Washington, 18 jun (EFE).- El Congreso local de Ohio, noreste de EE.UU., aprobó esta semana una normativa para ampliar los lugares donde las personas con autorización pueden portar armas, que tendrá que ser ratificada por el gobernador John Kasich y ha generado gran polémica.

El congreso, de mayoría republicana, envió al gobernador Kaisch, también republicano, quien según indicó hoy un portavoz de su oficina a la cadena Fox, está dispuesto a firmar.

La legislación autoriza a las personas con permiso para portar armas de fuego camufladas llevarlas en instalaciones donde se sirven bebidas alcohólicas como bares, restaurantes y estadios deportivos.

Las primeras voces en contra ya han salido para manifestar su desacuerdo y advertir de la “peligrosa mezcla” que son el alcohol y las armas de fuego.

El director de la Campaña Brady para Prevenir la Violencia con las Armas, Brian Malte, se mostró en contra y consideró que la ley que quiere poner en marcha Ohio “es totalmente diferente de lo que estamos viendo en otros lugares”.

Malte señaló que esta normativa “va mucho más lejos” que la de otros estados incluyendo lugares como los estadios deportivos, algo que consideró una idea “muy radical”, según recoge la cadena Fox.

Además de las organizaciones civiles, algunos alcaldes, como el de la ciudad de Columbus, Michael Coleman, han urgido al gobernador Kasich a que vete la medida.

Ohio es uno de los nueve estados que generalmente prohíben las armas de fuego donde se sirve y consume alcohol, indica la organización Legal Community Against Violence, un centro legal dedicado a la prevención de la violencia con armas.

Ocho estados permiten armas de fuego en bares y restaurantes; una docena las prohíben en bares, pero las autoriza en una parte limitada de los restaurantes, mientras que en los 21 estados restantes no hay legislación sobre el tema. EFE