El Cairo, 17 jun (EFE).- Siria vivió hoy una nueva jornada negra por la muerte de al menos diecinueve manifestantes durante la represión de las protestas contra el régimen de Bachar al Asad en distintos puntos del país, según un grupo opositor.

Los denominados Comités de Coordinación Locales en Siria informaron en Facebook de los diecinueve fallecidos y apuntaron que hasta el momento han conseguido identificar a once.

La represión de las protestas populares por parte del Ejército y las fuerzas de seguridad fue especialmente sangrienta en la zona de Homs, en el centro del país, y en Deir Zor, en el este.

El grupo la Revolución siria contra Bachar al Asad apuntó que al menos cinco manifestantes fallecieron en Deir Zor por “intensos disparos”, mientras que los Comités indicaron que fueron dos muertos y diez heridos.

Mientras, en la provincia de Homs, al menos tres personas, identificadas por sus nombres, murieron en Al Jalediya, dijo la organización Newroz en la red social por internet.

Los Comités indicaron que en esa localidad se registraron disparos y que los manifestantes vieron a uno de los seguidores del régimen matando a sangre fría a participantes en la protesta.

La red Sham enseñó en Facebook los nombres de dos muertos en Jalediya y de uno en la plaza Hurriya (libertad) en la ciudad de Homs.

La Revolución siria contra Bachar al Asad destacó que efectivos de seguridad se desplegaron en el centro de Homs donde abrieron fuego contra las protestas.

En Telbisa, en la misma provincia, los Comités informaron de que también se disparó contra los manifestantes.

El grupo Flash subrayó que hubo varios heridos en Marrat Neaman, en la provincia septentrional de Idleb, por las balas de las fuerzas de seguridad en una manifestación.

Sin embargo, los Comités destacaron que no hubo heridos durante la protesta de unas 20.000 personas en Marrat Neaman, pese a que las fuerzas de seguridad abrieron fuego.

La misma ONG apuntó que unidades militares han entrado en ese municipio, pero que no han disparado hasta ahora.

Entretanto, al menos una persona murió y otras nueve sufrieron heridas en Hersata, en los alrededores de Damasco, dijo Flash.

También en las proximidades de la capital, pero en Al Kabun, un niño de nueve años fue herido grave por las balas de las fuerzas de seguridad, apuntó ese grupo.

En Duma, en las cercanías de Damasco, perecieron al menos dos manifestantes y 75 sufrieron heridas por disparos frente a la mezquita de Al Faqis, revelaron Flash y Newroz.

Esa última organización resaltó que las fuerzas de seguridad se llevaron los cadáveres y heridos, y detuvieron a más ochenta personas.

Los Comités apuntaron que dos personas, que lograron identificar y entre las que hay un adolescente de trece años, murieron y otras cinco resultaron heridas por la represión de una manifestación en Dael en la provincia meridional de Deraa.

En ese municipio las fuerzas de seguridad han detenido a al menos veinte personas y los tanques se han retirado a las afueras.

Asimismo, en Deraa, en el municipio de Yazem, se ha impuesto un toque de queda total, indicó Sham.

Estas informaciones no han podido confirmarse independientemente debido al férreo control de las autoridades que han expulsado, arrestado, amenazado y torturado a numerosos periodistas.

Las víctimas se han producido en un nuevo día de protestas, bautizado como “Viernes del jeque Saleh al Ali”, en homenaje a uno de los héroes contra el colonialismo francés del siglo XIX, en el que miles de sirios han desafiado el cerco policial y militar en torno a algunas ciudades.

Desde mediados de marzo pasado, Siria es escenario de revueltas populares que piden la introducción de reformas políticas y la caída del régimen, que por su parte acusa a grupos armados y a una gran conspiración internacional de estar detrás de las protestas.