Cuernavaca, Mor., 16 Jun (Notimex).- El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández Licona, recomendó continuar el programa federal Oportunidades para combatir la pobreza, pero con modificaciones.

Al participar en la conferencia “Reduciendo la brecha de la evidencia al impacto de las políticas públicas”, apuntó que los programas sociales por sí solos no ayudarán a combatir la pobreza si no van acompañados de políticas económicas como la generación de empleos y buen salario.

En la sede del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) dijo que de acuerdo con la evaluación que se ha realizado debe mejorar en su aplicación en áreas urbanas, donde tiene menos impacto que en las rurales, y contribuir, aún más, en elevar la calidad educativa al adicionar ofertas laborales y buenos salarios.

Recordó que Oportunidades se creó con la base de que los niños tengan mejor educación e inclusión en el sector salud, “siempre y cuando el mercado laboral mexicano sea un mercado que genere empleos y se aumenten los salarios”.

“El Coneval recomienda que este programa Oportunidades se mantenga en el siguiente sexenio por las bondades que ha mostrado en áreas rurales, sobre todo, pero con dos elementos adicionales: mejorar el programa en áreas urbanas, porque tiene menos impacto”.

“Y en segundo, no olvidar que Oportunidades se pensó como un programa en donde los niños y niñas tengan mejor educación, mejor nutrición y salud, siempre y cuando el mercado nacional mexicano sea un mercado laboral, que genere empleos y que aumente los salarios vía productividad”, resaltó.

Destacó que la generación de empleos sigue como un reto para México, y para salir de la pobreza el siguiente gobierno puede mejorar de manera sustantiva la generación de puestos de trabajo porque ese es el complemento fundamental del programa.

En este punto indicó que es necesaria la reforma laboral, pero que ésta además de proponer más generación de empleos debe contener el aspecto de seguridad social, ya que con el actual sólo las personas asalariadas tienen garantías de seguridad social, y se ha dejado en la desprotección a la mitad de la población mexicana.

Informó que hay programas donde no hay evidencia clara del impacto que tienen, como en el caso de los de microcréditos y los dirigidos al campo.

“Pensamos que no dan resultados, los programas del campo que dan subsidios saltan un elemento de mayor impacto para mostrar que la productividad se mejora, (pero) de hecho muchos van a la población más rica”, señaló.

Otro programa que no ha demostrado tener un impacto importante es el de Primer Empleo, instrumentado en esta administración federal, y que por lo mismo ya se recomendó a las autoridades que lo reestructuren para que tenga los beneficios deseados al sector de población más joven del país.

Informó que el Coneval evalúa cada año 130 programas federales y que este método representa transparencia y rendición de cuentas, y lo que hace falta ahora es replicar este modelo de evaluación a los estados y municipios.

En este foro que concluye el viernes se registraron más de 430 académicos e investigadores nacionales e internacionles, miembros del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, donde analizan las evaluaciones a los principales programas sociales de México y del mundo, con el fin de aportar mejoras para su aplicación.