Una investigación de la Universidad de Marsella, publicada por la revista Science, muestra que los babuinos o papiones –un género de primates– distinguen palabras en inglés de secuencias de letras sin sentido, después de ser entrenados para ello.

Los papiones constituyen el grupo de primates de mayor tamaño de la subfamilia de los cercopitecinos. Su hábitat es fundamentalmente terrestre y, en muchos casos, de sabana. Es por este motivo que desde los setenta y ochenta del siglo XX han sido utilizados como modelo socio-ecológico para la reconstrucción de la conducta de los primeros miembros de la filogenia –nacimiento, origen o procedencia– humana.

La investigación descarta que estos primates tan “humanos” tengan habilidades lingüísticas, pero acaban con la creencia establecida de que sea imprescindible conocer un lenguaje para reconocer palabras. Hasta la fecha, la capacidad de reconocer palabras se relacionaba fundamentalmente con el lenguaje.

El hallazgo difundido por Science demostraría, además, que la capacidad humana para leer se asienta sobre una capacidad más primitiva, anterior a la evolución de nuestra propia especie.

Para llegar a esta conclusión, Jonathan Grainger y su equipo de la Universidad de Aix-Marsella estudiaron a un grupo de babuinos en un recinto con computadoras de pantalla táctil. Se les mostraba en las pantallas secuencias de cuatro letras y tenían que clasificar la secuencia como una palabra real o no. Si acertaban recibían comida como premio.

El entrenamiento duró un mes y medio. Y tras este tiempo, los babuinos aprendieron a identificar docenas de palabras entre más de 7 mil secuencias de letras sin sentido. La precisión, al final del estudio fue de casi 75 por ciento.

Esta capacidad desconocida de los primates no humanos de identificar combinaciones de letras específicas se llama “procesamiento ortográfico”. Es una habilidad íntimamente relacionada con la lectura y hasta ahora atribuida al hombre.

Por lo tanto, uno de los bloques de construcción de capacidad de lectura, que es uno de los más complejos de las capacidades humanas, pueden ser más comunes en el cerebro de los primates que se pensaba.

Otro estudio previo ya había demostrado que los babuinos poseían capacidades de razonamiento abstracto que hasta ahora se atribuían en exclusiva al hombre y al chimpancé.