Diversos analistas han advertido que México es vulnerable en materia de abasto de combustibles debido a su dependencia en la importación, la baja en la producción de gasolina y una carente legislación en seguridad energética.

Primero fue el huracán “Harvey” en Texas, que paralizó la producción de combustibles, provocó escasez de gasolina y el aumento de precios en México. Ahora, es el sismo del 7 de septiembre.El director general de Pemex, José Antonio González Anaya, dijo que la refinería Ing. Antonio Dovalí, en Salina Cruz, Oaxaca, suspenderá operaciones por entre dos y tres semanas tras el impacto del sismo del pasado jueves. Detalló que las instalaciones no sufrieron daños estructurales, pero sí hay equipo con afectaciones.

Las seis refinerías que tiene actualmente México están operando al 50 por ciento de su capacidad, cuando en promedio, las refinerías del resto del mundo operan al 90 por ciento; mientras que la importación de gasolina ha crecido en los últimos cinco años pues pasó de 395.7 miles de barriles diarios importados en 2012, a 505.1 mil barriles diarios comprados en 2016, de acuerdo al reporte de volumen de las importaciones de productos petrolíferos de Pemex.

Ciudad de México, 13 de septiembre (Economíahoy/EFE/SinEmbargo).- El impacto que tuvo el huracán “Harvey” en Texas, que paralizó la producción de combustibles y provocó escasez de gasolina, es un botón de muestra de lo que podría pasar en México cuando los precios de la gasolina estén completamente liberalizados si no se resuelve el déficit de infraestructura para refinación y almacenamiento, dijeron expertos en energía de la consultora KPMG.

Diversos analistas han advertido que México es vulnerable en materia de abasto de combustibles debido a su dependencia en la importación, la baja en la producción de gasolina y una carente legislación en seguridad energética.

Esta fragilidad ha quedado en evidencia tras los desastres naturales que han azotado en México y Estados Unidos. El huracán “Harvey”, que paralizó la producción y venta en Texas, la principal fuente de importación de gasolina que ha usado México, provocó el aumento en las gasolinas. En producción interna también se vaticina otra baja puesto que el sismo del pasado 7 de septiembre provocó la suspensión de la refinería en Salinas Cruz, en Oaxaca.

La importación de gasolina en México ha crecido en los últimos cinco años pues pasó de 395.7 miles de barriles diarios importados en 2012, a 505.1 mil barriles diarios comprados en 2016, de acuerdo al reporte de volumen de las importaciones de productos petrolíferos de Pemex.

Rubén Cruz, socio líder de Energía y Recursos Naturales de KPMG México, explicó que si no fuera por que actualmente aún persiste un precio controlado de los combustibles, la población hubiera sufrido escenarios como los que se vivieron en Florida, donde el galón de gasolina llegó a 5 dólares por galón, o Dallas, en donde llegó hasta 8 dólares en algunas estaciones de servicio.

“Hay que empezar ya” a construir infraestructura de almacenamiento y refinación, dijo el especialista, aprovechando que la reforma energética permite que lleguen inversiones privadas.

PRODUCCIÓN A LA MITAD

Las seis refinerías que tiene actualmente México están operando al 50 por ciento de su capacidad, cuando en promedio, las refinerías del resto del mundo operan al 90 por ciento, indicó César Catalán Sánchez, socio líder de Impuestos para Energía y Recursos Naturales.

La planta Antonio Dovalí Jaime, en Salinas Cruz es una de las más grandes y se ha visto obligada a parar operaciones dos veces en menos de cuatro meses: primero por el incendio del 14 de junio, y ahora por el sismo de ahora por el terremoto de 8.2 grados Richter que sacudió y devastó Oaxaca.

Carlos Murrieta, director general de Pemex Transformación Industrial, indicó en una entrevista con Radio Fórmula que la refinería de Salina Cruz, “no está en operación por el momento”, debido a que el terremoto afectó el sistema eléctrico, aunque no la estructura de las plantas de proceso.

Antes de las contingencias la refinería producía en promedio 144 mil barriles diarios: 85 mil barriles diarios de gasolina magna, 5 mil de premium, 35 mil barriles diarios de diésel; 5 mil barriles diarios de diésel, ultra bajo de azufre (UBA), 4 mil barriles diarios de gas LP y 10 mil barriles diarios de turbosina, de acuerdo con información proporcionada por Petróleos Mexicanos, (Pemex) a petición expresa.

Sobre la más reciente suspensión, Murrieta precisó que el daño mayor ocurrió en cuatro turbogeneradores, los cuales están en revisión para saber el tiempo que será necesario para su recuperación.

Agregó que la planta podría estar operando en 3 o 4 semanas, ya el problema no solo es en el suministro, sino en la producción eléctrica dentro de la refinería.

Por su parte, César Catalán Sánchez, indicó que ya existe un plan de la Sener para promover estas necesarias inversiones, empezando por la incorporación de México a la Agencia Internacional de Energía, un organismo autónomo, parecido a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que admite solo a naciones pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y que trabaja coordinadamente para mantener los precios y el abasto de los hidrocarburos de sus 30 miembros.

México logró la autorización para integrarse a la AIE gracias a que es un país productor de petróleo y a que la reforma energética asegura que entrarán inversiones al sector, no obstante, explicaron los expertos, mantiene una capacidad de almacenamiento de 12 días en promedio -aunque en algunas zonas la capacidad de abasto es para solo tres días- mientras que Estados Unidos, por ejemplo, tiene capacidad para 3 meses.

Catalán recordó que las seis refinerías que tiene actualmente México están operando al 50 por ciento de su capacidad, cuando en promedio, las refinerías del resto del mundo operan al 90 por ciento, por ende es necesario que llegue inversión para incrementar la capacidad de producción de gasolinas en el país.

“Sí hay interés de empresas privadas por invertir, pero necesitan certidumbre”, dijo Catalán.

Los especialistas se mostraron confiados en que la apertura del mercado permitirá que se actúe. “Hay apetito. Esas inversiones se van a hacer, pero hay que dar estado de derecho, derechos laborales, implementar la bancarización del flujo de efectivo, y desde luego ofrecer litros de a litro”, concluyó Cruz.

El especialista en materia petrolera, Fluvio Ruiz Alarcón, ha expuesto en previas entrevistas con SinEmbargo, que los altos niveles de importaciones de gasolina y otros petrolíferos sobre la producción llevan a la urgencia de establecer políticas con una perspectiva de seguridad en los temas petrolíferos, particularmente en las gasolinas, gas y diésel.

“A mi me parece que estamos en una situación muy frágil, cuando un país importa más del 60 por ciento, una proporcion similar en otros petrolíferos y el 40 por ciento de gas natural y gas LP, el país está en una posición muy frágil”, reiteró.

México carece de herramientas y políticas de seguridad energética enfocadas en lineamientos eficaces en cuanto a la contención de la demanda para no poner en riesgo el abasto de los combustibles, según explicó.

En la Reforma Energética se le dio un tratamiento al crudo y a los petrolíferos como si fuera una mercancía como cualquier otra, sin ninguna consideración de seguridad energética, olvidando que son elementos fundamentales para el funcionamiento en la economía, denunció.

Ruiz detalló que en las reformas se desentendieron de este tema al grado de que a partir de 2018 el crudo que le corresponde al estado mexicano, en los contratos de producción compartida, no necesariamente va a ser comercializado por Pemex, sino que habrá una licitación para ver quien comercializa el petróleo mexicano.

“El hecho de que vas a poner a competir a tu crudo mexicano con otro crudo mexicano y ambos crudos sean comercializados por entes privados –ese es un escenario posible–, donde a los comercializadores no les importa garantizar un precio; entonces, el hecho es que ni siquiera el crudo que le corresponde al Estado, por definición, sea comercializado por el organismo especializado que tiene el propio Estado, dice mucho de que no hay ninguna consideración de seguridad energética”, afirmó.

PEMEX GARANTIZA ABASTO

Ante el temor de que los desastres provoquen un desabasto en México, la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró que está garantizado el suministro de gasolina para cubrir las necesidades del país durante el mes de septiembre e inicios de octubre, a pesar de los huracanes que golpearon Estados Unidos y México.

“El abasto lo tenemos cubierto sin importar todo lo que ha pasado con los huracanes Harvey (en Texas) y Katia (Veracruz), con el sismo (del pasado jueves 7 de septiembre) y el apagón del fin de semana (en el noroeste de México)”, dijo Carlos Murrieta, director general de PemexTransformación Industrial, a Radio Fórmula.

“Tenemos todos los cargamentos ya contratados para cubrir septiembre y principios de octubre”, y el abasto está asegurado “sin problemas a nivel nacional”, afirmo.

Murrieta indicó que el combustible, que regularmente era importado de Texas, fue substituido por importaciones de Europa y de la costa este de Estados Unidos, en particular de Alabama.

Recordó que la gran mayoría de las refinerías de Texas con las que Pemex trabajaba “ya están entrando en operación, es lento el proceso, pero se va regularizando”.

COBERTURAS PETROLERAS

El Secretario de Hacienda, José Antonio Meade adelantó en una entrevista con Bloomberg News que posiblemente México expandirá marginalmente su cobertura petrolera para 2018 al liberalizar los precios de la gasolina, mientras que el costo para el gobierno de proteger las exportaciones de crudo frente a una drástica caída en los precios será aproximadamente el mismo que para este año.

Cada año, México compra opciones de venta de un pequeño grupo de bancos de inversión en lo que se considera la mayor, y más discreta, cobertura anual de petróleo en Wall Street. La secretaría de Hacienda dijo en su propuesta de presupuesto de 2018 al congreso la semana pasada que se empleó una estrategia de cobertura para garantizar el precio promedio de exportación de 46 por barril de crudo, tanto a través de opciones de venta como de un Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros, o FEIP, según explicó el medio de comunicación.

Meade recordó que el l Banco Mundial emitió en agosto el bono de hasta por 360 millones de dólares contra pérdidas por ciclones tropicales y terremotos en México, y el país podría activar el bono más alto si se confirma que una magnitud de al menos 8.1 en el sismo de Chiapas.

“Estamos lo suficientemente avanzados como para estar seguros de que la cobertura de US$46 y el fondo de estabilización tienen un buen apoyo”, dijo Meade en la entrevista. Moverse a un precio libre de la gasolina “jugó un papel al mirar cuánto cubriremos” dijo a Bloomberg.

Abundo que el fondo de estabilización y la menor dependencia de los ingresos petroleros ayudará a evitar que los desembolsos del gobierno aumenten a medida que el programa se expande.

Con información de EconomíaHoy y EFE