De última hora, ejecución de reo es detenida en EU por padecer deficiencia mental

 

Washington, 15 jul (EFE).- Una jueza del estado de Georgia decidió detener temporalmente, horas antes de que se produjera, la ejecución de Warren Lee Hill por un contencioso sobre las drogas que se suministran en la inyección letal, informó el diario Atlanta Journal-Constitution.

Los abogados de Hill han pedido durante años la suspensión de la pena capital de su cliente porque el reo sufre deficiencia mental, con un coeficiente intelectual de 70, algo que si los jueces aceptan lo eximiría de morir ajusticiado.

Brian Kammer, abogado de Hill, dijo hoy en un comunicado que celebra la suspensión temporal decretada por la jueza del condado de Fulton Gail Tusan debido el secretismo sobre los componentes de la inyección letal en el estado.

“El tribunal ha determinado que es necesario más tiempo para explorar las quejas de Hill y las serias preocupaciones sobre el extremo secretismo que rodea las ejecuciones en Georgia”, indicó Krammer.

El estado de Georgia aprobó este mes una ley que permite mantener en secreto cómo obtiene el pentobarbital que se usa en las ejecuciones, especialmente por la supuesta necesidad de ocultar los proveedores del mismo después de que en 2011 se dejara de producir en EE.UU. y que la Unión Europea haya impuesto un embargo para su uso en la pena capital.

Eso ha llevado a Krammer a pedir la suspensión de la ejecución porque, al desconocerse de dónde viene la droga, no es posible garantizar que su cliente no será sometido a un sufrimiento y trato cruel durante la administración del veneno.

La suspensión temporal de la ejecución se mantendrá hasta el próximo jueves, cuando la jueza Gail Tusan ha convocado otra vista, tras la cual se podría volver a proceder a la ejecución, ya que la orden estatal contra Hill es válida hasta el sábado.

La última palabra sobre la condena a pena de muerte que pesa sobre Hill la tiene el Tribunal Supremo, que podría suspender la ejecución nuevamente y declarar la sentencia invalida.

En 2002, el Supremo determinó en un caso de un condenado a muerte con retraso mental que la octava enmienda de la Constitución protege contra el castigo “inusual y cruel”, mientras que no se exime de la pena de muerte a personas cuyo nivel intelectual no los haga elegibles para someterse a un juicio ordinario.

Hill fue condenado a muerte en 1990 tras matar a un recluso penitenciario cuando cumplía ya condena de cadena de muerte por el asesinato de su novia.

A comienzos de este año también estuvo a escasas horas de ser ejecutado por inyección letal, pero los abogados lograron la suspensión por sus problemas mentales.


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