Los comerciantes estaban ubicados en el céntrico mercado 5 de septiembre, que tuvo que ser desalojado tras el potente movimiento telúrico, que hasta el momento ha tenido mil 357 réplicas.

Juchitán de Zaragoza (México), 12 de septiembre (EFE).- La plaza principal de Juchitán, el municipio mexicano más afectado por el terremoto del jueves pasado, se convirtió hoy en un mercado con la instalación de los comerciantes del lugar, un pequeño paso para alcanzar una normalidad que aún tardará en llegar.

El sismo de magnitud 8.2 en la escala de Richter registrado la noche del 7 de septiembre dejó en esta localidad del estado sureño de Oaxaca al menos 37 de las 98 víctimas mortales reportadas hasta ahora.

Además, causó daños en unas 7 mil viviendas de Juchitán, dejando a muchos vecinos durmiendo en la calle y sin servicios básicos desde hace cinco días.

Sin embargo, hoy la plaza principal ofreció una estampa cotidiana gracias a los puestos en los que los vendedores ofrecieron carne, pollo, quesos, frutas y verduras, resguardados bajo la sombra de los árboles y los toldos.

La mayoría de estos bienes fueron traídos de la ciudad de Oaxaca, capital del estado, y de Puebla, en el centro del país.

“Esto es bueno porque podemos salir a conseguir algo; llegó un momento en el que pensamos que no iba a haber nada, ni agua, pero gracias a Dios poco a poco la gente está saliendo y encontrando algo”, dijo a Efe Graciela López.

Antes del terremoto, los comerciantes estaban ubicados en el céntrico mercado 5 de septiembre, que tuvo que ser desalojado tras el potente movimiento telúrico, que hasta el momento ha tenido mil 357 réplicas.

Juchitán, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, es el municipio en el que se ha focalizado gran parte del operativo puesto en marcha para auxiliar a la población. Foto: Especial.

Una de las vendedoras, Rosa Sánchez, afirmó a Efe que en el pueblo están haciendo “la lucha” por seguir adelante, aunque están “en la calle”.

“Esperamos realmente volver a levantarnos, tener fe, porque realmente es devastador esto”, comentó entre los puestos, donde muchos de sus compañeros se hicieron con trapos o ramilletes de cintas de colores para que las moscas no se posaran en los alimentos.

Rosa señala que los habitantes del pueblo se están ayudando unos a otros, aunque reconoce que “realmente es muy difícil”.

Juchitán, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, es el municipio en el que se ha focalizado gran parte del operativo puesto en marcha para auxiliar a la población y que llega, además de a otras localidades oaxaqueñas, a los estados de Chiapas y Tabasco.