Agustín Carstens se encuentra esta mañana en Washington, D.C., donde hace campaña para ocupar el puesto de presidente y director gerente del Fondo Monetario Internacional, pues vacante a raíz de las acusaciones de supuesto ataque sexual contra DominiqueStrauss-Kahn.

Según una nota de The Washington Post, Carstens batalla contra el empuje de los europeos que pretenden conservar ese cargo. Para ello, el mexicano argumenta que los representantes de Europa han desplegado un trabajo que ya es obsoleto y  el FMI necesita una nueva perspectiva sobre cómo manejar la deuda pública y otros problemas económicos a nivel mundial.

Tras su visita al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy F. Geithner, Carstens hablará al mediodía en un almuerzo con representantes del Instituto Peterson de Economía Internacional, para exponer sus argumentos de por qué debe ser el nuevo líder del FMI.
Carstens, quien ha ocupado puestos de alto rango en el FMI y ayudó a guiar aMéxico a través de una crisis económica en la década de 1980, se enfrenta a unadura batalla. Ministro de finanzas francés, Christine Lagarde, se considera el principal candidato fuerte y ha ganado en los últimos días el apoyo de las naciones europeas y los países en desarrollo de África, Oriente Medio y Asia.

El gobernador del Banco de Israel, Stanely Fischer, también se encuentra realizando actividades en pro de ese puesto, aun cuando el plazo para presentar candidaturas se cerró elviernes pasado.

Estados Unidos, planteó WP, ha sido evasivo al pronunciarse por un favorito, “pero su decisión podría ser decisiva. El país ocupa 16% de las acciones de voto en la Junta Ejecutiva del FMI, y su posición de liderazgo en la agencia también podría influir en los demás”.