Boca del Río, Ver., 14 Jun. (Notimex).- El experto en cambio climático de la Universidad de Veracruz, Uriel Bando, advirtió que la desaparición de la Laguna de Términos en Campeche podría ocurrir a más tardar en nueve años, como efecto negativo del cambio climático.

A causa del cambio climático, que provoca que los niveles del mar aumenten así como la erosión de la tierra que separa la Laguna de Términos de la playa, conocida como Punta Disciplina, se prevé que para 2020 desaparezca con la laguna y sus humedales, alertó.

Señaló que a través del Instituto Nacional de Ecología se encontró que hacia 2020, en Punta Disciplina “se acelerará el proceso de erosión, lo que provocará que en nueve años esa parte de la costa sea invadida por el mar, que llevará a la pérdida del territorio”.

Subrayó que de no tomarse acciones de políticas públicas adecuadas, hacia 2050 se empezarán a notar pérdidas de playas, sobre todo en el Golfo de México, parte del litoral de Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa y Nayarit.

Entrevistado durante el segundo día de trabajos del Taller Jack F. Ealy Periodismo Científico, sostuvo que en la actualidad en Veracruz la zona en riesgo por el calentamiento de la tierra y el cambio climático es Alvarado.

Consideró que en México se trabaja de forma lenta frente al cambio climático, mientras las temperaturas cada vez son más altas, retraso de lluvias y de gran densidad, así como aumento de periodo de sequía, lo cual se comprueba en el norte, este y sur del país.

El punto más vulnerable es la región noroeste del país, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, donde los modelos describen que serán más acelerado los cambios por ese fenómeno, dijo.

Aunque resaltó que no se predice una afectación tan rápida en el suroeste, en esos estados se sentirán más los cambios porque la gente no está acostumbrada a temperaturas extremas, sin embargo, el desplazamiento de la población por esas circunstancias no será inmediato sino paulatino.

Como parte del cambio climático cada vez la intensidad de los huracanes se elevará, lo que provocará que inicien en el punto cuatro de peligrosidad y se mantengan en la categoría cinco, mientras las zonas de sequías serán más secas y las de lluvias con más torrenciales.