México, 19 Jun. (Notimex).- La cifra de quejas por la gestión de cobranza subió 134 por ciento de enero a mayo, lo que refleja una creciente molestia de los usuarios de servicios financieros ante malas prácticas de cobranza de los bancos y de sus despachos.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) señaló que en esos cinco meses de este año recibió 18 mil 592 quejas derivadas de la gestión de cobranza contra siete mil 954 en igual lapso de 2010, con un promedio mensual de tres mil 717.

El organismo explicó que la cobranza es el derecho que tiene la institución financiera para cobrar los adeudos de capital, intereses, comisiones y otros cargos a los que a través de un contrato se comprometió una persona al adquirir un producto o servicio financiero.

En un comunicado abundó que las personas saben que el derecho de las instituciones financieras a requerir el pago de una deuda se debe ejercer conforme a la ley, sin faltar ni transgredir la dignidad del deudor.

Esto quiere decir que la institución financiera debe, al igual que sus despachos de cobranza, identificarse plenamente y en su caso señalar la institución financiera a quien representa, así como requerir el pago de una forma apropiada sin ningún tipo de agresión sobre el deudor.

Asimismo proporcionar a petición del deudor toda la información sobre la integración de su saldo y ayudar a los deudores a encontrar una solución a su problemática financiera, para el cumplimiento de su adeudo.

Mencionó que también deben documentar por escrito los compromisos adquiridos, de los que deben constar la rúbrica de ambas partes y proporcionar el escrito de finiquito de adeudo que haga constar el pago realizado.

La Condusef comentó que similares molestias se han detectado en los usuarios que se quejan ante el organismo, con motivo del ofrecimiento de algún producto financiero por parte de diversas instituciones bancarias.

Las instituciones financieras y sus representantes legales internos o externos no se identifican de manera adecuada, no indican a que banco están representando; primero quieren obtener toda la información posible, antes de definir el motivo de la llamada telefónica, expuso. Por ello la Condusef recomendó que la institución financiera y el representante legal, en su caso, se identifique plenamente, señalando a qué entidad está representando.

Para mayor certeza jurídica, también sugirió que la institución financiera difunda en su página web cuáles son sus despachos externos, direcciones y teléfonos, así como el objeto para el cual están contratados, y establezcan controles internos para que puedan medir la calidad del servicio que ofrecen sus terceros representantes.

La dependencia, además, planteó buscar nuevas vías de confirmación de información mediante un esquema de autenticación del oferente del mensaje, y que las propias instituciones financieras auditen a través de usuarios simulados la debida actuación de sus representantes.

Para el público en general, la Condusef recomendó no proporcionar datos personales como números de cuenta, de tarjetas o domicilios a quien les llame por teléfono. Para cualquier duda o aclaración pueden comunicarse al 01800-999-8080.