La televisión y su opción por las “narcoseries”: historias escritas a ritmo de balas y el color de la sangre

 
Foto: Especial

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Ciudad de México, 17 mar (SinEmbargo)- La televisión está inundada con lo que podríamos llamar “narcoseries”, un conjunto de programas que, aunque distintos entre sí, comparten el paradigma de relatar “desde adentro” el mundo del crimen organizado, “humanizando” situaciones que la nota roja tradicional y la voz del stablishment gubernamental han pintado con el tono de una postal de buenos y malos, en blanco y negro, sin posibilidad de ajustes de pantalla.

La serie colombiana Las muñecas de la mafia, sumado al éxito de que goza El Cártel de los sapos reflejan el interés del tema para los nuevos escritores de la pantalla chica.

No deja de llamar la atención que en el México actual, azotado por lo que fue llamada mediáticamente “La Guerra del Narco”, el público quiera ver “ficcionadas” en la pantalla historias sobre el tema.

Según el escritor colombiano Andrés López López, autor de El Cártel… (que llegó al cine en 2012) y de Las muñecas…, “esto se debe a que “el mundo sórdido del narcotráfico es un tema llamativo para la gente que no lo conoce”.

López López, de 39 años, estuvo vinculado al Cártel del Valle en Colombia y de ahí ha sacado sustancia para sus historias, que ya han sido vistas por millones de personas tanto fuera como dentro de su país de origen.

Según el escritor mexicano Juan Villoro, “si bien estas historias despiertan el morbo de la gente, lo cierto es que nadie escribe desde el lugar de las víctimas y antes más bien se banaliza el tema del crimen organizado”.

En declaraciones al periódico colombiano El tiempo, el cineasta de ese país, Víctor Gaviria, conocido por sus filmes La vendedora de rosas y Sumas y restas, que muestran la cruda realidad del narcotráfico y la marginalidad en Medellín, manifestó que “la televisión ha banalizado el tema del narcotráfico”.

Al respecto, no faltan las controversias como la que despertó en Colombia la serie Rosario Tijeras, una telenovela sobre la historia de una joven que se convierte en sicario de la mafia y que ha gozado de gran audiencia a pesar del retiro de la pauta publicitaria.

En Ecuador la serie fue levantada del aire por “la violencia extrema de su factura”, no obstante lo cual en julio del 2010 fue estrenada en los Estados Unidos con  gran expectativa.

La telenovela basada en el libro homónimo de Jorge Franco presenta a Rosario, una mujer fuerte y violenta, el terror de los hombres, que jura vengarse de todos los que alguna vez le hicieron daño.

En países como Panamá fue el propio presidente, Ricardo Martinelli, quien se quejó de lo que llamó “las narconovelas colombianas”, pues, a su juicio, “exaltan el narcotráfico, el robo, el atraco y le hacen daño a nuestro país”.

LA REINA DEL SUR, UNA NARCONOVELA

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En marzo del 2012 se estrenó en la televisión estadounidense la telenovela La Reina del Sur, un ambicioso proyecto producido en México, España y Colombia y ambientado en el mundo del narcotráfico.

Se trata de la adaptación para televisión de la exitosa novela homónima de 2002, del escritor español Arturo Pérez Reverte, que ha vendido alrededor de un millón de copias en México y España. Al frente de la serie está la actriz mexicana Kate del Castillo en el papel de la ya famosa Teresa Mendoza.

Cuando se estrenó en España, la historia también fue vista, a través de la señal Antena 3, por 3.187.000 espectadores, un 15,5% de la audiencia.

EL PATRÓN DEL MAL ES EL REY

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La serie que sin duda ha ganado más adeptos en los tiempos recientes es Pablo Escobar: el patrón del mal. Protagonizada magistralmente por el actor colombiano Andrés Parra, el programa cuenta la vida del célebre narcotraficante nacido y muerto en Medellín, el mismo que tuvo en vilo durante un buen tiempo a la sociedad colombiana.

La serie es reflejo de los sentimientos ambivalentes que despierta la figura de Escobar, tal como loa ha admitido el propio Parra en una entrevista reciente otorgada a la televisión chilena.

“Hay un lado que lo extraña mucho y otro que lo critica y lo repudia”, dijo Parra, quien también confesó estar “un poco hastiado del tema” y que “Pablo Escobar me sale hasta en la sopa”.

Durante el primer mes de grabación de la serie, el actor colombiano dijo haber soñado con el narcotraficante todas las noches.

“Me lo soñé todo, todas las noches. Los dos sentados, el con el traje de congresista… La gente puede pensar que estoy diciendo mentiras. Fue impactante, porque Escobar se sabía mi nombre, pero yo no recordaba lo que me decía”, dijo.

EL CAPO ES PEDRO PABLO LEÓN JARAMILLO

“El Capo es Pedro Pablo León Jaramillo”, dice con letanía insistente el promo de la serie en Univisión, la señal donde actualmente se transmite. Se trata de otro producto made in Colombia, el país que ha convertido en una verdadera industria la factura de las “narcoseries”.

La historia fue escrita primero en un libro homónimo por Gustavo Bolívar, responsable también de Pandillas, Guerra y paz y Sin tetas no hay paraíso.

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En una entrevista otorgada a la revista colombiana La semana, el guionista y escritor justificó la elección de sus temas y personajes: “Entiendo por qué hacen lo que hacen. A Pedro Pablo León Jaramillo, protagonista de El capo, lo voy a ir mostrando desde niño para que la gente capte que son el Estado y la clase política los culpables de que existan narcos”, dijo.

También se quejó amargamente porque el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince lo criticó públicamente al decir que “los hampones están escribiendo la historia de Colombia”.

“Me criticó con una dureza que no es noble cuando proviene de alguien que también vende libros. Mencionó Sin tetas… y dijo que los hampones estaban escribiendo la historia de Colombia. Puede decir de mi libro lo que quiera, pero no puede llamarme hampón”, se lamentó.

El autor ahora está ocupado con la telenovela Tres caínes, que trata “el conflicto colombiano desde la perspectiva del paramilitarismo y la guerrilla y eso hasta donde tengo memoria no se ha mostrado. Vamos a mostrar cómo una familia por causa de la muerte del padre encabeza toda una legión de venganza. Me hacía falta esta parte del rompecabezas del conflicto colombiano”, declaró Bolívar a El País.

Actualmente se produce en los Estados Unidos una tercera parte de El Capo, sin planes por ahora de ser transmitida en Latinoamérica, donde hay un desgaste del género, según admite el propio guionista.

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2 Comentarios en "La televisión y su opción por las “narcoseries”: historias escritas a ritmo de balas y el color de la sangre"

  1. Nataly 17/03/2013 a las 8:10 am · Responder

    Yo solo sé que los colombianos son excelentes actores. Sus actuaciones son muy buenas, a mi me agrada el trabajo que hacen por que uno de verdad se lo cree. Saludos Colombia bella.

  2. Arturo 17/03/2013 a las 10:20 am · Responder

    A ver: deciden callar las noticias de violencia en el pais, la nota roja con desaparecidos, levantones, secuestros, extorsiones, violaciones y asesinatos y en cambio deciden darle vuelo a historias ficticias acerca de esto…. ¿Quieren hacerle creer a la gente que esto que realmente sucede es un fenómeno mediático producto de la imaginación de guionistas y novelistas?, taparle la cara al narcotráfico y al crimen organizado con una máscara no hará que esto termine. Le están dando ideas a mucha gente y un modo de vida ideal a muchos jóvenes que no saben qué hacer con su vida, haciéndoles creer que siendo capos tendrán harto dinero y una vida resuelta llena de emociones, mujeres hermosas y propiedades, cuando la realidad es que solo loa grandes capos la tienen, y la gente a su alrededor solo es carne de cañón y son básicamente los que salen en la nota roja que se empeñan en ocultar. Y además, los grandes capos han perdido lo mas precioso que puede tener cualquiera: libertad.

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