Seis de estos bancos presentaron un crecimiento de las ganancias netas de más del 10 por ciento en 2016, a pesar de la atonía en el sector bancario, y el Banco de Chengdu registró un descenso interanual del 8.48 por ciento.

Inversores chinos. Foto: EFE

Beijing, 12 agosto (Xinhua) .- Los bancos pequeños y medianos chinos están acelerando su paso para salir a bolsa con el fin de satisfacer la creciente demanda de capital procedente de la rápida expansión de negocios y el endurecimiento de las normas.

Hasta finales de esta semana, 12 bancos estaban esperando la aprobación de la oferta pública inicial (OPI) por parte del regulador de valores del país, el segundo grupo que entrará en el mercado bursátil después de que se les volviese a permitir a los bancos hace más de un año. Nueve son bancos de ciudades, entre ellos, el Banco de Lanzhou y el Banco de Changsha, mientras que los restantes tres son bancos comerciales rurales.

Seis de estos bancos presentaron un crecimiento de las ganancias netas de más del 10 por ciento en 2016, a pesar de la atonía en el sector bancario, y el Banco de Chengdu registró un descenso interanual del 8.48 por ciento.

Pero los prestadores afrontan todos la misma situación: fuentes financieras limitadas.

A diferencia de las entidades grandes con abundantes depositantes, los bancos pequeños y medianos, si bien se desarrollan rápidamente, se enfrentan frecuentemente con dificultades a la hora de cumplir los requisitos normativos en la adecuación del capital, que es una precondición para la expansión de los negocios.

El Banco de Xi’an mejoró sus activos totales en un 3,78 por ciento interanual en 2016, pero su ratio de solvencia bajó un 1,2 por ciento.

Los reguladores financieros chinos han intensificado la supervisión para amortiguar los riesgos acumulados en los últimos meses, lo que resultó en un estándar de capital más alto.

Las OPI permitirán que los bancos aseguren más canales financieros, como la colocación privada y las acciones preferentes para reunir capital, dijeron los analistas.

El Economic Information Daily estimó que el capital total reunido llegará a entre 23.950 millones de yuanes (unos 3.600 millones de dólares) y 61.190 millones de yuanes.

“Salir a bolsa es positivo para los bancos, pues ayudará a mejorar el gobierno corporativo, estandarizará la difusión de información y generará publicidad en todo el país”, dijo Zeng Gang, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China.

Los precios de las nuevas acciones saltan normalmente durante días, de modo que los bancos que comienzan a cotizar también registrarán un aumento de sus activos tras la operación.

No obstante, los analistas advirtieron de los obstáculos en su camino hacia el mercado de capitales, como los préstamos morosos.

Más de la mitad de los 12 bancos registró un aumento en la ratio de préstamos morosos en 2016. La del Banco de Chengdu y la del Banco Comercial Rural de Qingdao subieron al 2,21 y al 2,01 por ciento, respectivamente, muy por encima del 1.74 por ciento del sector en general.

Además de la mala calidad de los activos, las estructuras dispersas de propiedad y los negocios concentrados también supondrán desafíos.