Roma, 19 Jun (Notimex).- La Liga del Norte pidió hoy al gobierno italiano de Silvio Berlusconi reformas fiscales y retirarse de la misión militar en Libia, entre otras condiciones para mantener su apoyo, aunque confirmó que por ahora no provocará su caída.

Ese movimiento político celebró su tradicional concentración anual en la norteña localidad de Pontida, con la que conmemora el juramento del año 1176, cuando los municipios lombardos se comprometieron a combatir al legítimo soberano Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano.

Unas 80 mil personas, según los organizadores, se reunieron en Pontida, donde el líder de la Liga del Norte, Umberto Bossi dictó sus condiciones a Berlusconi, del que es el principal aliado.

En primer lugar urgió a una reforma fiscal, a la disminución de los costos de la política, con un menor número de parlamentarios, la creación de un senado federal y un menor gasto de las administraciones estatales.

También pidió reducir las misiones militares italianas en el extranjero, en particular en Libia, bajo el argumento de que ha costado a Italia “mil millones de euros” y ha provocado sólo el arribo de oleadas de ilegales.

Asimismo, insistió en transferir las sedes de algunos ministerios, como el de Desarrollo Industrial, a la norteña ciudad de Monza.

Pero “il Senatur”, como es conocido Bossi, confirmó que por ahora no romperá con Berlusconi, al señalar que si se va a elecciones anticipadas, “este es un momento propicio para la izquierda” y “nosotros no podemos asumir esa responsabilidad”.

No obstante, el líder “liguista” dijo que podría no apoyar la candidatura de Berlusconi en las próximas elecciones, previstas, si sobrevive el actual Ejecutivo, para 2013.

El discurso de Bossi fue suspendido varias veces por el grito “secesión”, lanzado por la base del partido, nacido hace 20 años justamente con reivindicaciones separatistas.

Por la tarde, Berlusconi declaró que de parte de la Liga del Norte “existe el compromiso para llegar al final de la actual legislatura (en 2013)” y anunció que entre el martes y miércoles comparecerá ante el Parlamento, donde anunciará un programa que incluya algunas de las peticiones de Bossi.

El gobierno se encuentra muy debilitado tras las elecciones administrativas del mes pasado, en las que ganó la oposición y luego del referéndum de hace una semana, en la que más de 25 millones de italianos dijeron no al programa nuclear y a una ley que da inmunidad al primer ministro.