Boca del Río, Ver., 14 Jun. (Notimex).- Herramientas en la Internet como Google pueden influir pero no definir un proceso electoral en el caso de México, además de que es difícil normar la equidad de la presencia o uso que le den los candidatos, aseveró Ana Paula Blanco, directora de Comunicación Institucional de esa red social en México.

Luego de participar en el taller Jack F. Ealy Periodismo Científico, destacó que casi 35 millones de personas utilizan el ciberespacio en este país lo que, no obstante, no garantiza que un político pueda causar el mismo efecto que produjo esa herramienta durante la campaña del ahora presidente estadunidense Barack Obama.

“Aunque cada día crece el uso del Internet en México no significa que sea una herramienta mágica para favorecer a los candidatos a un puesto de elección, sobre todo porque un número importante de usuarios no está en edad de votar”, explicó la directiva.

Recalcó que las redes sociales no son mágicas ni en sí mismas pueden modificar procesos electorales, aunque admitió que “tienen influencia, porque puedes llegar a distintas audiencias más especializadas que de otra forma difícilmente se podría llegar”.

Argumentó que no se puede comparar el efecto que tuvo en la elección de Estados Unidos el actual presidente Obama, porque “llegó a una población que nunca antes había votado, que era más de jóvenes”.

Ana Paula Blanco expuso que los candidatos a puestos de elección podrán aprovechar la red de Internet para posicionar un mensaje, porque es una voz directa de la persona a la que le está hablando y la forma de interactuar directamente es lo que se vive ahora.

No es lo mismo, dijo, “a través de un debate televisivo que no hay opción de réplica, a un blog o una comunidad, donde puedo dar mi opinión sobre algo que se dice”.

Por otra parte, consideró que se caería en censura si se trata de legislar la Internet sólo por cuestiones políticas.

De igual forma sería difícil intentar detener la difusión de la imagen o promoción de un candidato si éste no incurre en violaciones a las normas de las plataformas de cada empresa cibernética.

Comentó que 90 por ciento de los videos que se retiran en Google tienen origen en denuncias de los usuarios y 90 por ciento de los cibernautas que hay en México ven videos en Youtube, aunque sólo 20 por ciento de ese material proviene de usuarios de este país.