulgaridad, las autoridades no están decididas a cambiarla. Los que debemos cambiar somos nosotros”, señaló.

A Rafael le gustaba la lectura, en especial el libro del “Kybalion”, el hip hop de los 80, las rimas y la literatura, tenía el proyecto de realizar música independiente y comparaba a su mamá con Janis Joplin.

La mayoría de estos talentos y gustos fueron heredados por su familia, que está integrada, en su mayoría, por compositores e instrumentistas, explicó, entre lágrimas la hermana Abril Pérez Hernández.

También indicó que no espera nada de las autoridades y lo que sigue, ella sabe, será un intento de denigrar a la figura de su hermano.

“Se va a tratar de polarizar a la persona de mi hermano. Sabemos dónde estamos parados. Es una acción de violencia sin justificación.

“No tengo nada qué decir a la autoridades. Estoy muy decepcionada sólo de pensar qué perfiles tenemos dentro de las autoridades”, dijo la hermana.

 

 

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