Fracturados
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) al fin pudo elegir a su candidato para las próximas elecciones en el Estado de México. En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, se asegura que: “el PRD es el partido al que más trabajo le costó decidir su postulación para la gubernatura del Estado de México. Nunca como ahora se mostró tan apetecible vencer en la entidad. Tras una encuesta del sol azteca, Juan Zepeda fue el elegido. Con 23.9 puntos, será su candidato oficial. El segundo lugar lo obtuvo Eduardo Neri con 5.5 y le siguió Javier Salinas con 4.25 puntos. El primer descalabro fue que Neri rompió con el partido al conocer los resultados. El segundo, que Salinas denunció imposición. Zepeda, el ex Alcalde de Nezahualcóyotl, afirmó que el objetivo es quitarle al Partido Revolucionario Institucional (PRI) su bastión histórico. Lo que no dijo es que entre sus planes estaría declinar en favor de Morena… o del Partido Acción Nacional (PAN). La división interna en el estado se acrecentará, en 5, 4, 3, 2…”

Para los analistas, la tardanza del PRD en la decisión del candidato para el Edomex, se debe al crítico momento que vive el partido. Además, del panorama que plantea para las elecciones presidenciales del 2018, que para muchos ya iniciaron. En el diario Reforma, en su columna de trascendidos Templo Mayor, se asegura que: “existe una gran preocupación por el desgajamiento del Partido de la Revolución Democrática, pero no de los perredistas sino… ¡del gobierno! El temor es que, de seguir el éxodo de cuadros y militantes del PRD, la elección presidencial se convierta en un asunto de tres -PRI, PAN y Morena- y, al cierre de la contienda, se polarice en sólo dos competidores. Y eso, obviamente, no le conviene a los estrategas tricolores que pretenden pulverizar el voto de la izquierda, para lo cual necesitan un PRD más o menos competitivo. La cosa está en que los perredistas no se ayudan mucho, pues ya se vio lo costosa, políticamente hablando, que salió la designación de Juan Zepeda como candidato al Estado de México. Primero, porque Eduardo Neri, el otro precandidato de peso, renunció a su militancia; y segundo, porque Zepeda arranca en último lugar, con un partido dividido y cargando la acusación de haber hecho una carísima precampaña”.

A propósito de la selección de aspirantes a dirigir el Estado de México y de lo que está por venir, en el diario Milenio, en su columna de trascendidos Trascendió, se asegura que: “entre un grupo de priistas crece la idea de abrir su proceso de selección de candidato presidencial al concluir la elección en el Estado de México, el 4 de junio próximo, para así llegar a la 22 Asamblea Nacional de agosto ya con una decisión y poder empezar a placear al elegido a partir de septiembre. El argumento de la propuesta —que, cuentan, ya se envió a la oficina de su dirigente nacional, Enrique Ochoa— es no esperar hasta fines de año y evitar que el único que aproveche la esfera pública sea el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quien por lo demás lleva tres sexenios en campaña”.

AMLO: resbalar en Nueva York
Después del mal momento que vivió el líder de Morena en su gira por Estados Unidos, en La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tiene una recurrente indisposición hacia ciertas formas de crítica […]. Con socarronería o enojo, según el caso, el adalid tabasqueño emite las sentencias descalificatorias y evita entrar al fondo de los asuntos. […]. En su reciente visita a Nueva York, […] López Obrador resbaló ante la congruente presión […] del padre de uno de los normalistas de Ayotzinapa que fueron desaparecidos. La pifia no se dio solamente en cuanto al tratamiento verbal a ese progenitor, Antonio Tizapa, sino más allá, por la falta de un abordamiento claro e incluso autocrítico de lo sucedido en los procesos políticos que desembocaron en la tragedia de Iguala. El Presidente de este municipio, José Luis Abarca, recibió protección e impulso, aún en el PRD, de Lázaro Mazón, a quien López Obrador enfilaba para que fuera candidato de Morena a gobernador de Guerrero. La desaparición de los 43 jóvenes también borró del mapa moreno a Mazón, pero es inocultable que él fue promotor y protector de la carrera política de Abarca. […]. Los incidentes neoyorquinos sirvieron […] para desatar una histérica campaña de medios […]. Con insistencia concertada se dio por buena la versión de que AMLO había dicho cállate al activista Tizapa […]. El reportero de ‘Proceso’ Arturo Rodríguez aisló la parte del audio correspondiente y lo escuchó con cuidado […] y concluyó que López Obrador había dicho que te vaya bien y no cállate. […]. muchos de los medios y opinantes que reprocharon con inflamado libreto las ofensas de AMLO a uno de los padres de los 43 son los mismos que de manera constante descalifican a este movimiento […]. Como bien lo han planteado los padres de los 43, los hechos de Nueva York no deben convertirse ‘en una cortina de humo […]’. Señalaron, además, que la responsabilidad directa, según los reportes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, está en los policías de diversas corporaciones y el Ejército y, de manera indirecta, en personajes como los presidentes municipales de la región, el entonces Gobernador Ángel Aguirre Rivero y funcionarios federales como Tomás Zerón de Lucio. El saldo, a pesar de todo, no es positivo para López Obrador ni para los propios familiares de los 43. […]”.

También, en Milenio, el periodista Carlos Marín, dedica su columna al ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y señala: “de Andrés Manuel López Obrador y el caso de Los 43, escribe Gerardo de la Concha: ‘Había en su momento información pública de los nexos de José Luis Abarca con el crimen organizado. Se sabía que su esposa era hermana de connotados capos. Nadie dice que AMLO sea culpable de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, pero sí de su apoyo a Abarca, a sabiendas de esos antecedentes. Pudo haber además un vínculo financiero, como es costumbre en las elecciones mexicanas. La exoneración que hace usted de AMLO sobre este sucio asunto se da en el contexto obvio del apoyo que él está recibiendo de corporativos empresariales. Pero me parece que la postura de usted no se sostiene con argumentos. En cualquier país con periodismo independiente, la responsabilidad de AMLO en un asunto tan delicado le haría pagar severos costos, sin intentos de nadie por lavarle la cara’. En esa línea de razonamiento, aventuro, habría que inculpar también a las autoridades electorales. Lo más grave, me parece, es que AMLO asegure que los asesinos fueron el Ejército y Peña Nieto”.

AMLO: el cielo prometido
En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “el capítulo final del libro de López Obrador ‘2018: la salida’ se titula ‘Cómo vislumbro el 2024’. Si gana la Presidencia en 2018 y puede gobernar seis años, el candidato de Morena vislumbra lo siguiente: ‘En el terreno de lo material, luego de crecer a una tasa promedio anual de 4 por ciento durante el sexenio, estaremos logrando superar el resultado del periodo neoliberal’ (1983-2017). ‘En 2024 estaremos creciendo al 6 por ciento’. ‘El campo producirá como nunca; a la mitad del sexenio, alcanzaremos la autosuficiencia en maíz y frijol y, en 2024, en arroz. […]’. ‘Tendremos reforestado todo el territorio nacional y garantizada la conservación plena de flora y fauna; habremos recuperado ríos, arroyos y lagunas’. ‘La población crecerá pareja en todos los pueblos del territorio nacional; el regreso al campo será una realidad y la emigración pasará a formar parte de la historia […]’. ‘Los trabajadores habrán recuperado cuando menos el 20 por ciento de su poder adquisitivo’. ‘Ningún mexicano padecerá hambre y nadie vivirá en la pobreza extrema’. ‘Los adultos mayores gozarán de pensiones justas y vivirán sin preocupaciones materiales y serán felices’. ‘En 2024, la delincuencia organizada estará acotada y en retirada. […]’. ‘En 2024 no existirá la delincuencia de cuello blanco y estarán erradicadas por completo la corrupción política y la impunidad’. ‘Prevalecerá la honestidad y los servidores públicos serán vistos por la sociedad con respeto’. ‘Las instituciones no estarán secuestradas por ningún grupo e interés creado’. Este es el cielo prometido con fecha fija, para 2024, que puede leerse en el libro de López Obrador. ¿Puede algún político serio prometer todo esto y pensar que lo cumplirá? ¿Puede prometer todo esto sin saber que incurre en fantasía o en simulación? No alcanzo a entender la lógica de promesas tan altas que parecen su caricatura. Salvo que se trate de la lógica de un político que cree como nadie en lo que nadie cree: las ganas de creer de su electorado.

La epidemia de violencia ya está en la CdMx
Contrario a lo que se ha creído hasta ahora, la Ciudad de México (CdMx) en los últimos años ha tenido un incremento en la violencia. En El Universal, el periodista y escritor, Héctor de Mauleón, escribe que: “malas noticias para la capital del país. El Observatorio Ciudad de México Seguridad y Justicia presentará el día de hoy su ‘Reporte de incidencia delictiva 2016’. Su principal hallazgo: que desde 1997, aquel año atroz que quedó marcado por la epidemia de secuestros ‘exprés’, y fue azotado por el homicidio, el robo a comercios, restaurantes y casas habitación […], no se había reportado una tasa tan alta de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes. En 1997 la tasa fue de 10.98 homicidios. En el trágico 2016, la tasa llegó a 10.78 por cada cien mil habitantes. Desde 1997 no se había registrado, tampoco, un número tan alto de homicidios dolosos cometidos con arma de fuego (558). Según el Observatorio, en la Ciudad se invirtió desde 2014 la tendencia a la baja en términos de violencia letal: hoy tenemos 10.78 carpetas de investigación por cada cien mil habitantes. Cuatro delitos tuvieron un comportamiento a la alza. En comparación con 2015, el homicidio creció 11.48 por ciento. El robo a casa habitación se disparó 13.02 por ciento. El robo a negocio aumentó 6.98 por ciento. El robo a transeúnte: 8.80 por ciento. El año pasado, las cuatro delegaciones más peligrosas de la Ciudad fueron Cuauhtémoc (Morena), Benito Juárez (PAN), Venustiano Carranza (PRD- Partido del Trabajo) e Iztapalapa (PRD). […] Los delitos de alto impacto aumentaron en general en Magdalena Contreras (PRI-Partido Verde Ecologista de México), Tláhuac (Morena), Milpa Alta (PRI-Partido Verde Ecologista de México), Xochimilco (Morena), Coyoacán (PRD), Gustavo A. Madero (PRD-Partido del Trabajo) y Tlalpan (Morena). Según las cifras del Observatorio, tomadas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Ciudad de México obtuvo el tercer lugar nacional en robo a negocio (174.62 por cada cien mil habitantes) y el tercer lugar en secuestro (después del Estado de México y Veracruz). […] El año pasado descendieron las tasas de secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo con violencia, homicidio culposo y violación. Sin embargo, su conclusión es aterradora: vivimos el año más violento de las últimas dos décadas. La tasa de homicidios registrada en 2016 señala que en la capital del país el homicidio se ha convertido en una epidemia. Termina el mito de la Ciudad segura”.

De arrieros y pensiones
Mientras que para algunos pensionados en México no alcanzan a cubrir el costo de la canasta alimentaria y los servicios básicos necesarios, otros reciben pensiones de más de 300 mil pesos al mes. En el Reforma, el historiador y catedrático Lorenzo Meyer, escribe que existe un problema “que deberá enfrentar quien gane la rifa del tigre de las elecciones del 2018: la viabilidad y justicia del sistema de pensiones. […] [se] identifica a catorce ex directivos de Pemex que el año pasado recibieron pensiones de entre 238 y 362 mil pesos mensuales. […]. ‘El que venga atrás, que arree’. Se supone que así respondió el presidente Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) al director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Antonio Ortiz Mena, cuando éste le hizo ver el problema económico, social y político que empezaba a incubarse en el sistema de pensiones mexicano. […]. Las cifras y consideraciones que se citan a continuación provienen de una tesis presentada por Aura Rivera Arias […], hace años que viene advirtiendo de la inviabilidad de un sistema pensionario cada vez más difícil de administrar, pero aún más difícil de enmendar. Ya en 2015 el llamado pasivo pensionario de México -el valor de todas las pensiones comprometidas por el sector público- equivalía a 1.2 veces el PIB del país y seguía aumentando. Los fondos para cubrir lo pactado ya son insuficientes de tiempo atrás y hoy se completan con fondos que no son propios sino públicos. […]. Raíz y razón. El sistema mexicano de pensiones se diseñó en función de las necesidades políticas del régimen postrevolucionario. […]. En teoría, los fondos de pensiones se constituyen con ahorros generados por los trabajadores en activo, pero en la práctica nunca fueron suficientes […] ¿cómo va a resolver México el problema de millones de jubilados con pensión insuficiente o de los empleados en la economía informal, que quedan fuera de los sistemas existentes y que hoy representan el 58.1 por ciento de la población económicamente activa (INEGI)? […]. Finalmente, el tema de fondo no es sólo que Pemex tenga un pasivo laboral de 1.47 billones de pesos (2014) o que el fondo para pagar jubilaciones y pensiones del IMSS se haya agotado en 2013 […]. Lo que debe enfrentarse como un problema que va mucho más allá de lo actuarial es el diseño de un arreglo que supere las distorsiones históricas creadas por el apoyo corporativo al viejo sistema político que subsisten […]”.

¿Quiénes son los dueños de El Heraldo?
En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “en el mercado de los medios de comunicación, nos comentan, está por aparecer en mayo un nuevo competidor. Se trata del regreso del diario El Heraldo de México, que se fundó a mediados de la década de los sesenta y a principios de este siglo dejó de publicarse. Tras ser vendido se transformó en Diario Monitor, que vio la luz entre 2004 y 2009. Ahora, antes de nacer, el nuevo diario ha tenido que salir a defender su imagen, pues se publicó que entre los dueños se encontraban empresarios señalados por las autoridades de Estados Unidos de tener nexos con el narcotráfico. Nos aseguran que socio principal del diario es la familia Mieres, de Grupo Andrade, una empresa que por 90 años se ha dedicado a la operación de concesionarias automotrices. Otro de los socios, que en este caso aportó el cabezal del diario, nos comentan, es el empresario poblano Roberto Henaine. Los nuevos dueños garantizan que no hay socios de dudosa procedencia. El diario estará bajo la dirección de Franco Carreño, ex funcionario de Fonatur”.

La historia secreta del paro de árbitros (II)
El periodista Carlos Loret de Mola, en su columna de El Universal, ofrece la segunda parte sobre quizá el momento histórico más destacado, hasta ahora, del futbol mexicano. “Viernes 10 de marzo, 8 de la noche. Los teléfonos de Roberto García Orozco, Francisco Chacón y Paul Delgadillo, líderes entre los árbitros, no paran de recibir llamadas. […]. Buscan interlocución. Están alarmados porque se acaban de enterar que los silbantes se han ido a huelga y ya se canceló un partido: José Luis Camargo, el cuarto dirigente del movimiento de árbitros, y el silbante titular de ese encuentro, Luis Enrique Santander, se salieron del estadio de Veracruz. […]. Los jefes de los equipos les ofrecen interceder para endurecer las sanciones contra los jugadores […]. Pero piden que ruede el balón. Los árbitros contestan que lo que quieren es que se aplique el reglamento: un año de suspensión a los futbolistas agresores. […]. Algunos de esos directivos se quedan con la impresión de que Decio de María tuvo la oportunidad de evitar la huelga y se le salió de las manos […]. Con muy buenas formas, los dueños hablaron de las pérdidas económicas que vendrían, del golpe a la afición […]. Estaban firmes, pero tenían una preocupación: la Femexfut les había hablado de que si se iban a paro se atuvieran a las consecuencias porque ellos tenían un Plan B. […]. García Orozco, Chacón, Delgadillo, Camargo, Santander y Jorge Isaac Rojas (estos dos últimos recién sumados a la dirigencia del movimiento) recaudaron la lealtad de otros silbantes de menor trayectoria […]. También recogieron la solidaridad de otros países […]. No aceptarían una eventual invitación para arbitrar en lugar de los mexicanos. […]. Los líderes de los árbitros se juntaron en la Ciudad de México. […]. Cabildeos, llamadas, negociaciones. […]. El domingo se reunieron de emergencia las cabezas de equipos como América, Toluca, León, Pachuca, Santos, entre otros. Ahí, en medio de enojos y jaloneos […] se acordó la salida al conflicto: presentar una apelación a las minisanciones y castigar un año a los jugadores que agredieron a los árbitros. […]. Los árbitros fueron notificados. Habían hecho valer el reglamento de sanciones de la comisión disciplinaria. […]. Al día siguiente, lunes, se haría el anuncio. […] Y huelga conjurada”.