Roma, 15 Jun (Notimex).- Tras una breve pausa, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) reanudó los ataques aéreos sobre varios objetivos estratégicos en Trípoli, mientras los rebeldes han logrado algunos avances sobre el terreno en el este y oeste del país.

La televisión estatal de Libia precisó que los bombardeos de la OTAN, lanzados la noche del martes, alcanzaron no sólo objetivos militares, sino también civiles en Firnag, una zona densamente poblada en la capital, así como en Ain Zara Ain, provocando densas columnas de humo.

Sin embargo, la OTAN aseguró que sus aviones de combate habían golpeado un almacén de municiones en Waddan, un pequeño enclave cercano a Al Jufrah, que también fue bombardeado por segundo día consecutivo.

Además de las incursiones aéreas en esas posiciones, los aviones de la alianza atlántica atacaron nuevamente el complejo de Bab Al-Aziziyah, en el centro de Trípoli, donde el líder Muamar Gadafi tiene su residencia y sus oficinas, reportó el diario The Tripoli Post.

La OTAN había reducido la víspera sus bombardeos a Trípoli, aparentemente para centrarse en apoyar a las fuerzas rebeldes en su ofensiva en tres frentes, dos de ellos en localidades al suroeste y este de la capital como Kikla, Zlitan, Misratah y Zintan.

Este miércoles, los insurgentes avanzaron en su camino hacia Trípoli al tomar el control de las localidades de Zawit al Bagul y Al Lawanya, en el oeste del país, controlada por la rebelión y situada a unos 80 kilómetros de la capital libia.

Desde hace tres días, los rebeldes avanzan del este de Zenten hacia Yefren, dos localidades al suroeste de Trípoli que distan menos de 30 kilómetros, con el fin de capturar a las fuerzas leales a Gadafi los pueblos situados entre las dos.

En el frente oriental, los rebeldes lanzaron nuevos ataques cerca del enclave petrolero de Brega, donde el lunes pasado 22 insurgentes murieron y decenas resultaron heridos durante una emboscada de las tropas de Gadafi.

Pese a la emboscada, las fuerzas rebeldes han conseguido avanzar algunos kilómetros en la carretera que une Brega con la estratégica ciudad de Ajdabiya, la última localidad importante en poder de los rebeldes antes de Bengazi.

El control de Brega, en manos de los gadafistas desde marzo pasado, es fundamental para facilitar el avance de los rebeldes hacia el oeste, al tiempo que les permitiría mejorar el suministro energético al resto de la zona oriental del país bajo su control.

El comandante de la OTAN en Libia, general Charles Bouchard, estimó que la OTAN puede terminar su misión en Libia sin recurrir a tropas terrestres y aseguró que la situación militar en el oeste del país transcurre “muy positivamente”.

Indicó que son suficientes las naves para garantizar las operaciones de embargo y advirtió que las acciones militares, que persistieron anoche sobre Trípoli, cesarán cuando Gadafi detenga los ataques contra civiles y sus tropas regresen a sus bases.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, aseguró la víspera que los bombardeos de la OTAN contravienen la resolución de la ONU para proteger a los civiles.

“Creemos firmemente que se está abusando del la resolución, usándola para un cambio de régimen, asesinatos políticos y la presencia de militares extranjeros”, dijo el mandatario.

Según cifras de las Naciones Unidas, el conflicto en Libia ha causado desde el pasado 15 de febrero entre “10 mil y 15 mil muertos” y casi un millón de desplazados.