En esta ocasión, el presupuesto representa una gran injusticia para el pueblo de México.
Foto: Saúl López, Cuartoscuro

La Cámara de Diputados ha aprobado el Presupuesto de Egresos para 2018; los partidos del “Pacto por México” (pacto para ellos más bien) lo aprobaron en coincidencia, contra el voto adverso de Morena y, como raterillos de pueblo sin vergüenza, presumen lo que robaron al vecino.

El presupuesto de gastos de un país es lo que nos permite entender cómo va a funcionar su Gobierno, en qué se puede invertir y qué podemos esperar del futuro inmediato; en él hay partidas prácticamente inamovibles y otras que se reorientan según la visión política del Gobierno al mando.

En esta ocasión, el presupuesto representa una gran injusticia para el pueblo de México.

Es injusto que los altos funcionarios tengan salarios superiores a los 100 mil pesos al mes y aguinaldos de medio millón, mientras la mayoría de los mexicanos gana menos de 3 mil pesos al mes, y si recibe mil 500 de aguinaldo es porque le va bien. Hay una diferencia de uno a mil, o más, y da rabia que todavía así busquen hacer negocios millonarios con el poder.

Y los partidos del Pacto Por México votaron a favor.

Es injusto que el INE tenga un presupuesto de 24 mil mdp mientras los hogares mexicanos deban sobrevivir con 50 mil pesos durante todo el año; es injusto que a los partidos políticos les sigan entregando subsidios de 6 mil 600 mdp, a cambio de controlarlos y someterlos a acuerdos antidemocráticos que limitan su libertad, y que no se haya transferido ni un centavo al fondo de desastres.

Y los partidos del Pacto Por México votaron a favor.

Es injusto que la Secretaría de Salud reciba un presupuesto que no le va a permitir atender decentemente los grandes problemas que enferman a la población, ni proporcionar los medicamentos necesarios porque “no hay”, y que se merme el de Educación, pero que se incremente la partida del Ejército.

Y los partidos del Pacto Por México votaron a favor.

Los diputados, descarados, dijeron por qué votaban así: Movimiento Ciudadano dijo que no quería paralizar al país, y el Verde porque cree en el proyecto de nación y que así (repitiendo las mismas injusticias) habremos de tener un mejor país el próximo sexenio.

Mientras tanto, el PRI afirmó que México se solidarizó con el Gobierno después de los sismos y que esperaba que la Cámara también se solidarizara con las víctimas (huele a negocio con la reconstrucción), y el PRD planteó que cualquier cambio al presupuesto puede detener el ritmo de crecimiento que lleva el país.

Sólo los 49 diputados de la fracción parlamentaria de Morena se opusieron.

Esta votación dejó muy claro cuál es el objetivo de los políticos mexicanos: Todos los afiliados al Pacto por México son defensores de la caótica situación económica, política y social de México, y parece que sólo Morena, que dice buscar un nuevo régimen y una sociedad más justa, tiene otras prioridades para invertir los recursos del país.