Washington, 14 jun (EFE).- Latinoamérica debe mejorar en donaciones de sangre voluntarias, según señaló hoy la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que puso como ejemplo a Nicaragua por haber sido el segundo país latinoamericano en alcanzar el 100 por cien de entrega espontánea.

La OPS celebró el Día Mundial del Donante de Sangre 2011 con el éxito del país centroamericano, que ha alcanzado la meta de conseguir un suministro de sangre proveniente en su totalidad de donantes voluntarios altruistas, que sólo había sido lograda antes por Cuba, a finales de los 90, entre los países latinoamericanos.

La directora de la OPS, Mirta Roses, subrayó la importancia de la donación sanguínea “voluntaria, altruista y repetida” para garantizar un suministro de sangre “seguro y suficiente”, dijo en un comunicado.

En América Latina y el Caribe sólo una de cada tres unidades sanguíneas proviene de donantes voluntarios altruistas y el resto se obtiene casi todo por donaciones de reposición de familiares, en las que se buscan a familiares o a amigos que donen sangre antes de que un paciente sea sometido a un procedimiento médico.

En el caso de las personas que son remuneradas por donar sangre, la OPS advierte que los agentes patógenos transmitidos por la sangre, como el VIH y el virus de la hepatitis, “son mucho más comunes” que en la sangre de los donantes altruistas.

Según datos publicados por la OMS, el número de países que dependen 100 por cien en donaciones altruistas para sus suministros de sangre aumentó en un 50 por ciento en el mundo entre el 2002 y el 2008.

Pero en América Latina, sólo dos de veinte países han podido conseguir suficientes donaciones altruistas para mantener un suministro de sangre constante y suficiente, por lo que “la experiencia de Nicaragua es una inspiración para otros países que trabajan por alcanzar esta meta”, subrayó Roses.

Nicaragua consiguió estos resultados gracias a una campaña durante seis años del Ministerio de Salud y la Cruz Roja Nacional para fortalecer, consolidar y aumentar la seguridad del Servicio Nacional de Sangre, que contó con una financiación de 5,9 millones de euros aportados por Luxemburgo.

En un esfuerzo de reorganización Nicaragua redujo el número de bancos de sangre de 26 a sólo dos y el de centros de recolección a tres y gracias a una campaña de comunicación masiva aumentó las donaciones voluntarias de menos de 40.000 unidades en 2005 a casi 75.000 unidades en 2010.

En la actualidad, los dos bancos de sangre de Nicaragua proporcionan sangre y productos sanguíneos plenamente tamizados a más de 60 centros de salud y hospitales en todo el país.

“El hecho de que un país pequeño, con sólo 6 millones de habitantes, haya tenido tanto éxito muestra a otros países, quizás, un ejemplo a seguir”, subrayó por su parte el doctor José Ramiro Cruz, especialista principal de la OPS/OMS en materia de suministro de sangre segura.

Entre los logros alcanzados por otros países del continente, la OPS señala que Canadá, Cuba, Islas Caimán, Antillas Holandesas, Suriname y los Estados Unidos dependen totalmente de donantes voluntarios altruistas para su suministro de sangre.

Argentina, por su parte, que ha patrocinado el lanzamiento mundial del Día Mundial del Donante de Sangre de este año, ha aumentado las donaciones voluntarias de sangre del 6 por ciento en el 2007 al 28 por ciento en el 2010 y ha establecido la meta de 1 millón de donantes voluntarios para finales de este año.

La OPS destaca además que más del 99,9 por ciento de las unidades de sangre recogidas en América Latina y el Caribe se someten a pruebas de detección del VIH, los virus de la hepatitis B y C y sífilis y un 96,5 por ciento al parásito causante de la enfermedad de Chagas.

La buena noticia, señala la organización es que en 2010, unos 9 millones de personas donaron sangre en América Latina y el Caribe, aunque la organización insta a los voluntarios a continuar con sus aportaciones para ayudar a salvar vidas.