A Esparragoza Monzón se le considera parte de una generación intermedia entre los fundadores del Cártel de Sinaloa y los “juniors”, como los hijos de “El Chapo” Guzmán. Es, de acuerdo con las autoridades, una pieza importante en el entramado criminal: se encarga de administrar las ganancias para incorporarlas en el sistema financiero. A él se le atribuye también la violencia en las ciudades fronterizas de Tijuana y Mexicali.

Se fugaron varios reos del penal de Aguaruto, entre los que estaría Juan José Esparragoza Monzón “El Negro”, hijo de “El Azul. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 16 de marzo (SinEmbargo/Noroeste).– Juan José Esparragoza Monzón, hijo de Juan José “El Azul” Esparragoza Moreno, y otros cuatro reos de alta peligrosidad se fugaron hoy de un penal de Culiacán, confirmó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.

Esparragoza Moreno es considerado por el Gobierno federal como el operador financiero del cártel fundado por su padre en compañía de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y de Ismael “El Mayo” Zambada.

“El Negro” o “El Azulito” escapó este mediodía del Centro de Ejecuciones de las Consecuencias Jurídicas del Delito de Culiacán y junto a él huyeron Alfonso Limón Sánchez, “El Limón”; Jesús Peña Gonzalez; Rafael Guadalupe Felix Núñez, “Changuito Antrax” y Francisco Javier Zazueta Rosales, “El Pancho Chimal”, informó Cristóbal Castañeda Camarillo, subsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa.

“El Pancho Chimal” es identificado como el jefe de sicarios de los hijos de Joaquín “El Chapo Guzmán” y fue detenido apenas el 18 de febrero. A él se le atribuye el ataque a militares en Culiacán ejecutado el pasado septiembre, en el que murieron cinco efectivos castrenses.

De dos custodios del penal también se desconoce su paradero.

Los ahora prófugos, dijo Castañeda Camarillo, permanecían en el penal de Culiacán porque tenían amparos para no ser trasladados a otros reclusorios.

Señaló que no puede darse a conocer aún el método de escape, hasta que PGR inicie una investigación y determine con exactitud la manera en que salieron del penal.

José Esparragoza Monzón fue capturado en enero en Culiacán y el 23 del mismo mes, Renato Sales Heredia, Comisionado Nacional de Seguridad, dio una conferencia de prensa para anunciar la captura. “El Negro”, como se le apoda, es uno de los “122 objetivos prioritarios” del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

Se le considera parte de una generación intermedia entre los fundadores del Cártel de Sinaloa y los “juniors”, como los hijos de “El Chapo” Guzmán. Es, de acuerdo con las autoridades, una pieza importante en el entramado criminal: se encarga de administrar las ganancias para incorporarlas en el sistema financiero.

El hijo de “El Azul” tenía una orden de extradición y por el nivel que tuviera el mismo destino que Guzmán Loera: una prisión en el extranjero.

En enero pasado, Sales Heredia sostuvo que “el Negro” era el probable responsable de administrar los recursos financieros de la organización delictiva sinaloense, así como de coordinar una red de distribución de droga.

El blanqueo de los recursos se realizaba mediante la compra de bienes inmuebles y la creación de empresas en los estados de Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Querétaro y Sinaloa, según reportó la CNS en aquella ocasión.

“El Negro” fue detenido el 19 de enero en Culiacán por militares. Foto: Cuartoscuro.

A él se le atribuye también la violencia en las ciudades fronterizas de Tijuana y Mexicali.

Durante su captura se le decomisó un arma larga, dos cortas, equipo de telecomunicación, así como tres paquetes y 199 envoltorios de cocaína.

Esparragoza Monzón es hijo de Gloria Monzón Araujo y Esparragoza Moreno, uno de los capos más importantes de México desde hace al menos 30 años. Ha operado con sigilo y, como “El Mayo” Zambada, ha logrado siempre escapar de la acción de la justicia. “El Azul” se considera un “negociador” y un corruptor de autoridades. Al menos una vez se le ha declarado muerto, pero jamás se ha confirmado el dato.

El padre es buscado en México y Estados Unidos por delitos contra la salud y delincuencia organizada. La Procuraduría General de la República (PGR) ofrece 30 millones de pesos para quien proporcione información que lleve a su captura. El FBI mantiene una ficha de búsqueda en la que ofrece 5 millones de dólares como recompensa: le imputa la importación de más de 14 toneladas de marihuana a Estados Unidos.