Ciudad del Vaticano, 20 Jun (Notimex).- Los Legionarios de Cristo perdieron un total de 42 sacerdotes en los últimos dos años, la mayoría de los cuales dejaron la congregación católica por los escándalos vinculados a su fundador Marcial Maciel Degollado.

La oficina de prensa de ese instituto religioso informó a Notimex que entre 2009 y 2010 unos 151 seminaristas (religiosos y novicios) también abandonaron sus filas mientras los candidatos a ingresar a la institución apenas crecieron en dos personas.

Las cifras oficiales establecieron que mientras en 2009 el número total de miembros de la congregación sumaba tres mil 389, al 31 de diciembre de 2010 la cifra era de tres mil 265, es decir un decrecimiento en 124 unidades.

Los Legionarios cuentan en la actualidad con tres obispos, 889 sacerdotes, mil 244 religiosos y novicios así como mil 129 candidatos, precandidatos y apostólicos (es decir aspirantes a iniciar la carrera eclesiástica).

Los números descenderán aún más porque en los últimos meses (no considerados en la estadística) varios sacerdotes y seminaristas han decidido alejarse de la congregación mientras otros curas, poco más de 10, se encuentran fuera de sus comunidades para un discernimiento.

La Legión se encuentra inmersa en un proceso de reforma ordenado por el Papa Benedicto XVI luego de comprobarse que su fundador cometió toda clase de actos inmorales como abusos sexuales contra menores, procrear hijos con amantes y consumir drogas.

Según las estadísticas, desde la crisis por el caso Maciel la orden perdió el 5.0 por ciento de sus sacerdotes, dato significativo si se piensa que -en toda su historia de poco más de 70 años- unos 100 curas dejaron sus filas (a los cuales se deben sumar los mencionados 42).

El jefe de prensa de los legionarios en Roma, Andreas Schoggl, informó que avanza el trabajo de las comisiones para la reforma de la congregación establecidas por el delegado pontificio Velasio De Paolis, sobre todo la Comisión Central para la Revisión de las Constituciones.

Ese organismo es el responsable de coordinar las discusiones de decenas de grupos reducidos de legionarios que periódicamente debaten y proponen cambios a diversos apartados del reglamento interno que rige la vida de la congregación.

Durante este 2011 los interesados analizarán los capítulos relacionados con la naturaleza, el fin, la espiritualidad de la congregación; los votos religiosos, la vida de piedad y algunas normas disciplinares de la Legión de Cristo.

Asimismo, la Comisión de Acercamiento, establecida para entablar diálogo y un posible resarcimiento a las víctimas de los abusos de Maciel, se ha entrevistado con todas las personas que hasta ahora lo han solicitado, aunque no se sabe cuáles son.

“Durante su última reunión plenaria se analizaron esos casos que ahora serán presentados al delegado pontificio. La comisión de acercamiento sigue a disposición de las personas que desean ser atendidas”, indicó Schoggl.

Añadió que la Comisión para el Estudio y la Revisión de la Situación Económica de la Congregación se ha reunido cotidianamente; en mayo pasado analizó las estructuras de gobierno de la congregación en el campo de las operaciones y la administración.

También evaluó el origen y el funcionamiento de Integer, la red administrativa paralela a la Legión que administra sus bienes creada a instancias de Luis Garza Medina, vicario general de la orden y considerado como el “cerebro financiero” de la misma.

La comisión estudió los criterios para fijar la retribución económica de los empleados de la Legión y de sus obras; los procedimientos para administrar los ingresos y cubrir los gastos de los centros y obras, así como el impacto de los parámetros económicos mundiales.

Mientras estos organismos trabajan, entre algunos legionarios existe incertidumbre y desilusión por el camino que está tomando la reforma, en particular referente a la cúpula del instituto encabezada por el director general Álvaro Corcuera.

Un grupo consistente de religiosos no está conforme con la actuación del delegado apostólico y ven con desconfianza a los superiores, quienes fueron designados en sus puestos cuando Maciel se encontraba en vida y son considerados sus herederos.

La negativa del cardenal De Paolis a establecer una “comisión de la verdad” que investigue a los cómplices del fundador o a quienes conocían de sus actos delictivos ha reforzado el descontento.

“Si no se quiere conformar la comisión de la verdad entonces que se sustituya a los superiores para iniciar realmente una nueva etapa, de otra manera estamos como siempre, poco va a cambiar”, aseguró un legionario que desea una verdadera reforma y por eso no ha abandonado la orden.