Copenhague, 17 jun (EFE).- El director ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, y otro activista de esta organización ecologista fueron arrestados hoy por las autoridades danesas por escalar una plataforma petrolífera en el Ártico.

Naidoo pretendía entregar al capitán de la plataforma Leiv Eriksson 50.000 firmas de simpatizantes de Greenpeace que exigen la publicación del plan de contingencias ante vertidos de Cairn Energy, la petrolera escocesa propietaria de esa instalación y que realiza prospecciones en la zona.

Personal de un buque de guerra de la Marina danesa presente en la zona arrestó a Naidoo y al otro activista, que permanecieron durante noventa minutos colgados de un pilar de la plataforma, y los trasladaron a Nuuk, capital de Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca.

La acción de Greenpeace se produce una semana después de que un tribunal holandés emitiera una orden restrictiva en contra de la organización ecologista, en la que fijaba la imposición de multas de 50.000 euros al día en caso de no respetar la zona de exclusión alrededor de las instalaciones de perforación petrolífera de la empresa.

La orden llegó como consecuencia de una solicitud de Cairn Energy, después de que veinte activistas de Greenpeace fueran detenidos por escalar la plataforma.

La organización ecologista ha realizado varias acciones de protesta en los últimos meses para tratar de frenar las prospecciones petrolíferas en el Ártico, en previsión de una posible catástrofe ecológica en la zona.

“Para mí esta es una de las batallas que marcarán el medioambiente de nuestra época, es una lucha de la cordura contra la locura de una mentalidad que ve el deshielo marino del Ártico como una oportunidad”, declaró Naidoo antes de partir a la plataforma, según un comunicado difundido por Greenpeace.

Cairn Energy es la primera compañía que participa en la séptima ronda de perforaciones en busca de petróleo que se realizan en las heladas aguas de Groenlandia desde 1976, aunque hasta ahora ninguna ha tenido éxito por las limitaciones tecnológicas o la falta de rentabilidad económica.

Las grandes petroleras también se han mostrado interesadas en participar en futuras prospecciones en la costa oeste de esta región autónoma de Dinamarca, donde los expertos calculan que puede haber unas reservas de 18.000 millones de barriles de crudo.