Ciudad de México, 14 de nov (sinembargo.mx) – Estudiante de Nutrición y con 22 años de edad, Karla Pontigo Lucciotto trabajaba los fines de semana como edecán del antro El Play en San Luis Potosí, del que la madrugada del 28 de octubre salió inconsciente, desangrándose y en una camilla de la Cruz Roja. Dicen que “chocó” con una puerta de cristal en un infortunado accidente, pero hay quienes afirman que fue asesinada en el establecimiento.

El caso ha tomado revuelo en las redes sociales donde se exige justicia para la joven y las versiones en torno a su muerte circulan al por mayor, debido al hermetismo y el aire de sospecha con el que actúa la Procuraduría General de Justicia del Estado, lo que ha impedido conocer a fondo el caso, denuncian internautas.

De acuerdo con diversos medios, la madrugada del domingo 28 de octubre el hermano de la joven fue por ella, como siempre lo hacía, al antro El Play, propiedad de la familia Vasilakos y ubicado en Av. Carranza, entre Terrazas y Avanzada en San Luis Potosí. Eran cerca de las tres de la mañana cuando el familiar de Karla llegó al lugar, pero ella no salía, por lo que decidió marcarle al celular. No hubo respuesta.

La preocupación se apoderó del hermano de la joven cuando los guardias de seguridad del lugar no le permitieron el acceso. Después de un rato lo dejaron pasar, relatan medios potosinos, y le indicaron que Karla “había sufrido un accidente”, pero nunca se imaginó que la encontraría tirada en medio de un inmenso charco de sangre. La tomó en sus brazos e iba a sacarla del antro cuando elementos de la Cruz Roja, presuntamente alertados previamente, llegaron para socorrer a la muchacha.

Cuando Karla por fin fue trasladada al hospital entró en shock, su pierna presentaba una severa herida que alcanzó a rasgar la arteria femoral, también tenía lesiones en los brazos y golpes contusos en su rostro, así como hemorragias internas. Su cuerpo no resistió tales lesiones y murió.

Algunos rotativos locales informaron que la autopsia presuntamente arrojó que Karla había sido violada.

Sin embargo, el procurador general de Justicia en el estado, Miguel Ángel García Covarrubias, informó que continuaba la investigación y afirmó que no se había girado ninguna orden de aprehensión porque la indagatoria seguía y agregó que derivado de la necropsia se descartó que la muchacha hubiera sido víctima de violación sexual.

Por otro lado, algunos portales aseguran que la joven fue agredida con un tubo.

La versión del personal del antro fue que, por falta de iluminación, la joven habría chocado con una puerta o una división de cristal y se había cortado, pero esto no fue aceptado por familiares y amigos de Pontigo Lucciotto, quienes aseguran que los vidrios de una puerta no le habrían ocasionado las lesiones que le costaron la vida.

Ayer, el diario Pulso informó que Armando Rodríguez Pinal, abogado de los dueños de El Play, expuso que de acuerdo a las pruebas periciales que se llevaron a cabo en la Procuraduría General de Justicia del Estado, la muerte de Karla Pontigo fue un accidente provocado por la falta de iluminación en el lugar.

Rodríguez Pinal aseveró que no existe delito alguno en el caso: Ni homicidio ni violación que perseguir, e incluso desmintió que su cliente Jorge Vasilakos, uno de los propietarios del local, se encuentre fuera de la ciudad.

Según el rotativo, el abogado defensor detalló que Karla subió al tercer piso del inmueble y “no encendió las luces de la cocina que dan a un piso exterior, sitio en donde se impactó contra la puerta de cristal de dos hojas de piso a techo, donde se golpeó y se desplazó hacia atrás. Con otra pierna pegó de nuevo en la puerta, lo que causó la herida en la arteria femoral”.

Ante lo que llaman una injusticia, decenas de potosinos han salido a las calles a protestar y pedir justicia para Karla, en un caso confuso que deja muchas preguntas en el aire mientras las autoridades, denuncian, no se han esforzado en esclarecer el presunto accidente.

Karla, la tercera de izquierda a derecha