Washington, 17 jun (EFE).- La debilidad de la economía de EE.UU. frena la recuperación económica mundial, que acentúa su doble velocidad, con los países emergentes como locomotoras y los avanzados con vagones de cola, según el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La economía mundial crecerá en 2011 un 4,3 %, una décima menos que lo pronosticado por el FMI en abril; con las economías avanzadas en una tasa positiva del 2,2 % frente al 6,6 % de los mercados emergentes.
La sorpresa del informe es que el lastre de la recuperación sea el lánguido comportamiento de la economía de EE.UU., cuyas previsiones el FMI redujo hoy en tres décimas, hasta el 2,5 % para este año, y en dos para 2012, hasta el 2,7 %.
Como factores, el Fondo explicó que Estados Unidos aún no se ha recuperado de la explosión de la burbuja inmobiliaria y que el terremoto en Japón ha afectado su productividad por las alteraciones en la cadena de suministro.
Sin embargo, estos son considerados elementos temporales, y el temor de fondo en torno a EE.UU. se encuentra en las dudas que genera el plan de ajuste fiscal en el país en un contexto de frágil recuperación económica y abultado endeudamiento.
“Para EE.UU. es crítico que encare inmediatamente su tope de endeudamiento y lance un plan de reducción del déficit que incluya la reforma de los programas de ayuda social y el aumento de los ingresos impositivos”, subrayó el FMI.
La nota positiva del nuevo informe del Fondo, que actualiza las Perspectivas Mundiales de la Economía de abril, es el ligero repunte de la zona euro, cuya previsión de crecimiento elevó en cuatro décimas para 2011, hasta el 2 %, una mejora de la que no beneficia a España, a la que mantiene sin cambios con una previsión de crecimiento del 0,8 %.
Tras esta reactivación se encuentra la primera economía de Europa, Alemania, que aumenta sus previsiones de crecimiento para 2011 siete décimas, hasta el 3,2 %; a la que se suma Francia, que se espera que cierre ahora el año en 2,1 %, cinco décimas por encima de lo previsto.
Para 2012, el organismo internacional mantiene sus previsiones en 4,5 % para el conjunto de la economía mundial.
Los mercados avanzados crecerán el año próximo, el 2,6 %, mientras que los emergentes lo harán un 6,4 %.
En Europa, el desafío sigue centrado en los países de la periferia, como Grecia, Irlanda y Portugal, “cuyas crecientes percepciones de riesgo subrayan la necesidad de poner en práctica los programas de ajuste y desarrollar un enfoque comprensivo de la gestión de las crisis en la zona euro”.
En Latinoamérica y el Caribe, el FMI revisó hoy ligeramente a la baja la previsión de crecimiento que situó en el 4,6 % para 2011 y en el 4,1 % para 2012, una décima menos que lo que esperaba hace dos meses.
No obstante, el crecimiento permanece “robusto” en el conjunto de la región, según la última actualización del FMI, con Sudamérica como motor de desarrollo gracias a “los altos precios de las materias primas y fáciles condiciones de financiación externa”.
Japón, por su lado, verá contraerse su economía un 0,7 % en 2011, una caída de 2,1 puntos porcentuales respecto a las previsiones de abril, debido a las consecuencias del terremoto y del tsunami que afectaron al país el pasado marzo.
Para el 2012, sin embargo, el FMI augura un 2,9 %, 8 décimas más que lo previsto hace sólo dos meses.
Desde el punto de vista financiero, el FMI destacó que los riesgos han aumentado desde abril y advirtió sobre los peligros de seguir con bajas tasas de interés en las economías avanzadas que genere grandes flujos de capital hacia otras regiones y se creen así peligrosos desequilibrios.
Además, lamentó que las reformas en “la robustez de los sistemas financieros han sido insuficientes hasta el momento” e instó a que se acelere su proceso de saneamiento, algo indispensable para apoyar la recuperación económica en marcha.
Ante este desigual panorama económico, el Fondo recomendó a las autoridades de los mercados avanzados, como EE.UU., Europa y Japón, mantener las “políticas acomodaticias”, pero urge a los bancos centrales a permanecer atentos ante futuras presiones inflacionarias.
En el lado expansivo, se encuentra Asia, con un crecimiento estimado para 2011 y 2012 del 8,4 %, sin variaciones respecto a las previsiones de abril.
Para administrar la bonanza, el FMI recomienda a los países asiáticos que registran grandes superávit por cuenta corriente que dejen apreciarse sus monedas y aprovechen para realizar reformas estructurales a fin de garantizar un crecimiento equilibrado y la creación de empleo a medio plazo.