Roma, 14 Jun (Notimex).- El número de personas que se enfrentan a una grave escasez de alimentos aumentará a medida que el impacto de la sequía, junto al alza de precios de los alimentos y el combustible, amenaza la región del Cuerno de África, alertó hoy la FAO.

Los elevados índices de desnutrición aguda se encuentran muy extendidos y más de ocho millones de personas en Djibouti, Etiopía, Kenia y Somalia necesitan ayuda de emergencia, advirtió la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

En un comunicado señaló que la región ha experimentado ahora dos temporadas consecutivas de lluvia muy por debajo de la pluviosidad media, con el resultado de pérdidas de producción agrícola, agotamiento de los pastizales y una elevada mortalidad del ganado.

“La crisis actual no es un evento inhabitual, sino más bien una característica crónica de la región”, señaló Rod Charters, coordinador regional de emergencias para África central y oriental de la FAO.

“El desafío que tenemos por delante es dotar de medios a los agricultores y pastores para que se adapten a la nueva realidad de gran variabilidad del clima y una mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos”, añadió.

Según la FAO, en Somalia las tasas de desnutrición figuran entre las más elevadas del mundo, con uno de cada cuatro niños en la zona meridional del país sufriendo desnutrición aguda.

Dijo que en la actualidad, 2.5 millones de personas -uno de cada tres somalíes- necesitan ayuda humanitaria, pero con el actual conflicto en el sur del país, unido a las malas perspectivas para la próxima cosecha, muchos más somalíes se encontrarán en situación de grave crisis.

Informó que en Kenia se calcula que más de 2.4 millones de personas en las áreas dedicadas al pastoreo y agro-pastoreo en el norte y noreste del país no podrán cubrir sus necesidades básicas de alimentos y agua.

Además, dijo, la distancia hasta los puntos de agua se ha duplicado -hasta 30-40 kilómetros- en muchos lugares y han surgido conflictos por los pastos, con pérdida de vidas humanas y de animales, junto a un acceso limitado a los mercados.

Según la FAO, en Etiopía, el fenómeno de La Niña ha llevado a la ausencia de dos temporadas consecutivas de lluvias, escasez de agua y de pastos y un grave deterioro en las condiciones de la ganadería.

En la región de Borena, en la frontera meridional con Kenia, se ha informado de la muerte de 220 mil vacas.

Asimismo la sequía ha afectado también a la campaña agrícola “belg” que se recolecta en junio/julio y que se espera sea muy pobre en las regiones de Oromia, Tigray, Ahmara y en la región de las Nacionalidades y Pueblos de las Naciones del Sur (SNNP, por sus siglas en inglés).

A principios de junio la cifra de personas necesitadas de ayuda en Etiopía se calculaba en 11.4 millones. Aquí se incluyen 3.2 millones necesitadas de ayuda de emergencia y ocho millones registradas dentro del programa de redes de protección productivas, informó la FAO.

“El Cuerno de África requiere con urgencia fondos adicionales para proteger y reconstruir los recursos pecuarios, distribuir insumos agrícolas adecuados que incluyan semillas tolerantes a la sequía, forraje y agua para el ganado de cría, así como la vigilancia y la lucha contra las enfermedades de animales y plantas”, advirtió la FAO.