Integrantes del Partido Verde Ecologista de México plantearon públicamente estar abiertos a una alianza, diferente a la del PRI, su tradicional aliado, rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.

Esa rebelión vino de Chiapas, con 22 de los 40 diputados locales y todos los presidentes municipales en esa entidad firmando un desplegado, presumiendo que pueden solos y para ello destacaron los logros del Gobernador Manuel Velasco Coello.

El trasfondo, dicen analistas, es que a un año de que Chiapas elija un nuevo mandatario, los priistas tienen ya a su candidato y no piensan dejar que el Verde se quede con todo. Ahí está el meollo de los amagos de Velasco, el dueño del señorío chiapaneco.

Ciudad de México, 15 de julio (sin embargo).– Una fracción del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) lanzó un anuncio esta semana en donde planteó que sí, sí está en busca de una nueva alianza para extenderse, como ya lo hizo en Chiapas, y con el que incluso deja entrever la posibilidad de decirle adiós al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

“Llego la hora del Verde”, se lee al inicio de su desplegado. El Partido del Tucán informó que tuvo la capacidad de lograr el 45 por ciento de la votación estatal en Chiapas con más de 700 mil votos en 2015, y ahora su próximo reto será hacerlo a nivel federal  en 2018.

En el desplegado –firmado por 22 de sus 40 diputados federales y 57 presidentes municipales chiapanecos, en aras al 2018– se dice que plantea lanzar a un candidato desde sus filas.

Este supuesto rompimiento de una parte del PVEM, partido que ayudó a posicionar en 2012 a Enrique Peña Nieto  como Presidente de México, se origina desde Chiapas, a un año de las eminentes elecciones a Gobernador, pues el PRI ya está haciendo su luchita en la entidad y el Verde no lo piensa permitir, menos en la tierra del único estado que gobierna.

Roberto Albores Gleason, presidente del PRI en ese estado, ya comenzó abiertamente una campaña para conseguir el poder en la entidad y eso no le está gustando al PVEM, pues es su territorio y no lo piensa perder.

Además, Chiapas es el orgullo del partido y lo presume y defiende a capa y espada, como en el desplegado, donde describe sus éxitos con “un proyecto de Gobierno centrado en seguridad pública, el cuidado del medio ambiente, en los apoyos directos de la gente, en el impulso de la infraestructura y en la trasparencias presupuestal”.

LOS “LOGROS” QUE NO SE VEN

Pero, ¿en realidad el PVEM ha logrado todo eso en Chiapas?, ¿existe un cambio sustancial en la entidad que motive a los mexicanos a llevarlos a competencia en 2018, o por lo menos que haga que el Verde se quede seis años más en ese estado?

Los números y los hechos, seguramente, no convencerán a los mexicanos.

Manuel Velasco Coello prometió bienestar para los chiapanecos durante su campaña, en aquel entonces esta entidad ya se posicionaba como la más pobre de México y el Partido Verde ofrecía cambiar la situación.

Es julio de 2017 y no ha cumplido.

Cuando Velasco Coello tomó el poder en 2012, Chiapas alcanzaba el 74.7 por ciento de personas en situación pobreza del total de su población; es decir,  3 millones 782 mil 300 personas estaban en pobreza y un millón 629 mil 200 en pobreza extrema, lo que representa un 32.2 por ciento de la población, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

A mitad de su gubernatura, el “Güero” Velasco no sólo no disminuyó los números de pobreza que arreciaban el hambre y los problemas de salud de los chiapanecos, sino que los aumentó.

Para 2014, un 76.2 por ciento de los habitantes de uno de los estados con más biodiversidad ya vivía en condiciones de pobreza, 3 millones 961 mil personas, y el 31.8 por ciento de la población sobrevivía en pobreza extrema; es decir, un millón 654 mil 400 personas, según la medición de la pobreza del Coneval.

Y ni hablar de la deuda del estado. “El Güero”, como se le conoce al Gobernador del Verde, aumentó en tres años la cifra: De 16 mil 412.9 millones de pesos a 18 mil 832.5 millones de pesos, de acuerdo datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México (SHCP).

Y a pesar de que Chiapas sigue siendo la entidad más pobre de la República, Manuel Velasco, y a prácticamente un año de que el político deje la gubernatura, no ha llevado a cabo el plan de austeridad que prometió durante su campaña, pues el mandatario no ha dejado de gastar en publicidad para promocionar su imagen.

Velasco brilla en las revistas del corazón junto a su esposa, la actriz y cantante Anahí, y con su hijo. La misma reluciente sonrisa  para spots, publicaciones semanales, anuncios en periódicos… Y, curiosamente, en Facebook y Twitter, las publicaciones que comparte son “bien recibidas”, tanto así que no hay ningún comentario negativo sobre su ejercicio de gobierno, al menos en sus redes sociales.

Pero el estado que promueve Velasco en redes sociales y en publicidad no vive en el paraíso en que lo pinta.

Las protestas y el reclamo de los chiapanecos siempre han estado a la orden del día.

El último reclamo mediático fue un mensaje enviado para el Gobernador Velasco y al Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer. Este mes, en un video difundido en redes sociales, niños de una primaria en Tapachula, Chiapas, evidencian las pésimas condiciones del mobiliario en que estudian y la falta de libros de texto.

Además, en mayo de este año, enfermeras del estado reiniciaron una huelga de hambre por el incumplimiento de la reinstalación de los trabajadores de la salud, el pago del Fondo de Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (Fovissste) y seguros que prometió arreglar el Gobernador un mes antes.

También en mayo, tras la inauguración de una tienda en  el centro comercial Ambar Fashion Mall, localizado en Tuxtla Gutiérrez, Francisco Jiménez Pablo, dirigente de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, aseguró que el inmueble pertenecía a Leticia Coello Garrido, madre de Manuel Velasco.

“El Gobernador Manuel Velasco se ha dedicado a usar recursos públicos para beneficio personal y de su familia, y ha olvidado la obra pública y los créditos al campo, el cual está abandonado como en todo el país”, dijo en entrevista para SinEmbargo.

Una declaración que también remite a 2015, cuando en una investigación realizada por la reportera Sandra Rodríguez se informó que la madre del Gobernador fungía como su representante en distintos eventos oficiales dentro y fuera de la entidad, e incluso, ella aprobaba acuerdos políticos.

Esa posición dejaba a la mamá de “El Güero” de Chiapas con los millones del presupuesto del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia en sus manos.

En este contexto, la decisión de velar sólo por los intereses del PVEM y divorciarse del PRI no fue tomada al azar, pues el Partido del Tucán decayó en las pasadas elecciones del 4 de junio.

Al cumplir sus 23 años de vida política, el PVEM sólo alcanzó el 2.9 por ciento del total de votos emitidos en las elecciones de cuatro entidades en junio pasado, y con ello, le dijo adiós a las prerrogativas del financiamiento en Nayarit y Coahuila, de acuerdo con información de la Unidad de Datos de este diario digital.

Por eso, el PVEM se aferra a Chiapas: el único estado donde a sentado sus raíces y, al parecer, no quiere dejarlo en manos ajenas, así se trate del aliado que lo ha mantenido, en una relación de alianzas que tiene ya 14 años.