En una carta dirigida a la audiencia del Canal 22, el Defensor del Televidente, Gabriel Sosa Plata, explicó que en octubre fue suspendido de sus funciones al no estar formalmente dentro de la institución, puesto que la SHCP emitió un comunicado en el que instruyó a no contratar nuevas plazas por honorarios.

Gabriel Sosa Plata fue nombrado Defensor del Televidente en septiembre. Foto: Youtube

Gabriel Sosa Plata fue nombrado Defensor del Televidente en septiembre. Foto: Youtube

Ciudad de México, 17 de noviembre (SinEmbargo).- El académico e investigador de la UAM, Gabriel Sosa Plata, denunció en una carta dirigida a la audiencia del Canal 22 que lo tienen impedido para ejercer su cargo como Defensor del Televidente en dicho canal.

Sosa Plata, quien también es columnista de SinEmbargo, fue nombrado con este cargo el pasado primero de septiembre, a partir de una terna puesta a consideración por la Dirección General a una Comisión Honoraria, integrada a propuesta del Comité de Autorregulación Ética del canal.

En la misiva, el académico explica que comenzó a dar seguimiento a las observaciones de los televidentes a partir de junio de 2016, con lo que generó informes semanales que se turnaron por correo electrónico a las diferentes áreas del Canal 22, así como un Plan de Trabajo 2016-2017 que entregó a la Dirección General del canal.

“Comencé a dar seguimiento a las observaciones, quejas, sugerencias, peticiones o señalamientos de los televidentes que no fueron atendidos desde fines de junio de 2016, una vez que el maestro Francisco Prieto, mi antecesor, dejó esta responsabilidad”.

Sin embargo, al terminar septiembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió un comunicado en el que instruyó a no contratar nuevas plazas por honorarios por lo que el investigador, como nuevo titular, junto con su asistente, el licenciado Roberto López Cerón, no podrían ejercer el cargo.

Aún con las trabas administrativas, indica Sosa Plata, decidió llevar a cabo su encomienda sin goce de sueldo hasta que en octubre se le exhortó a dejar de enviar los informes que elaboraba, puesto que podría ser motivo de que se fincaran observaciones del Órgano Interno de Control al personal del canal 22.

Por esta razón, denunció el investigador, aunque tenga el nombramiento de Defensor del Televidente, no puede ejercer sus funciones, entre las que están documentar, procesar, y dar segumiento a las observaciones, quejas y sugerencias de la audiencia del Canal 22, ni emitir recomendaciones hasta que se haga oficial su ingreso a la institución.

No entiendo el problema legal que puede generar la labor de una figura que actúa de manera independiente, como parte de los mecanismos de autorregulación ética del canal, y que presta servicios profesionales externos, pero por supuesto atiendo el exhorto, no sólo para evitar problemas a los funcionarios de la institución, sino porque de cualquier manera las diferentes áreas de Canal 22 no podrían, bajo el mismo argumento, atender las gestiones y en su caso las recomendaciones de la Defensoría.

En la carta también informa que Ernesto Velázquez Briseño, el Director General de Canal 22, ha llevado a cabo las gestiones necesarias para solucionar el caso y que la televisora ha sido uno de los más importantes promotores y patrocinadores del Tercer Congreso Latinoamericano de Defensorías de las Audiencias.