Tokio, 20 jun (EFE).- El Parlamento de Japón aprobó hoy la denominada Ley Básica para la Reconstrucción, que sienta las pautas para las labores de rehabilitación de las zonas del noreste azotadas por el terremoto y devastador tsunami del 11 de marzo.

La ley, aprobada 102 días después del desastre, recibió el apoyo tanto del gobernante Partido Democrático (PD) como de la oposición, que desde hace semanas reclama la dimisión inmediata del primer ministro, Naoto Kan.
Su entrada en vigor allana el camino para la creación de una Agencia para la Reconstrucción que gestionará todos los proyectos de reconstrucción a corto plazo en las provincias nororientales afectadas, principalmente Miyagi, Iwate y Fukushima.

Además, permitirá al Gobierno designar zonas especiales en esas regiones en las que los ciudadanos serán eximidos de pagar ciertos impuestos y emitir los llamados “bonos para la reconstrucción”, que financiarán medidas de emergencia.
La aprobación de la ley se produjo 102 días después del desastre del 11 de marzo, mientras que una norma similar tras el gran seísmo de Kobe, en enero de 1995, fue aprobada por la Dieta (Parlamento) solo 36 días más tarde.
La catástrofe de marzo causó 22.949 muertos o desaparecidos, según los últimos datos de la Policía, además de daños millonarios y un accidente nuclear en la planta de Fukushima que continúa sin resolverse.

El primer ministro ha sido duramente criticado por su gestión de la crisis, lo que le llevó a afrontar una moción de censura a principios de este mes que superó solo gracias a su promesa de dimitir una vez encauzada la reconstrucción.
Para ello era fundamental que se diera la luz verde a la ley de hoy, así como la aprobación, aún pendiente, de un presupuesto extra que permitirá poner en marcha medidas de ayuda a las víctimas del desastre.
También desde el propio partido gobernante numerosas voces han instado a Kan a que presente su dimisión cuanto antes, aunque el primer ministro hasta ahora no ha fijado una fecha.

Según la agencia local Kyodo, que cita fuentes del PD, el jefe del Gobierno estaría resuelto a lograr, antes de marcharse, la aprobación de otra ley dirigida a promover las energías renovables, en medio del debate sobre la energía nuclear a raíz de la crisis de Fukushima.