México, 21 Jun. (Notimex).- El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que no es permisible que la violencia entorpezca y obstaculice lo que México puede dar “de bueno al mundo”.

Durante su participación en la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer, el ex mandatario dijo que este problema no es exclusivo de los mexicanos, sino que se trata de un fenómeno que también afectó a Brasil.

Así que “no permitan que México sea víctima (…) de la falta de visión de lo que queremos entre ambas naciones (con Brasil)”, manifestó.

México es la parte buena que trabaja, que estudia y que sueña con un país mucho más fuerte, que trabaja para crear las condiciones que requiere el Estado para superar esa crisis de la violencia con el apoyo de toda la sociedad, sostuvo.

Advirtió que el Estado no podrá resolver solo el problema, “porque una cosa es que enfrente el crimen cuando hay un delincuente y otra cosa es que enfrente el crimen cuando eso ya se convirtió en una forma de generación de empleo, un sector de la industria o algo más fuerte”.

Lula da Silva comentó que Brasil vivió ese problema durante muchos años, y con esa experiencia aseguró que la mejor forma para disminuirlo es llevar empleo y educación a los jóvenes de tal manera que se alejen de estas prácticas ilícitas.

Insistió en su propuesta de crear una alianza entre Petrobas y Petróleos Mexicanos (Pemex), ya que es una lástima de que las dos principales economías de América Latina no estén construyendo empresas asociadas para construir grandes multinacionales.

Empresarios y gobiernos de ambos países, dijo, tienen que verse como aliados y no como adversarios, porque en este mundo globalizado mientras más diversificación se logre mayor éxito se tendrá ante las crisis mundiales.

Detalló que la balanza comercial entre Brasil y México no puede seguir siendo de siete mil millones de dólares cuando tiene potencial para llegar hasta los 40 mil millones de dólares, con 300 millones de habitantes entre ambas naciones.

El exmandatario también recomendó a México que en esta tarea de diversificación vea hacia el continente africano, que ha alcanzado tasas de crecimiento anual de 5 por ciento.