La Apología de las cosas, del médico escritor Arnoldo Kraus, supera en varios sentidos sus dos apologías anteriores, dedicadas al lápiz y al libro, en las que el objeto de su elogio no dejó de ser sí mismo en ningún momento, en donde el lápiz siempre fue lápiz y el libro, libro. A pesar de las reflexiones filosóficas y sentimentales con que tejió los ensayos de 2011 y 2012, el autor no trascendió el sentido de estos objetos como consigue hacer ahora en la Apología de las cosas, en la cual el enfoque de su mira, las cosas, es tan amplio que el recorrido que hace por sus implicaciones y significados, de subjetivos a objetivos, desborda todo límite, cruza la frontera de lo concreto y logra la abstracción. Para Kraus son más que cosas. También son palabras, son términos, son muletillas y, no obstante su vaguedad, forman el núcleo de un sinnúmero de modismos y figuras retóricas.

Por su lado, el artista visual Vicente Rojo, que acompañó con imágenes a Kraus en las otras dos apologías, y que de igual modo lo hace en ésta, parte de la concreción de una serie de cosas, de un tubo de pintura agotado a unas tijeras, para instalarse en la abstracción de un Autorretrato hecho con sus cosas. Claro, de cosas significativas y simbólicas para él que, curiosamente, lo retratan. (Bárbara Jacobs)

ARNOLDO KRAUS es un médico clínico que mira la vida a través de cuerpos y almas heridas. El lenguaje roto por el dolor y las pérdidas de los enfermos alimentan su oficio. Muchas recetas médicas y algunas páginas de la vida, las escribe gracias a las lecciones del dolor y a la sabiduría de sus pacientes. Ha publicado varios libros, entre otros, ¿Quién hablará por ti? Un recuento del holocausto, Morir antes de morir. El tiempo Alzheimer y Cuando la muerte se aproxima. Es coautor, junto con Ruy Pérez Tamayo, de Diccionario incompleto de bioética, y en colaboración con Vicente Rojo, de Apología del lápiz y Apología del libro. Sus textos, publicados en varios medios, son imprescindibles para el debate de bioética del país. Publica semanalmente en El Universal y es miembro del Colegio de Bioética, A.C. En Sexto Piso ha publicado Recordar a los difuntos (2015) y Quizás en otro lugar (2016).