México, 14 Jun. (Notimex).- La Asociación de Bancos de México (ABM) cuenta ya con las regla de lo que sería el nuevo esquema de reservas para la cartera de crédito de estados y municipios, la cual podría convertirse en un foco amarillo para estas entidades.

El presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz Torres, refirió que ahora está en la fase de discusión de dichas reglas –que se prevé sean también sobre las pérdidas esperada- con el sector bancario.

En lo general, dijo, la banca recibió “muy bien” esta propuesta, toda vez que ve que tiene muchos atributos para hacer que la regla corresponda mejor a los riesgos que realmente se corren cuando se presta a estados y municipios.

Aún cundo la cartera crediticia a este sector sigue creciendo, se ha notado cierta desaceleración en su nivel de aumento, aunque el monto de la deuda y, particularmente, la deuda bancaria con respecto a la capacidad productiva de los municipios, no es muy alta.

Lo que preocupa es que hay algunos casos donde la deuda ha crecido muy rápido, y que el manejo de los pasivos de parte de algunos estados y municipios no ha sido el adecuado.

Explicó que se han ido contratando créditos con perfiles de vencimiento muy cortos, con lo cual la necesidad de liquidez para servir esos créditos puede ser muy onerosa para la entidad.

Así, señaló, no es un problema necesariamente del monto de la deuda, tiene mucho que ver con que falte una buena administración y claramente mayor transparencia en términos de las cifras de la deuda por estado.

Subrayó que se requiere que las cifras sean más comparables, tener claramente establecidas todas las obligaciones de las entidades, independientemente de lo que diga la ley local, que se vean cuáles son las obligaciones reales de servicio pese a que la ley pueda decir que técnicamente no es deuda, pero sí es obligación sumarlo y ver cuánto es.

Además, tener también mayor claridad acerca del porcentaje de las participaciones que ya están comprometidas para soportar esos endeudamientos, agregó.

Todo esto sería muy útil tanto para la toma de decisiones de los mismos estados, de los Congresos locales y de los acreedores, sean bancos o inversionistas en el mercado de valores.

Babatz Torres insistió que el asunto es un foco amarillo, pero no para el sistema bancario, sino para algunos estados, que contrataron demasiada deuda a corto plazo y que no hicieron una buena planeación de los pasivos.

De hecho, reconoció, algunos estados claramente han tenido que enfrentar problemas de liquidez precisamente por una mala planeación de su endeudamiento.

“Cuando yo digo que esto no es un problema para el sector bancario, no lo es desde el punto de vista sistémico y de solvencia del sistema, definitivamente no lo es. Pero no deja de ser un problema para los estados, para aquellos que no han manejado bien su deuda”, manifestó.

No obstante, puntualizó, es importante que los bancos estén suscribiendo los créditos con base en la capacidad de pago de los estados o de cualquier acreditado que le presten y no conforme a la garantía.