El periódico El Universal dice este día en su edición impresa que en un año, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) “compró equipo de espionaje e inteligencia con un valor de 5 mil millones de pesos” sin llevar a cabo licitación alguna –por asignación directa– a una empresa que manifiesta en cinco contratos dos direcciones: una en el Distrito Federal y otra en Guadalajara; la segunda corresponde a una zona habitacional semi abandonada.

El diario cita “fuentes militares que aseguran que una parte de los equipos están a disposición de un grupo de altos mandos del Ejército mexicano, encabezados por el general Augusto Moisés García Ochoa, director general de administración de la Sedena”.

“De acuerdo con la información recabada –agrega el periódico–, este grupo de funcionarios militares utilizan esta tecnología para ejecutar diversas tareas, entre ellas la del espionaje político. Otra parte del equipo adquirido es operado directamente por el área de la Sedena encargada de las labores de inteligencia, que es la Sección Segunda del Estado Mayor de la Defensa Nacional”.

El Universal aclara que posee cinco contratos de la Sedena clasificados como confidenciales y que dan cuenta que la Defensa gastó en el último año esos casi 5 mil millones de pesos en equipo de comunicación e inteligencia. “En tres de estos acuerdos se dice que el equipo es para la ‘atención de la Dirección General de Transmisiones’, y en otros dos, se detalla que el equipamiento será operado por la Sección Segunda (la de inteligencia)”.

El equipo, señala, es capaz de intervenir teléfonos móviles para escuchar las conversaciones de sus usuarios, espiar su mensajería instantánea, y extraer de ellos los mensajes de texto, correos electrónicos, listas de contactos, fotografías e incluso operar las cámaras de manera remota y activar el micrófono para poder escuchar las voces de las personas que estén cerca del teléfono. “Otros de los equipos comprados por la Defensa también permite la obtención de imágenes a través de las paredes”.

“Todos los contratos están firmados por el general Augusto Moisés García Ochoa y contienen una cláusula de confidencialidad que obliga al proveedor a ‘guardar en secreto todos los datos y condiciones’ del contrato y le prohíbe ‘divulgar o publicar los términos y condiciones’ del mismo”, expresa el diario en este reportaje firmado por la redacción.

“La empresa Security Tracking Devices, S.A de C.V, beneficiada con la adjudicación de los contratos de la Sedena, tiene su sede en Jalisco y otras oficinas en el Distrito Federal, aunque una de las direcciones corresponde a una zona habitacional, sin indicios de la existencia de la compañía”, dice El Universal.

Reporteros del diario acudieron al fraccionamiento Villa de la Hacienda, cerca del aeropuerto, en el valle de Tlajomulco y próximo al municipio de Tlaquepaque, donde presuntamente se ubica la compañía que dota de equipo sofisticado a la Sedena. “Aunque no hay señales de la presencia de una empresa de este tipo, pues la unidad está integrada por pequeñas casas de interés social de apenas 50 metros cuadrados y de una sola planta; la vigilancia es nula, ya que las casetas de seguridad tanto al ingreso general del fraccionamiento, como a los pequeños cotos, están abandonadas y son usadas como sanitarios”, dice.

El Universal señala que las viviendas están descuidadas, muchas están a la venta y el mobiliario urbano está destruido por ello es difícil encontrar nomenclatura.

“Mientras que en el DF, en Polanco, se ubicó otra de las direcciones, en un edificio de tres pisos que cuenta con cuatro entradas; tres de ellas son amplias, y una más para el personal. Aunque no cuenta con cámaras de seguridad, la fachada tiene una caseta de vigilancia donde se distingue a una persona en su interior, y un policía bancario que cuida los alrededores. Ninguno de los vecinos o empleados dio referencias de la empresa”, agrega.