Shanghái (China), 14 jun (EFE).- El escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura en 2010, que se encuentra esta semana en China, confesó hoy en un encuentro con escritores y lectores de ese país que si hay algo que el galardón ha cambiado en su vida es que ahora se siente “víctima de la peste periodística”.

“Cuando uno gana el Premio Nobel de Literatura cree que va a recibir muchos halagos, y efectivamente recibe muchos halagos, pero se vuelve víctima también de una especie de jauría periodística, que lo persigue sin darle tregua, que no le deja escribir en paz, que no le permite trabajar en paz, aislándose con disciplina”, aseguró.

“Siempre está uno rodeado de periodistas que le preguntan cosas inconvenientes, sobre las que uno no quiere hablar, y eso puede convertirse realmente en un gran estorbo”, afirmó, y confesó que “a ratos dan ganas de huir, escapar a una isla desierta, donde no haya periodistas”.

El intelectual peruano, que se expresó de esta manera tras ser preguntado por una lectora china, matizó que lo dice “no solamente desde afuera, sino también desde adentro, porque soy periodista y he sido periodista toda mi vida, pero el Premio Nobel puede convertir a un escritor en una víctima de los periodistas”.

“Ese es el cambio fundamental que he tenido en mi vida desde que gané el Premio Nobel”, concluyó.

Sobre el galardón comentó también que “el Premio Nobel, como todos los premios, ha acertado a veces y ha dado el premio a quien merecía tenerlo”, aunque no siempre ha sido así.

En su opinión, nadie puede discutir que Thomas Mann, William Faulkner o Hemingway merecían el galardón, pero estimó que “muchas veces el jurado se equivocó”.

“¿Usted sabe quién fue el primer Premio Nobel de la historia literaria? Fue un escritor francés que estoy seguro de que ninguno de ustedes ha leído ni va a leer, ni merece ser leído tampoco: un señor que se llamaba Sully Prudhomme, que es un escritor de tercer orden”, aseguró.

“¿Y usted sabe con quién compitió Sully Prudhomme? ¡con Tolstoi!”, exclamó.

“Hay muchos escritores que merecían el Premio Nobel y no lo han recibido, en lengua española sobre todo Borges”, reivindicó.

Su caso, dijo, es para Vargas Llosa “el más triste”, hasta el punto de que le daba “un poco de vergüenza recibir un premio que no había recibido Jorge Luis Borges, probablemente -subrayó- el más grande escritor de nuestra lengua en nuestra época”.

Con todo, dijo que eso es algo “comprensible”, ya que “los jurados son seres humanos, a veces aciertan y a veces se equivocan”.

“Espero que conmigo no se hayan equivocado”, concluyó, “eso ya lo dirá el tiempo, ya se sabrá dentro de 100 años si estuvieron acertados o si estuvieron equivocados”.

El autor, que asistió a una lectura en chino de fragmentos de “Travesuras de la niña mala” y “La casa verde” en la Escuela de Arte Dramático de Shanghái, y leyó después él mismo el comienzo de “Conversación en La Catedral”, respondió también en la escuela a las inquietudes de dos escritores locales, Ye Zhaoyan y Sun Gaulu.

Vargas Llosa, que esta mañana fue nombrado “profesor de honor” de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái, la principal universidad de lenguas extranjeras de la metrópoli financiera china, continuará sus actividades en Pekín el próximo viernes, cuando recibirá el título de Investigador de Honor del Instituto de Literatura Extranjera de la Academia de Ciencias Sociales de China.

El sábado inaugurará los actos del Día del Español en la sede del Instituto Cervantes de la capital China, y la semana que viene se trasladará a Japón, donde también apoyará la labor de difusión del español del Cervantes y dará varias conferencias sobre literatura en Tokio, y participará en un foro sobre el español en Kioto. EFE