México, 15 Jun. (Notimex).- Sólo 20 por ciento de los adultos mayores tiene seguridad social, y de los 10 millones que se encuentran en este segmento poblacional un millón tiene trabajo en una actividad económica formal, aseguró el director general del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), Alejandro Orozco Rubio.

En entrevista luego de la inauguración del Foro sobre el Programa Nacional de Promoción y Difusión de los Derechos Humanos de las Personas Adultas Mayores, el funcionario federal destacó que todas las ventajas que este país tiene son debido a los adultos mayores que lo han trabajado y hay que reconocerlos.

Mencionó que uno de cada cinco adultos mayores tiene seguridad social, pero antes la mujer no trabajaba y mayormente se dedicaba al hogar, y “estamos hablando que 56 por ciento de los adultos mayores son mujeres de esas generaciones”.

Destacó que ese 20 por ciento que tiene seguridad social se encuentra afiliado al IMSS, ISSSTE a la Armada o al Ejército, pero “esto está cambiando dramáticamente porque las mujeres han participado activísimamente al nivel del hombre en la actividad económica y por lo tanto un mucho mayor porcentaje tiene prestaciones sociales”.

Orozco aseguró que de la Población Económicamente Activa de esos 10 millones sólo tres millones de personas trabajan, de las cuales dos millones lo hacen en empleos informales y sólo un millón tiene prestaciones sociales, por lo que se tiene que buscar que más empresas contraten a adultos mayores.

Señaló que, según previsiones del Consejo Nacional de Población (Conapo), en 2050 el número de adultos mayores se triplicará y llegará a 27.7 por ciento del total de la población, para entonces de más de 30 millones de adultos mayores.

“Eso es una perspectiva que nos preocupa mucho porque es muy vertiginoso, 39 años es demasiado poco tiempo para cambiar la cultura y en eso se está trabajando en el Inapam, porque la solución es una cultura de envejecimiento”, explicó.

En este sentido, jóvenes, adultos y adultos mayores deben tener consciencia plena de que el adulto mayor no sólo tiene derechos sino que requiere reconocimiento, trato preferente, y que debe ser gratificado porque ha trabajado por 30, 40 o 50 años.

Agregó que se tiene que hacer previsión económica, social, emocional y también en el tema de salud, “estoy seguro de que el tema es cultura de envejecimiento, donde todos conozcamos todo esto y participemos activamente”.