Puntos y Comas

Envuelto en la cobija rota del PRI y cuestionado por las sospechas, Del Mazo llega este viernes a Edomex

14/09/2017 - 10:50 pm

Alfredo del Mazo Maza se convertirá en el tercer Gobernador del Estado de México emanado de su familia directa: en esa entidad han gobernado su abuelo Alfredo del Mazo Vélez, entre 1945 y 1961, y su padre Alfredo del Mazo González, entre 1981 y 1986.

Con la toma de posesión de este viernes de Del Mazo Maza, el PRI también hace historia en la entidad, pues con el nuevo periodo de 2017 a 2023 del priista se concretarán 94 años de dominio en ese estado, misma que vivió en junio pasado las elecciones más reñidas de la historia, al punto que la oposición denunció un monumental fraude. Pese a los reclamos tanto de Morena como del PAN, las autoridades electorales no dieron paso a la exigencia de “voto por voto”, y en agosto pasado entregaron a Alfredo del Mazo la constancia de mayoría.

Es en este contexto es que el periodista Humberto Padgett publicó el libro Estado de México. La monarquía de la barbarie, del que SinEmbargo, con autorización de Grupo Planeta México, presenta un capítulo a sus lectores.

Ciudad de México, 14 de septiembre (SinEmbargo).– El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) entregó al priista Alfredo del Mazo Maza la constancia que lo acredita como Gobernador, el 8 de agosto pasado. Así, a partir del próximo 16 de septiembre, Del Mazo administrará esa entidad mexiquense en el periodo 2017-2023, consolidando el poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la entidad por 94 años.

En la elección más complicada para el PRI en ocho décadas, el priista, junto con los partidos Nueva Alianza (Panal), Verde Ecologista (PVEM) y Encuentro Social (PES) obtuvieron 2 millones 40 mil 709 votos, una diferencia de 2.78 por ciento a favor, ante la candidata del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Delfina Gómez Álvarez,  quien obtuvo un millón 871 mil 542 de votos.

Las protestas de Morena y su candidata por el presunto mega fraude en el Edomex no fueran escuchadas por las autoridades electorales. Ni el IEEM ni el Instituto Nacional Electoral (INE) mostraron voluntad para atender los reclamos ni las pruebas presentadas.

“Fueron los únicos que no vieron en México cómo se compraban los votos regalando despensas y con la tarjeta rosa. Hoy no sólo está en juego el Estado de México, también la Presidencia de la República porque están ensayando para 2018”, dijo Virgilio Caballero Pedraza, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados.

Es en este contexto como Del Mazo Maza llega al poder, como el tercer Gobernador de su familia directa, luego de su abuelo Alfredo del Mazo Vélez, quien gobernó el Edomex entre 1945 y 1961, y su padre Alfredo del Mazo González, entre 1981 y 1986.

Por considerarlo de interés para los lectores de SinEmbargo, a continuación presentamos un fragmento del libro Estado de México. La monarquía de la barbarie, de Humberto Padgett, publicado en el sello temas’ de hoy, ©2017, por cortesía otorgada bajo el permiso de Grupo Planeta México.

Portada del libro del periodista Humberto Padgget. Foto: Cortesía Grupo Planeta México.

***

Alfredo II

POR HUMBERTO PADGETT

Si de algo se ha librado la clase política mexiquense es de su vinculación con el narcotráfico. A diferencia de los priistas del norte, más claramente los tamaulipecos, la estirpe de Atlacomulco no padece la descalificación continua de pertenecer a la “narcopolítica”.

Pero las relaciones existen desde hace tiempo y aquí están los documentos que las muestran.

El tío biológico y primer padrino político de Enrique Peña Nieto, el también ex gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo González, vendió en los 90 una casa a Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, entonces capo dominante del narcotráfico mexicano. Del Mazo efectuó la venta mediante personas facultadas para sustituirlo con respecto a los asuntos de la casa situada en la privada Pablo Casals número 1239 de la colonia Palmira, en Cuernavaca, Morelos.

Por parte del narcotraficante intervino Sonia Barragán Pérez, la última esposa del fundador del Cártel de Juárez.

Los detalles de las negociaciones están contenidos en parte del grueso expediente penal abierto con el número 250/2000­III, desahogado en el Juzgado Sexto de Distrito de Procesos Penales en el Distrito Federal.

El documento, de 846 páginas, es un legajo rebosante de detalles de las relaciones empresariales de Amado Carrillo Fuentes con autoridades civiles y militares, incluido el ex zar antidrogas Jesús Gutiérrez Rebollo, preso luego de quedar probada su colusión con Carrillo Fuentes.

En la compra-venta de la casa de Cuernavaca participó como uno de los apoderados de Del Mazo González el vocero de su gobierno en el Estado de México [1981­1987], David López Gutiérrez, coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República al inicio de la administración de Peña Nieto.

David López Gutiérrez declaró ante el fiscal a propósito de la venta de la casa el 16 de julio de 1997, apenas cinco meses después de la muerte de Amado Carrillo, ocurrida durante una cirugía plástica.

El ex vocero explicó que, por petición de Alfredo del Mazo, aceptó a mediados de 1991 un poder para ejercer actos de dominio sobre la propiedad del mexiquense en Cuernavaca.

“A principios del mes de mayo de 1993”, son palabras textuales de López Gutiérrez, “[me] llamó por teléfono la licenciada María Elena Castilleja Mendieta, a quien conocía de años atrás, para comunicarle al declarante que el licenciado Alfredo del Mazo había decidido vender la propiedad […] y que necesitaba que el de la voz le otorgara un poder a dicha abogada para que ella se encargara de la operación de compraventa”.

Así hizo David López, quien instrumentó la autorización en la ciudad de Culiacán, donde se desempeñaba como coordinador de Comunicación Social del gobernador de Sinaloa, Renato Vega Alvarado, cuyo hijo, Alger Vega Carrillo, en aquella época era considerado por la DEA y el FBI como subordinado de Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, en esos días parte de la jefatura del Cártel de Juárez.

López Gutiérrez volvería al Estado de México como vocero de Emilio Chuayffet, cargo con el que lo seguiría a la Secretaría de Gobernación. Y regresaría nuevamente a Toluca como el jefe de prensa del gobernador Peña Nieto, quien después lo designó coordinador de Comunicación Social de la Presidencia.

María Elena Castilleja Mendieta era, a la vez que apoderada de Del Mazo, coordinadora administrativa de la Notaría Pública 41, con residencia en Naucalpan, Estado de México, misma que otorgó certeza jurídica al negocio inmobiliario entre el político y el narcotraficante.

En su testimonio del 16 de julio de 1997, María Elena Castilleja explicó que había trabajado en la notaría pública entre los últimos meses de 1991 y mayo de 1993 con las funciones de supervisar y atender al personal de la oficina y automatizar los sistemas computacionales. Dijo que, en los primeros días de mayo de 1993, fue informada por María Guadalupe Ponce Torres que Alfredo del Mazo González deseaba vender una propiedad en Cuernavaca y que los corredores de bienes raíces se pondrían en contacto con ella. A la vez, recibió por mensajería el poder transmitido por David López.

Al poco tiempo, María Elena obtuvo instrucciones directas de Del Mazo González sobre el asunto inmobiliario, así que la abogada recibió comisionistas cuyos nombres no recordaría en la investigación penal. El Ministerio Público consideraba posible la intervención, en calidad de agente inmobiliario, de Gustavo Lomelín, un hombre involucrado además con una casa en Jardines del Pedregal, en el Distrito Federal, que el extinto Instituto Nacional para el Combate a las Drogas relacionó con un hijo de Amado Carillo.

La notaría continuó los trámites de avalúo y certificación de gravamen con vistas a la escrituración. Había cierta prisa y se hizo el acuerdo verbal entre las partes de finiquitar la compraventa en diez días.

Declaró Castilleja: “[Yo] tenía conocimiento que el inmueble de referencia era propiedad del licenciado Del Mazo, pero que lo disfrutaba poco, y sabía de esta propiedad porque la declarante trabajó aproximadamente 21 años con el licenciado Del Mazo, y que dicha propiedad la adquirió cuando este regresó de ser embajador de México en Bélgica en 1990”.

María Elena Castilleja ordenó a una secretaria de la oficina acudir personalmente a recabar la firma de Sonia Barragán Pérez. La empleada se trasladó a una enorme casa en la avenida Insurgentes Sur, en la delegación Tlalpan. La mujer no estaba, así que debió esperarla en la sala. A los minutos apareció la futura viuda de Amado: 1 .65 metros, ojos café claro, cabello castaño claro y lacio a la altura de los hombros, piel blanca, delgada, de unos 27 años de edad y “aspecto del norte de la República”, describiría la secretaria comisionada, quien sólo se llevó una fotostática de la licencia de conducir de la compradora de un bien cercano a los 2 millones de nuevos pesos de la época.

Continuó Castilleja: “Se escrituró a nombre de quien aparece en ella [la escritura] de nombre Sonia Barragán […] después de que la declarante firmó la escritura como apoderada de la parte vendedora le fue entregado el importe de la venta del inmueble, que ascendió a la cantidad de un millón 900 mil nuevos pesos [unos 600 mil dólares en mayo de 1993 con tipo cambiario de 3 .12 nuevos pesos promedio durante mayo de 1993]. El importe fue entregado en mayor parte en efectivo en moneda nacional, en billetes de alta denominación, y el resto en cheque sin recordar el importe, el banco o si era nominativo”.

Cuando Del Mazo adquirió la casa de Cuernavaca, añadió la funcionaria notarial, lo hizo con un gravamen relativo a un crédito pendiente que el inmueble de lujo tenía con el Banco Obrero, del cual, años atrás, Del Mazo había sido director general. Los Del Mazo han tenido inclinación por la banca pública: su hijo, el ahora gobernador electo del Estado de México, lo fue de Banobras, el organismo del gobierno federal que presta a estados y municipios en México para el desarrollo de obra pública.

La titular de la Notaría Pública 41, María Guadalupe Ponce Torres, dirigió el Registro Civil del Estado de México durante la gubernatura de Alfredo del Mazo. Cuando los investigadores le requirieron la debida copia del documento de identidad de Sonia Barragán, María Guadalupe Ponce pretextó que el papel se había “traspapelado”.

La fedataria declaró ante el Ministerio Público de la federación el 14 de mayo de 1993. “María Elena Castilleja Mendieta puede ser localizada actualmente [julio de 1997] en las oficinas de la Secretaría de Gobernación ocupando el cargo de secretaria particular del licenciado Emilio Chuayffet Chemor, actual secretario de Gobernación [y, antes de este puesto, gobernador del Estado de México]”, dijo la notaria y proporcionó los teléfonos del despacho de Chuayffet, primer secretario de Educación Pública en el gabinete de Peña Nieto.

Adquiere relevancia que se haya tratado de la Secretaría de Gobernación, porque uno de sus órganos, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional [CISEN, el “servicio secreto mexicano”] también sistematiza información relativa al narcotráfico.

Lo de la casa en Cuernavaca no fue la única ocasión en que la jefatura del Cártel de Juárez hizo negocios con la familia de políticos mexiquenses.

Eduardo González Quirarte, operador financiero y frecuente prestanombres de Amado Carrillo, alquiló la casa de Bosques de Jacarandas 45, en las Lomas de Chapultepec, a María Elisa Músquiz de Del Mazo, cuñada de Alfredo del Mazo González y viuda del hermano mayor de este. La mujer recibió 32 mil dólares en efectivo en billetes de 20 y 100 dólares por concepto de tres mensualidades adelantadas y un mes de depósito.

Ni estas serían las únicas veces en que El Señor de los Cielos se relacionaría con la cúpula priista. En 1994, durante su campaña por la Presidencia, el primer candidato del PRI Luis Donaldo Colosio voló en un avión de Aero Escorpión, empresa registrada a nombre de la joven esposa de El Señor de los Cielos.

Apenas en octubre de 2013, la PGR abrió una nueva investigación contra Sonia Barragán.

Eruviel Ávila, quien entregará el cargo de Gobernador del Edomex el próximo 15 de septiembre, y Alfredo del Mazo, entonces candidato del PRI al Gobierno de esa entidad. Foto: Facebook Alfredo del Mazo Maza

El expediente

La causa penal en que consta el negocio inmobiliario fue abierta contra Rubén Gardea Vara, un militar empleado como chofer por el general Francisco Quirós Hermosillo, uno y otro participantes en las operaciones de combate de la guerrilla mexicana durante los años 70, principalmente. Gardea, según los documentos, entregó vehícu­los de lujo obsequiados por Amado Carrillo a Quirós Hermosillo. Otro de los autos relacionados con el general, un Mercedes-Benz blanco, fue encontrado a uno de sus hijos en una casa de Huixquilucan. Los documentos del coche indicaban que pertenecía a Televisa.

En su declaración, Rubén Gardea puntualizó las asociaciones entre criminales y autoridades. Comentó, quizá para dar lustre a su persona o para intimidar a sus juzgadores, que entre las varias comisiones ordenadas por Quirós Hermosillo se incluyó la guardia y custodia del actual presidente de Cuba, Raúl Castro.

El expediente contiende cientos de nombres relacionados con la industria del narcotráfico, y muchos de ellos también con la función pública.

Aquí una síntesis:

Sergio García Ramírez

Fue mencionado en un supuesto encuentro con Rafael Aguilar Guajardo, cofundador del Cártel de Juárez y ex comandante de la Federal de Seguridad.

Guillermo González Calderoni

Ex jefe de intercepción aérea de la PGR subordinado a Amado Carrillo y Pedro Lupercio Serratos en la protección de los aviones colombianos que aterrizaban en el aeropuerto de Cancún o en tramos carreteros de Campeche. Fue un policía que contó con todo el apoyo de las autoridades norteamericanas.

Jorge Carrillo Olea

En septiembre de 1994, el ex gobernador de Morelos se habría entrevistado con Amado Carrillo. Su mandato fue truncado ante las evidencia de que sus policías mantenían colusión con bandas de secuestradores.

Pablo Chapa

El ex subprocurador general de la República colaboró con El Señor de los Cielos para liberar a sus allegados de las investigaciones por el tiroteo realizado en el restaurante Bali Hai en la Ciudad de México.

Gloria Trevi

En febrero de 1996, Amado Carrillo dijo tener una cita pendiente con la cantante, de quien estaba “muy enamorado”.

Patricia Manterola

Su nombre aparece varias veces asociado a una fotografía suya que le fue encontrada a Vicente Carrillo Leyva, hijo de El Señor de los Cielos. Lo mismo ocurrió con Carlos Bonavides, intérprete del personaje Huicho Domínguez.

Fernando Canales Clariond

El jefe del Cártel de Juárez dijo que era “muy amigo” del entonces candidato del PAN a la gubernatura de Nuevo León.

Enrique Burgos Pinto

En su calidad de gobernador de Querétaro, el hoy presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado propuso al Cártel de Juárez la compra del estadio La Corregidora, así como la venta de otros inmuebles propiedad del estado como haciendas, hoteles y la antigua central camionera, a fin de reducir la deuda pública.

Justo Ceja Martínez

Ex secretario privado del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), fue mencionado durante las negociaciones para la adquisición del estadio, en el que Televisión Azteca manifestó interés de manera simultánea.

Fernando Ortiz Arana

Amado Carrillo presumía de tener amistad con el entonces senador del PRI y candidato perdedor al gobierno de Querétaro.

Javier García Morales

En octubre de 1995, el hijo del renombrado priista Javier García Paniagua, ex jefe de la policía política mexicana (la Dirección Federal de Seguridad, DFS), se reunió en varias ocasiones con Amado Carrillo para afinar los planes de aterrizaje de aviones con cocaína.

General Arturo Acosta Chaparro

Participó en esas mismas reuniones con Javier García Morales, al igual que el general Francisco Quirós Hermosillo. Ambos estuvieron relacionados con la llamada “guerra sucia”, el proceso de persecución y exterminio de las guerrillas comunistas mexicanas. En el documento se menciona que Acosta Chaparro cursó adiestramiento de boina verde en Estados Unidos.

Mario Villanueva

Como gobernador de Quintana Roo, brindó protección al Cártel de Juárez, al igual que los entonces mandatarios de Yucatán, Víctor Cervera Pacheco, y de Campeche, José Antonio González Curi, así como el ex gobernador de Sonora Manlio Fabio Beltrones, ex precandidato presidencial y hoy coordinador del PRI en la Cámara de Diputados.

Francisco Barrio

Amado Carrillo se quejó de que el entonces gobernador de Chihuahua le pedía demasiado dinero. Vicente Fox lo nombró secretario de la Función Pública, el hombre encargado de “pescar los grandes peces”.

Dinastía

En el Estado de México existen nombres que definen de mejor manera la idea del cacicazgo político.

Francisco Cruz y Jorge Toribio Montiel documentan en su libro Negocios de familia. Biografía no autorizada de Enrique Peña Nieto y el Grupo Atlacomulco hasta la última hoja del árbol genealógico del actual presidente de México.

Los autores puntualizan sobre los lazos políticos y consanguíneos sostenidos por los Montiel, los Del Mazo y los Peña durante más de un siglo hasta lograr una estirpe de gobernantes que, tras media docena de sexenios mexiquenses, por fin consiguieron la Presidencia de la República.

En una parte del follaje familiar de principios del siglo XX, los escritores reparan en dos hermanos: Manuel y Pedro Villasante.

Manuel fue padre de Alfredo del Mazo Vélez (gobernador entre 1945 y 1951), abuelo de Alfredo del Mazo González (gobernador de 1981 a 1986) y bisabuelo de Alfredo del Mazo Maza quien, al lograr la gubernatura mexiquense, viene a demostrar la existencia de una auténtica monarquía viva en el PRI, en un México que ha dejado muy atrás la Revolución Mexicana por mucho que cada uno de los Del Mazo haya jurado, al momento de ser investido candidato, preservar los postulados del movimiento social armado de 1910.

Ciro Gómez Leyva, un periodista al que admiro y a quien le tengo agradecimiento, aceptó leer este libro-reportaje. Editor de prensa escrita como también es, hizo algunas observaciones en esta parte del libro considerando que no existe validez académica ni periodística en calificar a los Del Mazo como una dinastía. Ciro apunta que el llamado Grupo Atlacomulco no es homogéneo y que en su interior, como en todas las organizaciones políticas, existen discrepancias, como la que han sostenido Alfredo del Mazo González, padre del gobernador electo, y Emilio Chuayffet Chemor, ambos ex gobernadores del Estado de México.

“¿Es en verdad una dinastía cuando, entre el final del sexenio de Alfredo del Mazo González y lo que podría ser el inicio del gobierno de Alfredo del Mazo Maza han transcurrido 30 años? ¿Es en verdad un tema de familia cuando hace seis años, en que Del Mazo Maza también quiso la gubernatura, la opción fue por Eruviel Ávila porque, simple y sencillamente, garantizaba el mejor resultado en una contienda que se continuaría en la carrera presidencial de Peña Nieto? ¿Estás seguro de que, si bien existe un lejano parentesco entre Peña Nieto y los Del Mazo, existe cercanía entre ellos? ¿No ha salido Del Mazo a jugarse, en estas elecciones, su futuro político y a pelearlo en la fosa de los leones?”, me preguntó Ciro, cuyas observaciones me parecen válidas, así que las vierto aquí como recuerdo que las hizo con experimentado ojo de reportero.

De vuelta al linaje de los Alfredos, Pedro casó con María Dolores Vélez Díaz y procrearon a Dolores del Mazo Vélez, esposa de Arturo Peña Arcos. De esa unión nació Enrique Peña del Mazo, padre del político que regresó el PRI a Los Pinos. Este es el parentesco “en octavo grado” que explica Del Mazo Maza con respecto al presidente.

“Si la mezcla de apellidos fuera combustible y se le arrojara una chispa, el gobierno mexiquense estaría ahora echando fuego por todas sus oficinas y quemaría todo Atlacomulco”, ironizaron Francisco Cruz y Jorge Toribio Montiel.

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