Roma, 18 Jun (Notimex).- El primer ministro italiano Silvio Berlusconi compareció hoy ante el Tribunal de Milán en una audiencia del llamado “proceso Mills”, en el que es acusado de corrupción.

El jefe de gobierno arribó por la mañana al Palacio de Justicia milanés, sede del tribunal, donde al contrario de otras ocasiones no había ningún admirador ni detractores.

Los únicos presentes eran decenas de periodistas y fotógrafos, aunque Berlusconi no hizo ninguna declaración, ni siquiera cuando, dos horas después, abandonó la sede judicial en dirección a su residencia de Arcore.

En la audiencia de este sábado los jueces rechazaron el pedido de la defensa del primer ministro de considerar al armador Diego Attanasio como un “testigo clave”.

Los magistrados determinaron que el empresario debe ser considerado un testigo “simple” y como tal obligado a responder a las preguntas de fiscalía y defensa.

En la audiencia, el armador negó haber sido el canal por el cual las empresas de Berlusconi habrían pagado 600 mil dólares al abogado inglés, David Mills, en recompensa porque no declaró en contra del primer ministro en dos juicios precedentes en los que compareció como testigo.

En cambio, la fiscalía insistió que Attansio dio en la década de los años 90 los 600 mil dólares a Mills como pago “corruptor”.

El abogado inglés era consultor en el extranjero de Fininvest, la holding de Berlusconi, pero también tenía como cliente a Attanasio.

Este último confirmó que en varias ocasiones firmó varios documentos en blanco, porque Mills le dijo que era necesario para poder manejar su dinero.

Los jueces fijaron la próxima audiencia par el 18 de julio, debido a que las rogatorias (pedido de colaboración judicial) para interrogar a los testigos ingleses no estarán listas antes.

Pero para el fiscal Fabio De Pasquale, un lapso tan amplio para realizar una nueva audiencia es “un abuso de derecho” de los abogados de Berlusconi.

Según la ley impulsada por Berlusconi, la prescripción del delito del que es acusado en el caso Mills arribará el próximo 12 de enero, por lo que es probable que los jueces no tengan el tiempo para poder dictar sentencia en primer grado.