El último tramo de la Presidencia de Enrique Peña Nieto se ve aún más difícil que el de sus antecesores en materia de seguridad, así lo muestran las cifras de homicidios dolosos y desaparición de personas. El despliegue de elementos de la fuerza pública federal y el combate al crimen organizado son dos políticas que la actual administración replicó del periodo de Felipe Calderón Hinojosa.

Pese a que la estrategia en contra de los grupos del crimen organizado lleva cerca de 10 años, la seguridad en el país se deteriora más y más. Especialistas consultados por SinEmbargo coincidieron en que el Gobierno de Peña Nieto no reforzó lo ya hecho por los presidentes que le antecedieron y, hoy, ven lejos que se dé un cambio real en lo que resta de la actual administración.

TERCERA DE UNA SERIE

El quinto año del Presidente Enrique Peña Nieto inicia cuesta arriba en materia de seguridad, aún más que los de sus predecesores en Los Pinos. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

Ciudad de México, 19 de mayo (SinEmbargo). — El quinto año de Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto delata peores condiciones en materia de seguridad que las ocurridas en el mismo periodo de gobiernos anteriores. Los homicidios, las desapariciones y el robo de combustible son delitos que han repuntado a niveles inusitados.

El actual escenario ha sido el resultado de la falta de innovación en políticas de seguridad durante la administración de Peña Nieto. Y un cambio, en este momento, se antoja más lejano por el desgaste que ha tenido el mandatario en el cargo, han dicho especialistas.

“Lo que probablemente podríamos ver son más operativos, pero no creo que haya una estrategia. No parece que haya un análisis más calificado de lo que está pasando. Y es difícil pensar en una estrategia inmediatista que dé resultados”, dijo Édgar Cortez Morales, investigador del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia A.C (IMDHD).

El semanario The Economist coincidió en que es poco probable que la actual administración federal “comience cualquier programa de lucha contra el crimen”. El artículo publicado en su edición de la semana pasada también resaltó que“el asesinato está ahora de vuelta a sus peores niveles. Si el año continúa como ha comenzado, el número de asesinatos en 2017 será el más alto todavía.

La violencia actual tiene uno de sus orígenes en la estrategia contra el crimen organizado. El 10 de diciembre del 2006, el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa declaró la guerra contra el narcotráfico. Y Peña Nieto decidió continuar el combate frontal.

El repunte de homicidios dolosos encuentra a Peña Nieto con la guardia baja. Marzo reportó 2 mil 20 averiguaciones previas por este delito, el más alto de este sexenio y cercano a los peores meses del panista en mayo y junio de 2011, 2 mil 131 y 2 mil 38, respectivamente.

El Secretariado Nacional de Seguridad Pública que tiene datos desde 1997 reportó que desde enero de ese año y hasta diciembre del año 2000 sumaron 58 mil 341 carpetas de investigación; mientras que en los meses que abarcan el sexenio de Vicente Fox se tiene registro de 74 mil 577 indagatorias; con Calderón en sus 72 meses a la cabeza de la administración federal se acumularon 104 mil 97 casos, y en los que va de la administración de Peña la cifra hasta marzo de este año las averiguaciones ascienden a 79 mil 344.

Mientras que el primer trimestre del actual quinto año de Gobierno sumó 5 mil 775 averiguaciones por homicidio doloso; 334 más que las registradas en el mismo periodo con el ex Presidente Felipe Calderón; 2 mil 947 más que con Vicente Fox Quesada; y 2 mil 95 más que con Ernesto Zedillo Ponce de León.

“Esto no quiere decir que Calderón haya sido más efectivo. Aquí el problema es que Peña Nieto no garantizí una estrategia de seguridad que fuese más [fuerte, mejor] que la anterior. Y ahí están los resultados. El número de víctimas es un tema objetivo de estrategia”, dijo Erubiel Tirado Cervantes, profesor de la Universidad Iberoamericana.

¿Por qué la ola de violencia se disparó entre el sexenio de Fox y Calderón?, se le pregunta a Vidal Romero León, investigador especial en seguridad del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

“Hubo varias cosas malas juntas. Una fue la estrategia de atacar frontalmente al narcotráfico, porque el Estado mexicano no estaba preparado en recursos para dar esta pelea”, apuntó.

CONGRESO PANTANOSO

Propuestas de seguridad, con el respaldo público del Presidente de la República, se han quedado engavetadas en el Congreso.

Es el caso del Mando Único policial, ahora Mando Mixto, que prevé subordinar al control estatal a determinados policías municipales. Así como la Ley de Seguridad Interior, cuyo fin es reglamentar las operaciones del Ejército, la cual se ha quedado durmiendo el sueño de los justos.

“Desafortunadamente me parece que los políticos hasta la fecha siguen poniendo el avance y continuidad de su carrera conforme a resultados de su propio partido”, dijo Cortez.

En esa lógica dar buenos resultados a la ciudadanía pasaría a un segundo plano, insistió el investigador: “Y dado que no hay mecanismos que permitan a los ciudadanos ejercer el voto de castigos, pues la necesidad no les preocupa”.

Después de que en diciembre del 2015 Peña Nieto enviase iniciativas de ley para combatir las prácticas de tortura y desapariciones forzadas, no fue sino hasta abril de este año que el pleno del Senado aprobó ambas.

México ha llamado la atención del mundo por sus altas tasas de desapariciones. Entre el 2013 y enero del 2017 hubo 16 mil 113 desaparecidos, 15 desapariciones por día durante la actual gestión.

Por su parte, el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa contabilizó 13 mil 232 desapariciones en seis años; un promedio de seis desapariciones por día.

El comparativo con las otras anteriores administraciones en este rubro no puede realizarse con los datos del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), pues los años anteriores a 2017 no están detallados y reporta en total 243 casos.

ASESINATO DE MUJERES AUMENTAN

Los primeros tres años de Peña Nieto registran un mayor número de homicidios a mujeres que sus antecesores en la Presidencia. Foto: Cuartoscuro

Las mujeres asesinadas no son una cifra menor durante el Gobierno del Presidente Peña Nieto. En sus primeros tres años se reportaron 7 mil 439 féminas asesinadas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los datos en los primeros tres años de Peña Nieto representan un crecimiento del 67.8 por ciento (7 mil 439 carpetas de investigación) respecto al mismo periodo durante el sexenio de Calderón (4 mil 433); del 91 por ciento respecto a Vicente Fox (3 mil 878); y de 70.8 por ciento en relación a Zedillo (4 mil 355).

En este caso el comparativo se hace sólo con referencia a los primeros 3 años de ambos debido a que el Instituto Nacional de Geografía y Estadistica (Inegi) sólo tiene el registro de investigaciones iniciadas de 1990 a 2015, es decir los primeros tres años de Peña Nieto y los últimos cuatro de Salinas de Gortari.

Hasta ahora hay siete Alertas de Violencia de Género declaradas en diferentes entidades mediante el aval de la Secretaría de Gobernación. Este mecanismo pretende unir acciones de emergencia para acabar con la violencia feminicida.

“Yo diría que en un contexto de violencia como este vale la frase de que se abarata la vida”, dijo Cortez, quien sostuvo que los homicidios en su conjunto proliferan en un ambiente de impunidad.

La denuncia es aún un reto mayúsculo en México. En septiembre el Inegi, a través de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), refirió que el 93 por ciento de los delitos no son denunciados.

DUCTOS DE PEMEX

La toma clandestina de combustible que derivó con la muerte de 10 personas, entre ellas cuatro soldados, en días pasados en la comunidad de Palmeriro, municipio de Quechulac, Puebla, es una práctica que se disparó en los últimos 15 años.

De acuerdo con Tirado Cervantes, el Ejército fracasó en su tarea de proteger las áreas estratégicas del país, como lo son los ductos de la empresa al servicio del Estado.

“Si este es un fenómeno que se ha dado de cuando menos los últimos diez años, de alguna manera constante, que ha generado una fenomenología social criminal, que no se veía antes, la responsabilidad en buena medida también es de las instituciones encargadas de velar por estas instalaciones”, sostuvo.

Los primeros dos años de Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto acumularon 6 mil 754 tomas clandestinas, mientras que con Calderón fueron 719 y con Vicente Fox 286.

El año pasado Petróleos Mexicanos perdió 30 mil millones de pesos por el robo de combustible. Dinero que ha alimentado la creciente incursión del crimen organizado en este tema, han dicho especialistas.

“El punto de atención lo disparó la trágica muerte de cuarto soldados, pero aquí no es una cuestión de elementos en lo individual, sino del fracaso de la institución. No te puedo decir qué es peor, si la falta de vigilancia o no, lo que sería de otra forma hablar de un esquema de colusión y corrupción en el seno de las Fuerzas Armadas, que permiten que un fenómeno como el de los huachicolores se haya dado”, dijo Cervantes.