El Cairo, 21 jun (EFE).- Al menos seis personas murieron hoy en Siria durante varias manifestaciones en distintas poblaciones del país el mismo día en que el presidente sirio, Bachar al Asad, decretó una amnistía general, según organizaciones opositoras.

El grupo la Revolución Siria contra Bachar al Asad afirmó que tres personas murieron en enfrentamientos entre partidarios y detractores del mandatario en la localidad de Deir al Zor, en el este del país.

Esa misma fuente y la ONG Observando las protestas en Siria informaron en Facebook de que en la ciudad central de Homs hubo un muerto y seis heridos durante una manifestación en el barrio de Al Jalidiya.

La Revolución Siria contra Bachar al Asad identificó al fallecido y agregó que dos de los heridos son mujeres.

La misma organización denunció que en ese mismo barrio había francotiradores apostados en la azotea de una escuela, mientras que la red opositora Sham aseguró que agentes de seguridad y “matones” dispararon contra los manifestantes.

Los llamados Comités Locales de Coordinación en Siria indicaron que varios “mártires” perecieron durante la protesta de hoy en Al Jalidiya e identificó a dos de ellos.

En la misma población pero en la zona de Bayada, un anciano de 75 años de edad fue asesinado en la puerta de su casa, destacó Sham.

La Revolución Siria contra Bachar al Asad publicó también que unos doscientos soldados del Ejército se desplegaron en Hama, al norte de Homs, apoyados por carros blindados.

En esa ciudad, los llamados Comités Locales de Coordinación en Siria revelaron la muerte de un chico de trece años en la plaza de Al Asi.

Además, la Revolución Siria informó de que se escuchan disparos y explosiones cerca de la frontera con Turquía, donde en los últimos días el Ejército ha ocupado la población de Yisr al Shugur.

Estos sucesos coinciden con varias manifestaciones en distintos lugares del país en apoyo a Al Asad, que hoy decretó la amnistía general para todos los delitos cometidos antes del 20 de junio de 2011.

En un discurso emitido ayer en directo por la televisión oficial del régimen, Al Asad denunció de nuevo la existencia de una “conspiración internacional” contra Siria y acusó a grupos armados e islamistas radicales de estar detrás de una revuelta que pide la renuncia del presidente y la instauración de un sistema democrático.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, 1.310 civiles y 341 militares y policías han muerto desde mediados de marzo pasado por la represión de las manifestaciones.