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Trump no termina sus 4 años. Lo dice historiador que no ha errado una desde 1984

19/11/2016 - 10:25 am

El académico que, contra todos los presagios y todas las encuestas, anticipó en septiembre la victoria de Donald Trump en la elección presidencial, pronostica ahora que el magnate no completará el periodo para el que fue elegido, porque será sometido a un juicio político que lo sacará de la Casa Blanca. Allan Lichtman, historiador y profesor de la American University, en Washington, D.C., no ha fallado en ninguna de sus predicciones sobre el ganador de las elecciones presidenciales en EU desde 1984.

Ciudad de México, 19 de noviembre (SinEmbargo).- El triunfo de Donald Trump dejó pasmada a buena parte del mundo. Sin embargo, su paso por la Casa Blanca podría ser más breve de lo que Trump y sus seguidores desean.

Antes de llegar al final de sus cuatro años en la presidencia, Trump enfrentará un proceso de impeachment, algo así como un juicio político que culminará con su destitución, de acuerdo con el Dr. Allan Lichtman, historiador y profesor de la American University, en Washington, D.C.

Y si lo dice Lichtman, lo más recomendable sería que Trump y su equipo no se encariñen demasiado con los muebles de la Oficina Oval o con los verdes jardines de la Casa Blanca.

Litchman fue uno de los pocos analistas políticos en Estados Unidos que anticipó, a finales de septiembre pasado y en contra de prácticamente todos los pronósticos y las encuestas de intención del voto, que Trump derrotaría a Hillary Clinton en la batalla electoral. Y así fue.

De hecho, el académico ha atinado en sus predicciones al ganador de todas las elecciones presidenciales en Estados Unidos desde 1984.

Este jueves, el académico, en entrevista para el programa Squawk Box de la cadena CNBC, dijo que Trump terminará enfrentando el impeachment por su falta de respeto a la ley, por ser completamente imprevisible y por su nula experiencia en el servicio público.

El académico explicó que su pronóstico en esta ocasión está basado en una corazonada y no en los métodos científicos que ha utilizado en el pasado para adivinar quién ganará las elecciones presidenciales.

Así sustenta su predicción.

“Hay una regla de oro en política: lo que ves es lo que tienes. Los candidatos no cambian en lo esencial después de ganar. Durante toda su vida Donald Trump ha jugado con la ley. Fue descubierto en los 70 por el Departamento de Justicia discriminando a afroamericanos en Nueva York, en sus negocios de Bienes Raíces”, dijo Lichtman.

Trump también “creó una fundación altruista para obtener dinero ilegal para su campaña y hay suficiente documentación para probar que violó el embargo comercial contra Cuba cuando ese era un delito federal muy grave… además, unas 12 mujeres lo han acusado de abuso sexual…”.

Cualquiera de esas mujeres podría entablar un juicio civil contra Trump por abuso sexual en cualquier momento, según el experto, quien recordó que fue justamente una demanda de ese tipo, interpuesta por Paula Jones, la que abrió la puerta al impeachment que enfrentó y para su buena suerte superó el presidente Bill Clinton en 1998.

A todo lo anterior, Lichtman suma la falta de experiencia del presidente electo y de su equipo, que ha quedado evidenciada en los últimos días.

“Trump es un gato salvaje –dijo Lichtman en la entrevista con Squawk Box. No tiene ninguna experiencia en el servicio público y a los republicanos les gusta tener las cosas bajo control. Por eso quieren ver al vicepresidente electo Mike Pence en lugar de Trump, porque Pence es completamente predecible y controlable”, agregó.

Esa falta de experiencia de la que habla Lichtman hace rato está generándoles turbulencias a Trump y a su gente.

De acuerdo con el diario británico The Guardian, el equipo de transición del magnate, encargado de asegurar la entrega recepción con el equipo saliente del presidente Barack Obama, estaría operando en completo desorden.

El principal asesor de Trump en materia de seguridad nacional, el ex congresista Mike Rogers, renunció apenas el  martes sin previo aviso y abandonó intempestivamente el cuartel general que el excéntrico millonario instaló en las Trump Towers, en Nueva York, en medio de serias discusiones sobre el papel que el presidente electo quiere que jueguen sus hijos en su gobierno.

De acuerdo con reportes de prensa, la salida de Rogers obedecería a una especie de “purga estalinista” al interior del equipo del futuro mandatario.

Las críticas contra Trump y su equipo sólo se agravaron cuando se dio a conocer la designación de Steve Bannon como su principal asesor.

Bannon es el ex director de la amarillista y ultraconservadora cadena de noticias Breitbart, y su designación, para muchos, fue evidencia del acercamiento de Trump con el movimiento supremacista blanco.

El Southern Poverty Law Center, una organización de defensa de los derechos civiles que lucha contra los grupos de odio en el país, dijo que Breitbart viró su contenido hace más o menos un año para favorecer a eso que en Estados Unidos se ha dado en llamar la “derecha alternativa”.

Este movimiento considera que la “identidad blanca” está siendo atacada por las políticas públicas que dan prioridad al multiculturalismo, la corrección política y la justicia social, es decir, las políticas que han ayudado en los últimos años a los avances de las minorías en todos los ámbitos.

Finalmente el profesor Lichtman agregó que otro elemento que pone en riesgo la permanencia de Trump en la Casa Blanca fue su solicitud de permitir que sus hijos y su yerno tengan acceso a información confidencial o secreta del gobierno federal.

“Esto pone en riesgo la seguridad nacional del país y puede tener consecuencias”, dijo Lichtman.

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