Chicago, 14 Jun (Notimex).- La creciente extrema del río Mississippi en esta primavera provocará la mayor “zona muerta” de la que se tenga registro en el Golfo de México, afirma un estudio ecológico acuático de la Universidad de Michigan (UM).

La predicción, divulgada este martes por la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera, pronostica una zona carente de oxígeno de entre 22 mil 014 y 24 mil 400 kilómetros cuadrados en el Golfo de México, una superficie equivalente a la del estado de New Hampshire.

“En mayo, los flujos de la corriente fueron casi el doble de lo normal y se llevaron volúmenes enormes de nutrientes al Golfo, eso es lo que causa la zona muerta”, dijo Donald Scavia, investigador de la UM y responsable del estudio.

La mayor superficie registrada hasta ahora corresponde a 2002, con 21 mil 755 kilómetros cuadrados, mientras que el promedio de los últimos cinco años ha sido de 15 mil 400 kilómetros cuadrados.

La crecida del río drena agua de las tierras agrícolas, rica en fertilizantes y residuos del ganado, de regiones tan lejanas como la Franja del Maíz, explicó.

Esas fuentes del nitrógeno y fósforo provocan un crecimiento explosivo de las algas, que al morir dejan sin oxígeno las aguas del fondo del Golfo de México en áreas que se denominan “zona muerta”.

Este año, las tasas de flujo de corriente en los ríos Mississippi y Atchafalaya fueron casi el doble de las normales durante mayo.

Según los cálculos del Servicio Geológico de Estados Unidos, en mayo de 2011 fueron descargadas 164 mil toneladas de nitrógeno en el norte del Golfo frente a las costas de Louisiana, 35 por ciento más que el promedio de los últimos 32 años.

El volumen de nitrógeno que ingresa al Golfo cada primavera aumenta casi 300 por ciento desde la década de 1960.

“El problema es el nitrógeno descargado, que hacen del crecimiento de estas zonas muertas una bomba ecológica de tiempo. Sin esfuerzos locales, regionales y nacionales resueltos a controlarlas estamos poniendo en peligro grandes pesquerías”, dijo Scavia.

Los informes mantienen en la incertidumbre el tamaño, la posición y las fechas en que ocurrirá este año la zona hipóxica, que un equipo de investigación con científicos de la Universidad de Michigan, la Estatal de Louisiana y el Consorcio de Universidades Marinas de Louisiana pretende anunciar entre el 25 de julio y el 2 de agosto.