El juego de Duarte
Desde la detención de Javier Duarte en la cual se mostró desaliñado y con sonrisa burlona hay diferencias en su expresión y apariencia, con el que apareció ayer en la primera audiencia sobre su extradición en el Palacio de Justicia de Guatemala. Aún no se sabe exactamente a que se debe la sonrisa del veracruzano, ni cual será la estrategia que seguirá en este juego por su extradición. Habrá que estar atentos a la manera en que el político juega sus cartas, pues podría tener un as bajo la manga. Al respecto, en El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “la misma actitud de soberbia y arrogancia […] confirmaron a un presunto delincuente que no muestra el más mínimo arrepentimiento o remordimiento alguno por su monstruosa corrupción y que, más bien, se conduce seguro, como si se supiera blindado y protegido […]. Es como si Duarte supiera algo que ignoramos los mexicanos sobre su futuro legal y judicial. Durante más de dos horas escuchó, con mirada y posiciones altaneras, cómo el juez del Tribunal Quinto Penal, Adán García, leía cómo saqueó el dinero de los veracruzanos […]. Nunca se inmutó. Eso sí, ya no sonreía en ningún momento, como si alguien le hubiera recomendado borrar esa sonrisa suya que tanto irritó e inquietó a los mexicanos durante su sorpresiva detención. Duarte ocultó hasta el último momento a sus abogados defensores y mantuvo a los de oficio, hasta que apareció en la sala el abogado Pablo Campuzano, integrante del buffete Del Toro Carazo, […] justo los mismos que han defendido, con éxito, a la maestra Elba Esther Gordillo, […]. No parece casual que Duarte buscara al mismo despacho que ha mostrado especial habilidad para echar por tierra las acusaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda y de la PGR en lo que se refiere a las operaciones financieras ilícitas de Elba Esther […]. Al final Duarte dejó en suspenso su proceso de extradición […], hasta que sus abogados no revisen primero la solicitud de extradición que hasta anoche no había entregado la Secretaría de Relaciones Exteriores ni la PGR al gobierno guatemalteco[…]. Podría decidir apelar su extradición y permanecer por varios meses más en Guatemala. Si eso pasa, la Procuraduría General de la República (PGR) de Raúl Cervantes volverá a quedar exhibida y tendrá que explicar por qué no pidió la expulsión o deportación y prefirió el proceso complicado de una extradición. ¿Será que algo habían pactado con Duarte para que se allanara y otra vez se va a burlar del gobierno peñista?”

Duarte ha comenzado a jugar sus cartas en lo referente a su extradición y en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “por lo visto a Javier Duarte le gusta jugar póker abierto, pues al negarse a aceptar su extradición sin conocer los términos de la petición oficial, la PGR tendrá que abrir sus cartas, detallar los delitos por los que lo requiere y, además, obligarse a procesarlo sólo por esos casos. Obviamente, no faltan los malpensados que vislumbran la posibilidad de que a Duarte terminen achacándole delitos menores. Eso daría al traste con la expectativa generada con las acusaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada, por los cuales podría pasar hasta 55 años tras las rejas”.

En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, hace un recuento de las enseñanzas que sobre justicia nos ha dejado hasta el momento el caso Duarte y menciona que: “las sociedades nos educamos en los temas de justicia a punta de historias escandalosas […]. En este contexto el ‘affaire JaviDú’ es un manantial inagotable de pedagogía para la impunidad. ¿Qué hemos aprendido hasta ahora de esta saga, comedia malísima y tragedia abusiva de enredos y torpezas? Primera lección: no importa cuán corrupto sea un Gobernador, hay que esperar a que deje de serlo para que su hemorrágica ladronería pueda contenerse. Segunda lección: mejora las posibilidades de que caiga el ladrón si el siguiente Gobernador es de un partido distinto […]. Tercera lección: es irrelevante cuán grande sea el desfalco señalado por el auditor […], porque la sagrada vaca de la justicia mexicana siempre irá lenta. Cuarta lección: los hampones que tienen acceso a un helicóptero escapan mas rápido que los miserables mexicanos de a pie. Quinta: si pones los bienes robados a la nación a nombre de tu cuñada, tu suegra, tu compadre o tu esposa puedes quedarte tranquilo con que nadie te los quitará. Sexta: las ordenes de aprehensión contra la suegra o la cuñada desaparecen más rápido que una mancha dentro de una lavadora con Ajax. Séptima: ese detergente es útil también para desaparecer la restricción de viajar al extranjero, siempre y cuando seas la cuñada o la suegra del hampón. Octava: deben ignorarse aquellos indicios que ubican al prófugo y su mujer cerca de la frontera con Guatemala. Novena lección: también es inútil saber que el fugado fue visto con su esposa en el país vecino […]. Décima: una vez detenido el vivales, sus cómplices pueden salir libres a pesar de que existan pruebas en su contra. Décimo primera: aún si la trama es más mala que una película de los hermanos Almada, el antiguo amigo del ladrón […] dirá que en México se combate sinceramente la impunidad. Décimo segunda: la falta de autocrítica permite colgarse medallas inmerecidas, como por ejemplo el ‘affaire TomásYarriRu’. Décimo tercera: hay ingenuos que todavía creen […] que la aprehensión de JaviDú va a entregar votos al PRI en las próximas elecciones del Estado de México. Lección decimocuarta: si así se investiga y persigue un caso que ocurre bajo potentísimos reflectores, ¿cómo resolverá la justicia los millones de casos que en México no cuentan siquiera con un foco de cuarenta watts para su iluminación?”

Por su parte en Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “no todos los muchos miles de millones de pesos desviados, mal utilizados, robados por el gobierno de Javier Duarte terminaron en sus cuentas y sus propiedades […]. Es evidente que lo de los gobernadores durante los últimos 15 años es un problema estructural provocado por un nuevo arreglo federal de repartición y uso de recursos que comenzó en el sexenio del presidente Zedillo pero se agravó en los sexenios de Fox y Calderón por exigencias y acuerdos con el PRI y el gozoso aprovechamiento del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Cada vez hay más dinero para los gobernadores, cada vez con reglas más laxas. Y uno de los destinos de esos dineros han sido las elecciones. Ayer explicaba aquí Héctor Aguilar Camín cómo los gobernadores utilizan los recursos públicos para pagar compromisos de campaña con donadores privados. Añado algo, también se han convertido en la bolsa de recursos negros para otros compañeros de partido en campaña, en otros estados. Segundo, la transición mexicana federal no fue igual en los estados. Los gobernadores compran a sus congresos, literalmente, para que los dejen hacer lo que quieren. Hay un déficit de oposición local. Como hay un déficit de organizaciones ciudadanas y en muchos casos de prensa local, no pocas veces comprada por el mismo dinero. Es decir, no hay contrapesos que hoy existen en lo federal. Y, por último, la justicia. Procuradurías y fiscales a modo dan a los gobernadores una libertad enorme para hacer lo que se les pega la gana. Ninguno de estos asuntos parece estar hoy en la agenda pública, más bien engolosinada con el espectáculo de la caída de Javidú”.

Luego de la actitud burlona que Duarte mostró durante su detención, en El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, cuestiona ¿Qué sucedió para que la sonrisa desapareciera?: “en su comparecencia ante el juez guatemalteco que lleva el proceso de extradición, Javier Duarte se mostró serio y, por momentos, adusto. ¿Qué sucedió para que la sonrisa desapareciera? Nos hacen ver que la recomendación de cuidar sus expresiones pudo haber venido de parte de sus defensores en México, luego de que su cara sonriente circuló profusamente en medios de comunicación y redes sociales, generando un gran malestar social que podría complicar más la de por sí difícil defensa jurídica. Sin embargo, podría ser también que finalmente Duarte se dio cuenta de que está metido en un gravísimo problema, que está durmiendo en prisión en una nación extranjera y que el miércoles estuvo sentado, por primera vez, en el banquillo de los acusados. ¿Y la sonrisa, señor ex Gobernador?

La extradición de Yarrington 

Otro ex Gobernador que enfrenta a la justicia es Tomás Yarrington, sin embargo este enfrentará a una corte estadounidense antes que a una mexicana. Al respecto en Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: “tan amigable declaración que emitieron ayer los procuradores Raúl Cervantes y Jeff Sessions respecto del destino judicial de Tomás Yarrington contrasta con la agraviante política migratoria de Donald Trump y la economía de México. El acuerdo para que Italia entregue a Estados Unidos al ex Gobernador de Tamaulipas, sin embargo, le evita a la PGR intentar hacer una tarea de locos: demostrar que Yarrington se enriqueció por haberse asociado a las bandas de ‘Zetas o Golfos’. Que saqueara el erario de su entidad o mintiera a las autoridades de aquí o allá puede concederse por ser altamente probable. Pero si los testigos protegidos por el Departamento de Justicia estadounidense (identificados con los motes Jennifer y ‘El Pitufo’) son los mismos que inventaron acusaciones de narcos contra el general Tomás Ángeles ‘Daua-hare’ y otros militares que resultaron inocentes, solo en tribunales gringos podrán hacer valer cargos de oídas como los que pudrieron en la cárcel, hasta su muerte, a Rubén Zuno Arce por el caso Camarena…”

Quien también habla sobre el tema es el Excélsior, en su columna de trascendidos, Frentes Políticos, donde asegura que: “Tomás Yarrington […] será extraditado de Italia a EU. Una vez que sea juzgado en ese país, será entregado al gobierno mexicano. El Departamento de Justicia de EU informó que esta decisión fue acordada por los procuradores Jeff Sessions y Raúl Cervantes, titular de la PGR. Según el Departamento de Justicia, la detención de Yarrington, el 9 de abril, en Florencia, Italia, fue el resultado de la cooperación entre las autoridades del orden público mexicano, italiano y estadunidense. “Enfrenta cargos graves que se derivan de actos delictivos cometidos en ambos países durante su mandato como Gobernador”, menciona un comunicado. Por fin enfrentará a la justicia por sus actos. El que la hace la paga”.