Lagos, 21 jun (EFE).- Siete personas -seis policías y un civil- murieron en tres ataques perpetrados por supuestos miembros de la secta radical islámica Boko Haram en el norte de Nigeria, informaron hoy los medios locales.

Tres de los policías perdieron la vida ayer en la localidad de Kankara, en el estado de Katsina, cuando los asaltantes entraron en una comisaría, comenzaron a disparar, y se llevaron varias armas y municiones.

El mismo día, un civil y otros dos agentes, que custodiaban la sucursal de un banco, también en Kankara, murieron en un ataque de supuestos miembros de Boko Haram, que atracaron la oficina.

El sexto policía fue asesinado también ayer de un disparo en la localidad de Gondowawa, en el estado de Kano.

Estos ataques se producen un día después de que supuestos miembros de Boko Haram arremetieran contra un centro de meditación en Gomari, en la ciudad de Maidiguri, la capital del estado norteño de Borno, donde murieron al menos cinco personas y otras dos resultaron heridas, según indicó la Policía nigeriana.

El pasado jueves, Boko Haram, que reclama la instauración de la Ley Islámica (Sharia) en el país, que ya se aplica en los estados septentrionales, cometió un atentado suicida con coche-bomba contra la sede de la Policía en Abuya, que causó ocho muertos.

Los ataques de Boko Haram se producen después de que a principios de mes el grupo asegurara que intensificaría sus acciones y las extendería por todo el territorio nacional en vez de concentrarse en la zona norte de Nigeria, como había hecho hasta ahora.

Con alrededor de 150 millones de habitantes, que se integran en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África sufre múltiples tensiones debido a las profundas diferencias por cuestiones políticas, religiosas y territoriales entre sus comunidades.

Más de 13.000 personas han muerto en Nigeria en enfrentamientos entre grupos musulmanes y cristianos y las fuerzas de seguridad desde 1999, cuando concluyeron los gobiernos militares en el país.