Roma, 21 Jun (Notimex).- La isla africana de Madagascar sufre una concentración de poblaciones de langosta que podría afectar el sustento de 13 millones de personas, advirtió hoy la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El organismo alertó que la plaga amenaza los medios de subsistencia de 13 millones de personas, a menos que se lance una nueva campaña para combatir a esos insectos devoradores de cosechas.

La FAO agregó que las estimaciones más recientes realizadas sobre el terreno indicaron que sería necesario tratar unas 300 mil hectáreas infestadas de langostas entre noviembre próximo y mayo de 2012, operación con un costo de unos 7.6 millones de dólares.

“Debemos detener el crecimiento de las poblaciones de langosta para evitar una situación que podría afectar a la isla durante años con un grave impacto en los medios de subsistencia de dos tercios de la población, unos 13 millones de personas”, aseguró la experta de la FAO, Annie Monard.

Desde agosto de 2010, la FAO junto con el Fondo Central de Respuesta de Emergencia de Naciones Unidas (CERF) y la Agencia estadunidense para el Desarrollo Internacional (AID) ayudan al Centro Nacional de Control de la Langosta a contener las poblaciones de esos insectos.

Tras formar y entrenar a los equipos nacionales, las operaciones contra la langosta se concentraron desde octubre de 2010 a abril de 2011, correspondiendo con la estación de lluvias y el período de cría de los insectos.

La FAO señaló que unas 200 mil hectáreas infestadas de langostas fueron rociadas con plaguicidas desde helicópteros, mientras que sobre el terreno se trataron otras 27 mil hectáreas en una campaña que aún continúa.

La campaña 2010-2011 tuvo un plan en tres fases con el objetivo de fortalecer la capacidad nacional de vigilancia y control, protección de la salud humana y del medio ambiente y la evaluación de la campaña y del impacto de la plaga en la seguridad alimentaria, precisó la FAO.

El organismo informó en un comunicado que en Madagascar se usó por primera vez a gran escala un bioplaguicida basado en un hongo que es letal para langostas y saltamontes.

Reconoció que mientras los esfuerzos evitaron un aumento de las poblaciones de langosta en 2010 para evitar una plaga, las condiciones meteorológicas y ecológicas en la primera mitad de 2011 desencadenaron una nueva concentración de esa especie.

“Debemos responder rápidamente a este aumento repentino de langostas”, manifestó Monard.

“La prevención es la forma mejor y más rentable de hacer frente a la plaga de forma sostenible”, agregó.