Foto: Cuartoscuro

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Ciudad de México, 19 de agosto (SinEmbargo).- Las mujeres que usan lápiz labial, especialmente aquellas que con frecuencia vuelven a aplicar este cosmético durante el día, podrían estar recibiendo mucho más de lo que usualmente esperan de sus tonos favoritos. De acuerdo con un nuevo informe sobre el contenido de metales pesados ​​de las sustancias utilizadas para colorear los labios.

En un estudio llevado a cabo por la Universidad de California en Berkeley, se realizaron pruebas en 32 productos para los labios, utilizando espectrometría de emisión óptica para determinar el contenido de metal de cada uno.

De esta manera, se encontró que todos los labiales analizados contienen manganeso, titanio y aluminio. Estos dos últimos, metales que en las pruebas resultaron con los niveles más altos y, por supuesto, con alta probabilidad de ser ingeridos en cada aplicación.

El plomo –citado con frecuencia por grupos que se dedican a dar a conocer el contenido de metales en cosméticos– apareció en tres cuartas partes de las muestras. Por otra parte, la mitad de todos los lápices labiales contienen una cantidad de plomo más allá del nivel de 0.1 ppm (partes por millón) que la Administración de Alimentos y Drogas de EU (FDA, por sus siglas en inglés) considera segura en los dulces.

Así mismo, los investigadores dijeron que el tipo, marca y precio de los productos no fueron un factor que influyera en el contenido de metales de cada lipstick.

“El gran mensaje es que la FDA debe prestar atención y proteger a las personas que utilizan lápices labiales”, dijo Katharine S. Hammond, autora principal del estudio.

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Los investigadores asumen como promedio una gran cantidad de aplicaciones durante el día y una escala casi total de ingesta de lápiz labial. De este modo, concluyen que si los niveles de uso de los consumidores se encuentran en un rango elevado entonces bien pueden estar “ingiriendo cantidades potencialmente peligrosas de aluminio, cromo y manganeso”, agrega la también profesora de salud ambiental en la Escuela de Salud Pública de Cal.

Por su parte, Linda Loretz, directora de seguridad y toxicología regulatoria para Personal Cares Products Council, se opuso a las conclusiones y añadió que la exposición a los cosméticos sería mucho menor que la exposición alimentaria.

“Incluso, los más altos niveles observados (en el estudio) están muy por debajo de la ingesta diaria recomendada de estos metales como nutriente”, dijo Loretz.

Sin embargo, agregó que dado que es inevitable cierto nivel de contaminación por metales en barras de labios –como ocurre con ciertos colores específicos que incluyen titanio– y debido a que la industria de los cosméticos cree que los niveles son seguros, no hay ningún incentivo para que las empresas realicen cambios en sus productos.

“A la industria le gustaría tener niveles fijados por la FDA para algunos de estos metales para añadir un poco de claridad y establecer el hecho de que (los productos) no plantean riesgos para la salud”, finalizó.

Sin embargo, la FDA respondió que, si bien ha estado tomando medidas para controlar los niveles de metales pesados ​​en el maquillaje, aún no han revisado los resultados del estudio llevado a cabo por la Universidad de Berkeley.