La isla de Javier Bardem en Skyfall, la última película de la saga de James Bond, sí existe; y es habitada por fantasmas

 

De todos los sitios donde se ha rodado la saga James Bond, la isla de Javier Bardem en la última entrega llamada Skyfall, a unos 20 kilómetros de Nagasaki (Japón), quizás sea la localización más misteriosa de los 50 años del agente 007 en el cine. Los esqueletos de edificios que aún se mantienen en pie y cobijaban a unas 5 mil personas en un espacio de 480 por 150 metros, no muy superior al de un campo de fútbol. Varias generaciones crecieron al hilo de la explotación de carbón hasta que hace casi cuatro décadas se acabó el mineral y la isla fue abandonada por todos. Lo que queda es el rastro que dejan las personas: un televisor años 70 abandonado, platos de comida en una mesa, nombres de maestros en la pizarra de la escuela, una muñeca ahora destartalada… “Era el lugar de la tierra con mayor densidad de población hasta que Mitsubishi, la compañía dueña de la isla, cerró sus operaciones en 1974″, explica el cineasta sueco Thomas Nordanstad en el documental Hashima (2002).

Su aspecto es fantasmagórico. La isla, que en tan reducido espacio llegó a tener hospital, restaurante, escuela y templo, fue abandonada en cuestión de días. La compañía ofrecía trabajo sólo a los primeros en salir de allí y llegar a los nuevos destinos en tierra, según narra el documental. A la personalidad misteriosa de esta isla amurallada contribuye que, vista desde lejos, parece un acorazado. De ahí que también a la isla de Hashima se le conoce con el apodo de “gunkanjima”, o “isla del acorazado”.

Atraídos por ese paradójico encanto de lugares de aspecto postapocalíptico llegan turistas. Hasta 2009 estaba prohibido acercarse a la isla, por el riesgo de derrrumbe de los edificios, pero según la web japanguide.com, ahora, además de acercarse en barco a los alrededores de la isla, es posible desembarcar en ella. Se hace en excursiones de menos de una hora, con guía en japonés, por menos de 60 dólares. El viaje hasta la llamada “isla fantasma” dura unas tres horas, y se realiza desde el puerto de Nagasaki.

Hay quien compara sus ruinas de cemento, despojos de la industrialización, con la Acrópolis de la antigua Grecia. Una organización ha propuesto convertirla en patrimonio universal de la Unesco. Entre tanto, la isla ha vuelto momentáneamente a la vida al convertirse en hogar de Raoul Silva, el villano rubio de Skyfall al que encarna Bardem. Además de recibir, de cuando en cuando, la mirada de artistas odocumentalistas, allí fue donde se rodó en 2001 la película de culto, muy violenta, Battle Royale II.

Publicado por The Huffington Post / Especial en México para SinEmbargo.mx


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1 comentario en "La isla de Javier Bardem en Skyfall, la última película de la saga de James Bond, sí existe; y es habitada por fantasmas"

  1. Eduardo Martinez 13/11/2012 a las 7:53 pm · Responder

    Qué impresionante :O Sobre todo el video del japonés y sus recuerdos. No imagino la sensación que se ha de sentir al estar ahí cuando el sol ya se esté poniendo :/

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