a hondureña Berta Cáceres, líder indígena lenca, que el pasado 3 de marzo fue asesinada por un grupo de desconocidos que entraron en su casa y le dispararon. Foto: Especial

a hondureña Berta Cáceres, líder indígena lenca, que el pasado 3 de marzo fue asesinada por un grupo de desconocidos que entraron en su casa y le dispararon. Foto: Especial

Por María Colín*

El pasado 5 de junio se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente que nos recuerda la grave explotación de los recursos naturales que se comete día con día por personas y empresas que, con una visión cortoplacista y sin escrúpulos, y coludidos con gobiernos corruptos desmontan bosques, arrojan tóxicos al agua, emiten gases venenosos, llenan el suelo de mercurio y cianuro para obtener oro, plata y otros minerales y emprenden megaproyectos altamente depredadores.

Los pueblos indígenas y comunidades locales que día a día enfrentan estos embates son héroes anónimos que salen a defender la vida y la salud de sus poblaciones; a proteger el derecho humano al agua, a la alimentación y a un medio ambiente sano, así como la tierra y el territorio, pagando, incluso, con su vida.

La organización Front Line Defenders reportó en su último informe que 156 defensores de derechos humanos fueron asesinados en 2015; 45 por cierto de los cuales eran defensores del medio ambiente, de la tierra o de derechos indígenas (1); en 2014 Global Witness denunció que más de dos defensores del medio ambiente y de la tierra fueron asesinados cada semana (2).

Estas cifras reflejan el caso de la hondureña Berta Cáceres, líder indígena lenca, que el pasado 3 de marzo fue asesinada por un grupo de desconocidos que entraron en su casa y le dispararon. Berta encabezaba un movimiento en defensa de la tierra y del territorio frente a la amenaza de poco más de 50 proyectos “de desarrollo”. Su oposición a la construcción de la Hidroeléctrica “Agua Zarca” en el río Gualcarque, un cuerpo de gua sagrado para este pueblo indígena, le costó la vida.

En los últimos años, tanto Berta como su familia e integrantes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) han sido víctimas de numerosos actos de hostigamiento, amenazas y criminalización por parte de agentes estatales y no estatales. Los hechos de persecución fueron previamente denunciados y públicamente conocidos, sin embargo no se adoptaron medidas efectivas de protección. El que Berta Cáceres fuera merecedora en 2015 al Premio Goldman, el Nobel de los defensores medioambientales, no sirvió para garantizar su vida.

A poco más de tres meses del asesinato de Berta, este miércoles 15 de junio se llevará a cabo un Día de Acción Global para exigir #JusticiaParaBerta y al cual organizaciones mexicanas nos sumaremos para demandar al gobierno hondureño que: acepte la creación de una comisión independiente que ayude a investigar y esclarecer el asesinato de Berta a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); ordene el cierre inmediato del proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”, así como la cancelación de la concesión otorgada a la empresa DESA para el desarrollo del proyecto hidroeléctrico.

Además, solicitaremos una política integral para garantizar que episodios de esta naturaleza no vuelvan a ocurrir, con vistas a preservar el patrimonio ambiental y social de este país centroamericano.

Este 15 de junio demandamos justicia para Berta, protección para su familia y los integrantes del COPINH. Únete a esta exigencia que realizaremos frente a la embajada de Honduras en México para que casos como éste nunca vuelvan a suceder.

Notas:

(1) Front Line Defenders, 2016 Annual Report. https://www.frontlinedefenders.org/en/resource-publication/2016-annual-report
(2) Global Witness, ¿Cuántos más?, Reporte, 20 abril de 2015. https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/cuantos-mas/

* María Colín es asesolar legal de Greenpeace México
Facebook: Greenpeace México
Twitter: @greenpeacemx