La directora de la organización The Humane League en México, escribe sobre la importancia de las acciones efectivas que los humanos pueden hacer para dar una vida mejor a los animales.

Por Ana Ortega, The Human League

Ciudad de México, 12 de noviembre (SinEmbargo).– Los activistas por los animales tenemos el reto de captar la atención hacia nuestra causa, de influenciar e inspirar cambios permanentes sobre la forma en la que los animales son tratados hoy en día. Nuestra hiperconectada audiencia por otra parte, está siendo bombardeada por un sinfín de contenidos y aún no posee la comprensión profunda sobre cómo los humanos afectamos con nuestras decisiones diarias a los animales. La competencia por atención, por recursos, por foros donde dar visibilidad a la causa, por voluntarios, es feroz. A muchos nos gustaría tener una varita mágica para terminar de una buena vez con todas las formas de explotación animal pero esto no es así. ¿Qué es lo que sí podemos hacer?

Si eres alguien que no se conforma con cumplir normas de civilidad básicas como no robar o no hacer daño a los demás, si quieres ser más proactivo y te preguntas cómo puedes ayudar a hacer de este mundo un lugar mejor para los animales; si además te das cuenta de que tienes un tiempo limitado, recursos finitos y te cuestionas ¿qué puedo hacer? ¿cómo? ¿a quién puedo ayudar?  ¿inicio una organización? ¿le doy mi apoyo a una? ¿A cuál?… Bueno, pues te felicito, porque esto es el primer paso para ser un activista efectivo.

Influenciar a los demás y crear cambios medibles no es tarea fácil. Y eso bien lo sabemos en The Humane League, por eso el motto de nuestro enfoque se centra en ayudar a “la mayor cantidad de animales posible” a través metas claras y medibles. ¡Nos obsesiona medir nuestros resultados! Y ser autocríticos sobre lo que funciona o no en nuestras tácticas. Al final del día los que nos importan son los animales y a ellos les debemos ser  inteligentes en el uso de nuestros recursos. Vemos nuestro activismo como un maratón, más que como una carrera de velocidad, por eso tenemos nuestra propia área de investigación para corroborar la efectividad de nuestras estrategias con rigor académico: The Humane League Labs.

Todo el tiempo nos preguntamos qué podemos hacer mejor con nuestro tiempo, nuestros recursos financieros y el personal con el que contamos. Nuestras acciones se focalizan en los animales de granja y más específicamente en las gallinas ponedoras de huevo y en los pollos utilizados para carne. ¿Pero y los demás animales?

Hay tres razones importantes por las cuales hacemos esto.  La primera tiene que ver con el número de animales afectados. De de todas las formas de explotación hacia los animales la industria alimentaria es la que afecta al mayor número de animales. Del 100 por ciento de los animales que mueren sacrificados en Estados Unidos el 90 por ciento son animales de granja, el resto de los animales se reparte en aquellos utilizados para vestimenta, experimentación, entretenimiento y los que mueren en refugios y centros de control canino. En EU por ejemplo, sabemos que 9 miles de millones de animales son criados y sacrificados en la industria de alimentos y que el 88 por ciento de esta cantidad son pollos. En México según el reporte del 2016 de la Unión Nacional Avícola  hay 513.9 millones de gallinas ponedoras. 

La segunda razón es que los animales de granja tienen nula protección legal, así que la crueldad y el maltrato de las prácticas en la producción animal intensiva son brutales.

La tercera razón tiene que ver con la poca o nula atención que se le ha prestado a la situación. A pesar de la crueldad que viven millones de animales de granja son muy pocas las organizaciones y activistas que están trabajando en ello y logrando avances. La mayoría de los donativos se destinan a los animales de compañía (perros y gatos). De igual manera, las leyes de protección animal que consideran una crueldad mantener a cinco perros viviendo dentro de una jaula durante dos años, en la que sólo podrían pararse y sentarse, no aplican igual para el caso de las gallinas ponedoras, que viven hacinadas durante dos años en un espacio tan pequeño que apenas le deja a cada una el de una hoja tamaño carta en donde no pueden ni extender sus alas. A pesar de que las personas tenemos más empatía hacia los animales, se mantiene una doble moral y un doble trato hacia los animales de granja y nuestras leyes son un claro ejemplo de ello.

Después de casi tres años de trabajar por los animales en México, nos sentimos super orgullosos de lo que hemos logrado a través de salir victoriosos gracias a nuestras campañas corporativas. Gigantes de la industria de alimentos han accedido a dejar de apoyar el uso de las jaulas en batería en México tal y como está sucediendo en otros países.  Y aunque estamos muy lejos aún del ideal de terminar con todos los tipos de opresión hacia los animales, centrarnos en eliminar el uso de las jaulas en batería en todo el mundo es una meta gigantesca que va por excelente camino. Y cuando lo logremos, no nos detendremos ahí: hay un mundo por cambiar.

Si deseas ser un activista en línea y ser parte de las actividades de nuestras campañas en México puedes inscribirte a través de este link:

www.RedDeAccionesEfectivas.com

Nuestros coordinadores de campaña estarán en constante comunicación para guiarte en pequeñas acciones que logran grandes resultados para los animales. Tú le das vida al movimiento por los animales en México.

Apoya nuestras campañas actuales:

www.WalmartEsCruel.com

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